Alarma, tercera serie, n.º 18, 1984 (pág. 16). PDF del número completo

El periódico "Le Monde" el 3-5-84 publicaba un extracto de las declaraciones que con motivo del 1 de Mayo había hecho el Coronel Gadhafi :

"El Coronel Gadhafi ha invitado a todos los trabajadores "del mundo" a marchar sobre las fábricas y otros centros de producción, a dirgirlos ellos mismos y a apropiarse directamente de su parte de la producción".

El presidente libio a invitado a los trabajadores a "abolir el salario y liberarse de su servidumbre frente a sus explotadores: gobiernos, individuos, sociedades privadas o públicas".

El coronel estima que los asalariados somos esclavos "incluso si los salarios son elevados" y añade "los trabajadores deben rechazar plenamente los discursos que no les planteen el liberarse del salario y de la servidumbre frente a quienes les explotan".

Finalmente ha dicho : "El primero de Mayo se ha transformado en el día de la superchería mundial a los ojos de los trabajadores del mundo entero".

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Bravo, Coronel!

He ahí una declaración sin ambigüedades, digna de un farsante si es que nos planteamos que en este llamamiento a "todos los trabajadores del mundo" has excluído a Libia del mundo. Salvo, claro está, que en ese oasis islámico, denominado Jamahira los trabajadores explotados sean inexistentes.

Suponemos que es con el fin de abolir el salario por lo que mantienes tus tropas en El Chad y por lo que has acogido en tu país al Mariscal Idi Amin Dadá, otro ilustre farsante miembro también de una tendencia africana del movimiento pro liberación de la "servidumbre".

Basta de humor y examinemos la realidad:

  • El proletariado y la explotación existen en Libia.
  • Haces el juego al imperialismo más visceralmente anticomunista del mundo: Rusia.
  • Tú y tu gobierno apoyais el islamismo, una religión que tiene sus títulos de nobleza en lo más bárbaro que haya acaso habido en la historia del hombre hasta nuestros días. Tu religión , como todas las religiones, aliena al ser humano y le transforma en un ser pasivo y bestializado.

Tus actos y tu existencia son contrarios a la emancipación social.

Ya temblarás, coronel, cuando el movimiento que has descrito se ponga en marcha. Te hará tragar todas tus medallas y Alá no podrá ayudarte.