Alarma, tercera serie, n.º 5, verano de 1978 (pág. 11). PDF del número completo
Etiopía, Eritrea, Somalia, Zaire (ex-Congo belga), Angola, Namibia, el Tchad, Rodesia, Vietnam, Cambodia, Afganistán, Kurdestán, el Líbano, Sahara (ex-español), Yemen. Quince zonas en que la convivencia interimperialista mundial aparece en su verdadero aspecto de guerra y represión incesantes, sin otro objeto que conservar o modificar las posesiones económicas y estratégicas de un bloque u otro. Eso sin citar sino las principales y descartando la guerra en suspenso, reanudable en cualquier momento, entre Israel y las naciones árabes y la bárbara represión racial del poder blanco en Sudáfrica, guerra codificada, contra un enemigo inerme. Centenares, si no miles de hombres caen acribillados diariamente, muchos más se extenuan en cárceles y campos de concentración, mientras la devastación, la miseria y la carencia absoluta de higiene se abaten sobre las poblaciones, exceptuando a los pudientes, siempre a recaudo de calamidades.
Y en todo el mundo, propagandas mentirosas presentan este o aquel bando militar como mejor que el opuesto y digno de apoyo. Después de tantos ejemplos de “libertadores” convertidos en verdugos de sus respectivos países, hayan cambiado o no de acato imperialista, llamar en favor de un bando u otro, en cualquier parte, es nauseabundo. Quienes lo hacen, actuan como regimentadores para-militares del imperialismo en general, elijan Oriente u Occidente. Preparan la tercera guerra mundial. He ahí un criterio sin error posible para identificar a enemigos del proletariado y falsarios disimulados.