Alarma, n.º 31, enero-abril 1976 (págs. 9-10). PDF del número completo

La relacion de huelgas que antecede habla por si misma, y no balbuceando, sino con maxima claridad. El proletariado español està en pié de combate. La extension, la profundidad, la forma misma de sus mejores luchas manifiestan sin lugar a dudas que pugna, màs allà del régimen y de la democracia formal, contra el capitalismo y por su democracia, aquella que empieza a ser un hecho instituido mediante la revolucion comunista. A un proletariado en tal disposicion de ànimo todo le es posible y en breve tiempo hacedero; pero a condicion de localizar a sus enemigos de "la Oposicion" (los del poder no le engañan), y de desvencijarlos poniendo deliberadamente proa a la expropiacion general del capital y al desmantelamiento de su Estado.

Ese Estado està ya entrando en descomposicion. Si no se derrumba es gracias a la llamada Oposicion, que desde hace años y cada dia con mayor desfachatez es su màs valioso auxiliar, por no decir su principal sostén. Las intervenciones de esa oposicion cerca del proletariado en huelga o en manifestacion, sus peticiones politicas y economicas, son meticulosamente calculadas para evitar el derrumbe del Estado capitalista y para poder consolidarle en una etapa siguiente. Incluso la peticion de amnistia, que casi todo el mundo se siente inclinado a respaldar, es en boca de la tal Oposicion una vil treta para hacer tragar a la clase obrera sus reaccionarios proyectos economicos y politicos. ¡Ay! de los revolucionarios que caigan en la trampa en lugar de denunciarla.

Es por ello un error, en el cual incurren, sin duda por inadvertencia, los camaradas que han redactado el Informe, tildar de reformistas o de colaboradores de clase a los componentes de esa Oposicion, ya de Su Majestad. No pueden ser reformistas ni por lo tanto colaboradores de clase, quienes representan directamente al capital en su forma suprema, la estatal forma a que aboca el capitalismo burgés y de monopolios por su propio giro economico tanto como para protegerse de la revolucion. Y el partido que con pleno designio lleva ese rumbo es el partido stalinista, principal aparato organico y primer "cerebro" de la Oposicion de su Majestad. Si hoy se distancia de Moscù y promete conservar la bases americanas (Carrillo) ¡es para mejor desbrozarse el camino! Las reformas de que el o los ministros actuales hablan, son adaptaciones del capital a sus propias exigencias, en manera alguna medidas evolutivas de marcha al socialismo, cual fue proyecto del verdadero reformismo entre las dos guerras.

No hay pues otra oposicion verdadera al régimen y al capitalismo que la del proletariado con sus grupos màs clarividentes. La responsabilidad de éstos es enorme. De su aptitud tactica y estratégica depende que se conjuguen y completen 19 de Julio de 1936 y 3 de Mayo de 1937. De lo contrario, el proletariado sera apabullado por la contrarrevolucion capitalista de Estado, y los mentados grupos liquidados y calumniados por añadidura.