Alarma, n.º 28, 1.er trimestre 1975 (pág. 10). PDF del número completo
Las debemos a lectores y camaradas por los largos meses de eclipse de nuestro boletín. Ni que decir tiene que nos ha sido impuesto por situaciones, razones y fuerzas inesquivables, sobre las cuales es superfluo extendernos aquí. Pero como algunos podrían haber interpretado ese eclipse como un apagón definitivo, digamos, no; no hay ni habrá apagón. Seguimos con este número, y confiamos, por el contrario, con que pronto conseguiremos mejorar esta modesta forma de expresión. La pasión que nos embarga es materialmente inmortal, porque transmisible, no sólo individual. Que conste.