Alarma, n.º 22, marzo de 1986 (pág. 16). PDF del número completo

En el periodo histórico en el que vivimos, de profunda derrota del proletariado, los pequños movimientos de individuos o grupos que intentan romper con posiciones ajenas a un programa comunista, significan, para todos los revolucionarios, un fortalecimiento en la convicción del inevitable derrumbamiento de todos los apartos contrarrevolucionarios que sostienen al capitalismo.

En el nº 21 de Alarma, anunciábamos que un movimiento de este tipo se había producido, y que, como resultado de él, FOR veía fortalecida su presencia numérica. En aquel momento consideramos que aquellas incorporaciones darían una fisonomía a la organización que le permitiría una mayor presencia política. Más de medio año después, hay que decir que no ha sido así.

Y no lo fue porque la homogeneidad política que presumíamos no era sufucientemente sólida como para que sólo hubiera un único cuerpo de ideas que nos permitiera intervenir: el bagaje político y teórico que FOR ha adquirido en la lucha práctica desde hace muchos años.

Esta diferencia de posiciones (diferencia sobre la caracterización de la naturaleza de la revolución rusa, así como la importancia que juegan ciertos sectores sociales, el peso de lo cotidiano en la teoría revolucionaria y el papel a jugar por los revolucionarios) hace imposible la permanencia conjunta en FOR. Quienes nos sentíamos identificados con las ideas que han constituido FOR, desde la ruptura con el trotskismo hasta hoy, somos quienes formamos FOR actualmente, los otros ex-componentes se encuentran, en este momento, agrupados con otras personas (1).

El balance que sacamos de esta experiencia es, naturalmente, negativo. Toda la responsabilidad recae sobre FOR, porque nosotros somos responsables de no haber forzado la clarificación teórica antes de llevar a cabo la incorporación de nuevos militantes.

Estas incorporación fue precipitada, basada sobre una profunda confusión. En el reconocimiento de este error, intentaremos que cualquier discusión con individuos o con grupos que se acerquen a nuestras posiciones, en caso de llegar a acuerdos definitivos, estén cimentadas sobre posiciones inequívocas.

Esta es nuestra voluntad y el compromiso que adquirimos.

(1) El agrupamiento tiene como apartado de correos el nº 1393 (08080) Barcelona.