Alarma, tercera serie, n.º 10, 1980 (págs. 15-16). PDF del número completo

Tribuna Abierta, lo mismo que las páginas de nuestra revista están abiertas a todos los compañeros que quieran iniciar un debate "sobre las necesidades concretas que al proletariado militante se le plantean y, en especial, el problema de la organización de los revolucionarios".

Iniciamos en el presente número la publicación de textos recibidos. Lo hacemos reproduciendo una carta que ha llegado a nosotros precisamente para esta sección.

Esperamos que lleguen más. En vuestras manos, compañeros, está el que la sección tenga o no vida.

No vamos a caer, en modo alguno, en la burda tentación de inventarnos textos.

Si recibimos correspondencia la publicaremos; si no enviáis textos, la sección no aparecerá.

Carta a Alarma: ¿mejorar la revista?

Tiempo ha que quería contactar con vosotros. Los motivos, deseos e intenciones eran muchos pero podían concentrarse en uno: la necesidad de expresión, de información veraz y crítica, de intercambio de opiniones y experiencias incluso de polémica y debate con vosotros y con todos aquellos a quienes llega esta publicación.

Seguramente es superfluo recordar aquí la función que todos y cada uno de los mal llamados medios "de comunicación" cubre para el capital. Perfectamente preconcebida y ladinamente ejecutada, como un medio más de represión, manipulación ideológica, sometimiento, anulación y "pasivización" resignada,... la prensa y otros medios audiovisuales son, cada día más, un formidable "brazo armado" (¡y con qué baterías!) del capital en el Este y el Oeste.

Por eso alegra constatar que, pese a los obstáculos de todo tipo que se amontonan a su paso, la prensa obrera y revolucionaria sigue apareciendo. Vuestra revista -y otras, poquitas, más- sigue saliendo... intentando convertirse en esa implacable señal de alarma que trunque el sueño fácil y confiado del capital y sus servidores de toda índole y, también, en ese dardo de alarma que sacuda y proporcione instrumentos a las conciencias de todos los luchadores que os leen.

Esa voluntad de ALARMA ha de suponer, creo yo, una constante e inflexible actitud de renovación, crítica y discusión de sí misma, también. De lo que un medio de expresión, como la revista, debe ser en sus contenidos, en su forma, en la manera de hacerla, de repartirla,... etc. Por la evolución que se advierte en cada sucesivo ejemplar que sacáis a la luz, me consta que os preocupa esa cuestión. Afilar al máximo y poner al total servicio los pocos instrumentos de que la clase obrera y los revolucionarios pueden, hoy por hoy, disponer, frente a la avalancha grosera de los medios capitalistas de todo tipo (desde El País al Mundo Obrero, El Socialista, Combate o Solidaridad Obrera... etc) no es "moco de pavo". Es tarea árdua y difícil que exige, entre otras cosas, clarificación. Por ello, aprovechando el espacio que abrís, destinado a Tribuna, (paso muy positivo, en mi opinión), me atrevo a proponer a todos, redacción y lectores de Alarma, la discusión, aportaciones, críticas... acerca de cómo mejorar, en todos los sentidos nuestra revista.

ESPERO CONTRIBUIR A ESTA TAREA EN VUESTRO PRÓXIMO NÚMERO.

Nadia.