Alarma, tercera serie, n.º 18, 1984 (págs. 11-15). PDF del número completo
En la tragedia nacional, comentan los círculos "sagrados" de la Villa y Corte símbolo aún de un centralismo excluyentes de las teóricas autonomías, aherrojado en sus problemas hay un traidor.
Dicho "papelón" le ha cabido en suerte la PSOE gracias a méritos propios y al aval inaprovechado de miles y miles de votos utilizados tan sólo como chuleo madrileñista ampliado con el megáfono del parlamento a toda la España.
Traidor a quienes con visión de futuro, previeron tiempos difíciles y permitieron el ascenso al poder de "esos muchachos de provincias" con ideas avanzadas para que les sirvieran de freno a las ya inevitables y previsibles reivindicaciones obreras. Se avecinaban malos tiempos y había que proveerse de un paraguas utilitario y utilizable sólo para el momento que, como todos los paraguas tuviese un fin superconocido: el olvido en los cafés de turno, sede de la politiquería inoperante.
Para el capital el PSOE era sólo eso : un freno que convenía disponer a fin de mantener a la clase obrera quieta y embobaliconada.
El PSOE , a pesar de reconocerle buena predisposición en la tarea y mucha y cada día más ferviente voluntad, no ha logrado realizar la tarea. Parodiando una fase célebre podríamos decir de la clase obrera: Y, sin embargo, se mueve.
Traidor a los miles y miles de votantes que confiaron en él para realizar un cacareado "cambio", objetivo máximo comprensible de un programa de gobierno nebuloso e ininteligible donde las promesas, incontables, se han transformado en lanzas. El programa, incomprensible pero fantasioso no ha logrado su objetivo. La mecánica mental que se intentaba inculcar al proletariado ha sido desbaratada por la cruda realización del programa real del verdadero amo y señor: el capital.
El proletariado despertó del sueño electoralista cuando , al día siguiente de la llegada al poder de sus ídolos éstos se vieron impotentes para responder de sus promesas a pesar de los sacrificios inmolados por los trabajadores en el ara de la política.
El desencanto siguió a la euforia, el mecanismo mental que se pretendía imponer se destrozó y los trabajadores despertaron bruscamente de un sueño que , además, les ha costado muy caro.
Traidor a unos y otros, incapaz para realizar su tarea, el PSOE ha entrado en crisis. Las pugnas internas le corroen. Boyer y Guerra se enfrentan encarnizadamente y la crisis de gobierno está ya servida. Es el primer paso. De ahí a unas nuevas elecciones anticipadas y la pérdida del poder a que la clase le aupó hay un sólo paso.
La clase con sus luchas - ya veremos cómo y el por qué lucha ahora la clase obrera contra el gobierno que ella misma quiso - va a empujar a "estos muchachos" al abismo. Por Traidores.
El capital, realizada ya la primera fase de un turbio y amargo trabajo -la clase debe pagar el alto coste de una reconversión capitalista - comprende que el PSOE ya no le sirve por que es incapaz de cumplir lo que a él le prometió: mantener con la excusa del "socialismo de cambio" quieta , tranquila y resignada a la clase obrera.
Las luchas de la clase obrera
Existe un marco internacional de luchas que arropan - si bien de distinto signo - la situación de lucha de la clase obrera española.
Son muy diferentes en sus mótivos su desarrollo y la actuación capitalista de respuesta.
En el Chile posdemocrático de Pinochet las jornadas de protesta y los manifestantes muertos se suceden periódicamente. Luchar por la democracia capitalista también implica riesgos cuando el mismo capital no la necesita . Tras el "desmadre" de Allende cuarenta años de paz parecen necesarios. La historia capitalista, a fuer de repetitiva, resulta triste. Lo mismo podríamos decir, salvadas las distancias, de Brasil.
La otra cara de la moneda es Argentina. Tras los militares y el fracaso de la aventura de las Malvinas Alfonsín se ve cercado por los antiguos sindicalistas del peronismo.
Muy diferente ha sido la reacción "popular" en los países tercermundistas del Norte de Africa, Marruecos y Túnez donde el alza desmesurada de precios de primeras materias alimenticias ha provocado auténticas revueltas.
En la Europa de las reconversiones los trabajadores de Alemania, Inglaterra y Francia han protagonizado luchas duras y largas: El carbón en Inglaterra con violentas represión policíaca de los piquetes huelguistas y la división entre los trabajadores provocada -cómo no - por la propaganda sindical.
Alemania ha presenciado una paralización casi total del sector metalúrgico con manifestaciones multitudinarias a las que , sin que sirva para nada, esta vez los sindicatos apoyaron.
Francia , a causa de la reconversión y también contra un gobierno "socialista" , se ha visto agitada por los metalúrgicos de Lorena con violentísimos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes en Longwy.
( Ver nuestra revista A LARME)
En este momento la clase obrera española experimenta también un movimiento huelguístico inusitado desde la llegada de la "democracia" al poder.
Sagunto sigue en una larga huelga plagada de incidentes, manifestaciones, declaraciones intempestivas de ministros, sindicatos y representantes de los trabajadores.
El incidente - quizás el menos señalado y conocido- de la votación anulada por "incontrolados" que rompieron las urnas marca quizás el punto final de una lucha que ha sido ejemplar pero que desdichadamente ha permanecido muy aislada. Tras el intento de romper las negociaciones claudicantes de los sindicatos - romper las urnas es una posición inaceptable por las fuerzas de orden social como son sindicatos, partidos y "socialistas" - parece haber llegado - de momento- el punto final del tema Sagunto. El capital, escudado en el gobierno del PSOE ha logrado, sin excesivo coste, su objetivo.
Otras luchas sin embargo han tomado el relevo.
El textil en reivindicación de su convenio y contra la economía sumergida que abruma el sector.
Huelgas generales en Vigo contra el proyecto de reconversión - léase miseria- del sector. En el País Vasco el metal corta carreteras, se enfrenta a la policía y logra se retiren los despidos .
Huelgas de hambre, encierros , ocupación de fincas enfrentamientos con la guardia civil... el panorama de Andalucía es sombrío, por más que el presidente del gobierno ( señorito andaluz , faltaría más ) diga que con el subsidio de paro los jornaleros andaluces se compran coches. Un 27% de parados reconocido oficialmente no parece dar para tales milagros.
Tampoco, mal que le pese a Guerra no cumplir - nunca lo quiso hacer- sus promesas de creación de puestos de trabajo, parece ser esperanzadora la previsión de 250.000 parados más a finales de año. Y eso a pesar de que las mismas previsiones apuntan a una estabilización del desempleo en la Comunidad Económica Europea, sueño y meta imposible de los moranes de turno.
En Cataluña, afectada especialmente por el paro, se han producido manifestaciones y protestas de sectores tan dispares como el textil, bomberos, metal ( SEAT y Maquinista)... la construcción , limitada casi al sector público, tiene el % más elevado de su historia de eventuales y, en consecuencia de parados.
Han aumentado las luchas obreras, cierto. Pero ha variado su carácter. La solidaridad, elemento indispensable para la extensión, radicalización y toma de conciencia, falla.
En otro artículo de esta misma revista se analizan las características de estas luchas. Son sectoriales. A ello ha contribuído y en gran manera la misma clase obrera hipotecando su futuro en manos de unos " socialistas" que en momento alguno han intentado siquiera defender sus intereses.
Insolidaria , la clase, condena de entrada las luchas a un fracaso total o a pírricas victorias obtenidas, malo, con el consenso sindical.
Este es otro punto negativo que marca la situación actual. La clase obrera, por mucha propaganda y "comida de coco" que se le quiera dar no puede a estas alturas históricas fiarse de unas instituciones plenamente capitalistas.
En esa confianza de la clase en un partido político, al que aupó al poder en base a promesas incumplidas, en unos sindicatos que contínuamente le están dando la espalda y pactando con el capital en contra de los intereses obreros; el temor sicológico y real de la pérdida del puesto de trabajo y la condena al hambre y la miseria fruto de la propaganda de unos y otros sobre una crisis que existe sólo de cara al trabajador y que en realidad es tan sólo la solución a la rentabilidad capitalista... He ahí las debilidades de una clase que, acuciada por todos es capaz de luchar pero lo hace aisladamente y sin perspectivas que superen el estadio de protestas puntuales.
O la clase obrera entiende y pone en práctica la solidariadad o no logrará obtener de sus luchas más que desesperación y derrotas.
Sindicatos y gobierno están para esto
Es su tarea. Ellos son los que con su actuación despejarán el camino al capital para obtener gracias a la reconversión económica ( el paro y el hambre para los trabajadores) múltiples beneficios.
Nunca la banca había logrado tantos y tan grandes beneficios.
Y jamás se había vuelto tan y tan exigente de mayores ganancias. El PSOE le debe demasiado - haber alcanzado el poder - como para negarle nada.
Su tarea consiste en engañar al trabajador y, aunque no lo ha conseguido , de ahí sus crisis internas, pone en ello su máximo empeño.
Tras la falera electoral, el reciente y poco experto presidente tildaba al país de atrasado y exigía la aceptación de la reconversión total de la economía capitalista obligando al proletariado - sólo al proletariado - a más sacrificios.
La negativa de la clase a pasar por el "tubo" le ha enajenado al gobierno la protección capitalista. Las declaraciones de Ferrer Salat y de su sucesor son explícitas y condenan la "huída hacia adelante del gobierno" y el que , víctima de la imagen - que no de los hechos- de los votos obreros sea pacato en aplicar a rajatabla la reconversión.
Este aviso ha obligado al PSOE a mostrar su auténtica faz. Felipe y Boyer han declarado últimamente la guerra a la clase y lo han hecho abiertamente. Las acusaciones de desestabilizadores a los trabajadores de Sagunto y de utilizar métodos terroristas han estado al orden del día.
Igualmente las afirmaciones de que las movilizaciones no harán cambiar la polítca económica del gobierno han demostrado a las claras, por si quedaba duda alguna- de parte de quién están los "socialistas".
Los aumentos de precios, incrementos de costes sociales acusaciones de fraude obrero en la Seguridad Social proyecto de disminución de los salarios de los retirados, aumento de los impuestos directos - los de los trabajadores-, política de mano dura frente a las reivindicaciones más elementales, recorte de los salarios... Y otras muchas. He ahí las medidas " socialistas" y de "cambio" del PSOE.
Y, sin embargo, ninguna de estas actitudes y prácticas anti-obreras, en definitiva contrarias a sus promesas electorales, ha salvado al PSOE de la repulsa del capital. Y, es más, del pitorreo nacional.
Fraga, el monstruo de los garbanzos, se ha permitido el lujo de denunciar como " folklóricas" las promesas electorales de Felipe.
Además - y es un aviso serio de las intenciones del capital respecto al PSOE - en las últimas elecciones autonómicas las derrotas clamorosas del socialismo han hecho abrir los ojos a todos.
Si bien en el País Vasco era de esperar la derrota , en Cataluña el fracaso ha sido tan clamoroso que ha asustado a los "socialistas catalanes".
Ni siquiera la ayuda de Felipe y Guerra, ni siquiera una burda campaña electoral llena de insultos personales y bravatas y chulerías ha sido capaz de impedir la derrota más clamorosa del socialismo en Cataluña.
El PSOE ha demostrado que ni siquiera es capaz de dominar a la clase y que ésta, frente a las agresiones de que ha sido objeto, se ha vuelto contra él y se desentiende de sus patrañas y engañifas.
La división sindical, UGT a favor de la política de reconversión de su partido y CCOO navegando entre dos aguas, al igual que sus mentores, los ya innumerables PCs de España.
De esta división , más ficticia que real, es una muestra el último primer de Mayo en que por separado ambos sindicatos se "manifestaron" unos a favor y otros en contra de que el obrero, en definitiva no el sindicato, pague los beneficios del acpital. Pero, incluso en el caso de CCOO esta negativa es meramente táctica. Cuando le ha interesado se ha plegado a todo, discutiendo, como máximo, el % por ciento de miseria que nos corresponde.
Ambos y todos los demás sindicatos minoritarios, sumados a los posibles futuros sindicatos " de derechas", se limitan a cumplimentar la función capitalista que les ha sido encomendada y que el inefable Papa-viajero remachó en su último viaje a Corea al manifestarse contrario a la lucha de clases. Era lógico.
Las promesas ... a largo plazo.
El que en su programa el PSOE se declarara partidario de la salida de España de la OTAN fue uno de los puntos más aireados como "de Cambio".
Otra promesa que ha pasado al rincón de los recuerdos y que lleva visos de no cumplirse , entre otras cosas por que no le va a dar tiempo ni a planteársela en serio.
El referendum no se hará por que a nadie interesa. Y al PSOE menos; perdería el apoyo de los "socialistas" de los otros países europeos. Punto.
Además y no olvidemos que es muy importante, a los militares les seduce el participar en la "defensa de Occidente". Y el ejército en cuanto fuerza represora del capital tiene un peso importante en el país.
En resumen
No debe preocuparnos la caída inminente del PSOE, fraguada por su doble aspecto de "TRAIDOR" al sistema y a la clase obrera. Ya llegará.
Lo malo es que su recambio no es mucho más esperanzador. Fraga o Roca ( el último invento de los progres de derechas) son claramente antiobreros y además lo son " a lo bestia" : a las claras.
Lo que debe preocuparnos es que , dadas las perspectivas económicas y sociales del futuro inmediato del país, unos u otros en el poder, la clase obrera se va a ver enfrentada de nuevo violentamente al capital y sus acólitos.
Y lo que todos debemos procurar es que no lo haga ni aisladamente ni insolidaria, y mucho menos mediatizada por temores de "crisis" o de perspectivas fúnebres de paro y hambre que, además , no se realizarán más que si nuestra lucha no rompe el marco institucionalizado de partidos y sindicatos, terreno que el capital prefiere ya que en él tiene todas las ventajas.
De la lucha de la clase dependerá que el capital consigua o no sus propósitos. Y sobre todo de su sentido de solidaridad, es decir de su consciencia de clase explotada por todos en detrimento de la propia clase y en beneficio del capital.
NOTA.
Hemos publicado últimamente un folleto que con el tema de las pasadas elecciones autonómicas plantea nuestras posiciones ante el tema de la sociedad democrática actual.
Es fruto del trabajo conjunto con otros compañeros.
Los interesados podeís solicitarlo por correo escribiendo al APARTADO 5355 de Barcelona.