Alarma, tercera serie, n.º 18, 1984 (págs. 3-5). PDF del número completo
El descarado ataque del capital - el gobierno "socialista" como títere responsable en cabeza- ha motivado violentas reacciones de los trabajadores afectados por la reestructuración del capital realizada en aras del máximo beneficio.
Estas luchas obreras se han caracterizado sobre todo por : la insolidaridad casi general del resto de los trabajadores y las posiciones de los "sindicatos obreros".
Cualquiera que haya seguido el desarrollo de las luchas obreras en , por ejemplo, Sagunto, los astilleros, el campo andaluz, el textil... etc. podrá fácilmente constatar la perseverancia de las luchas, su larga duración, su aislamiento y, sobre todo, su dureza que choca aparentemente más, si cabe, al tener en cuenta que el brazo opresor y violento del Capital, el gobierno, está constituido por un partido aupado al poder con los votos de los trabajadores , precisamente para dar cumplimiento a un programa "socialista y de cambio".
( El sistema democrático, en cuanto que capitalista, produce estas y otras paradojas)
Una de las características que hemos señalado anteriormente ha sido la insolidaridad de la clase. Desdichadamente es cierto. Sólo los directamente afectados por la lucha /o indirectamente como es el caso de los comerciantes de algunas poblaciones / han participado en ella. Las excepciones minoritarias sólo sirven para confirmar la realidad.
Se ha creado divisiones como nunca en la clase obrera: por un lado los parados y los amenazados directamente con la pérdida del puesto de trabajo ( son los que luchan) y por otro los que teniendo un trabajo temen perderlo.
Lo ha señalado cínicamente Felipe González al denominar "aristocracia de los trabajadores" a quienes aún conservan su puesto de trabajo.
Por su parte los sindicatos oficiales han reaccionado de forma diferente ( en el fondo son iguales) ante estas luchas:
- UGT fiel a su papel de correa de transmisión del partido "socialista" aupado al poder capitalista, se ha enfrentado generalmente a los trabajadores y sin tapujos ni vergüenzas ha tildado de provocadores a los que luchan en defensa de un puesto de trabajo y se oponen así a un plan "socialista" de rentabilidad del capital.
- CCOO, arrastrada por su izquierdismo opositor ha ido a remolque de las luchas apoyándolas en principio y por principio pero frenándolas y colaborando descaradamente a derrotarlas cuando la lucha de los trabajadores rebasa los límites de los intereses sindicales de CCOO: formar parte de los gestores del sistema.
NADIE ni partidos, ni "socialistas" en el poder ni sindicatos se han planteado en las luchas dónde radica el problema básico del empleo, de la necesidad meramente vital y CAPITALISTA que tiene la clase trabajadora de trabajar para subsistir.
NADIE está interesado en explicar que precisamente en esta contradicción del trabajo y de su necesidad actual para la supervivencia está la razón de ser de la clase obrera como explotada hoy, como liberadora en un futuro que TODOS quieren sea lo más lejano posible.
Es contradictorio que los slogans en demanda de puestos de trabajo hayan sido los más "extremistas" en las últimas luchas.
La clase obrera con sus votos, su gobierno "del cambio", sus sindicatos, sus necesidades, su hambre, su miseria ( material y social) y sobre todo con su MIEDO, lo máximo que reclama - cuando se atreve a hacerlo contra el consejo de sus líderes- es que se la explote, se la denigre, se la avasalle, se la anule.
PIDE TRABAJO !!!.
Entre todos, incluidos nosotros los mismos trabajadores, hemos conseguido hacer de la clase obrera un ser social enloquecido que exige se le dé lo que es su destrucción.
Trabajo ( y más aún en el capitalismo estatal, democrático o fascistoide ) es explotación, producción de plus valía y por ende de latrocinio, es fomento de las luchas entre los hombres, es anulación de una parte mayoritaria de la humanidad en beneficio de unas minorías, es el holocausto de la esencia del hombre en el altar del lucro y del robo, es esclavitud, es adocenamiento, es miseria, es dolor, penas, locura colectiva, destrucción total..., es simplemente trabajo.
¿ Y es posible que sea a esto a lo máximo que aspira la clase obrera cuando se rebela contra sus cadenas y sus opresores ?.
Es contra natura que la clase obrera reclame a gritos, en el dolor de la lucha, que se le conceda lo único que ha servido hasta ahora para mantenerla en la miseria en que se debate.
Y, sin embargo, sometida material, moral e ideològicamente al sistema capitalista del que forma parte es lógico que la clase obrera dude y se equivoque.
La miseria material e ideològica en que el sistema y sus adláteres la tiene aherrojada es justificada por aquellos en quienes ella misma depositó su confianza y en cuyas manos puso, incosciente, sus esperanzas de liberación.
Todos - sindicatos y partidos "obreros oficiales" por un lado, izquierdistas de salón por otro - han contribuido a reforzar el sofisma máximo del sistema:
La clase obrera peligra cuando por la causa que fuere ( llámese crisis, reestructuración o "interés general de la sociedad" ) peligra su propia esencia: el trabajar.
También hemos colaborado en la encerrona quienes no hemos sabido demostrar que es precisamente el trabajo la única razón de ser de este sistema de explotación en que vivimos y que en la clase obrera no existen las divisiones de "empleados-aristócratas" y "plebe - parados" por mucho que le interese al capital hacer que así lo creamos.
Es precisamente negando el trabajo como la clase obrera - y en definitiva la sociedad- se realizará a nivel global y total liberando a la humanidad de la esclavitud.
Y, sin embargo, en el contexto social del capitalismo es decir aquí y ahora, la clase obrera - simplemente y elementalmente para subsistir - necesita trabajar, ser explotada, ser humillada.
Qué gran contrasentido!!!!.
Volveremos sobre el tema.