Alarme, n.º 6, octubre-noviembre-diciembre de 1979 (pág. 4). PDF del número completo · Texto original en francés
Al anunciar la muerte de Onorato Damen, el periódico Le Monde lo presentaba como «secretario general del Partido Comunista Internacionalista, formación marginal de la izquierda marxista-leninista». Como «marxismo-leninismo» ha sido siempre sinónimo de stalinismo, enviamos a la dirección del periódico Le Monde la carta siguiente:
«Nosotros, Fomento Obrero Revolucionario, queremos restablecer la verdad a propósito del suelto aparecido en Le Monde del martes 16 de octubre de 1979 que señalaba la muerte de Onorato DAMEN. En ese suelto, ustedes bautizan al Partido Comunista Internacionalista (Battaglia Comunista) de “organización marginal del marxismo-leninismo”. Ni el PCInt ni Onorato DAMEN han defendido nunca el marxismo-leninismo, ni se han reclamado jamás de esa denominación, sinónima de stalinismo. Muy al contrario, toda su vida O. DAMEN se opuso a toda deformación y a todo enemigo del comunismo, de los cuales el stalinismo era y sigue siendo el mayor. Desde los primeros efectos del stalinismo en Italia, O. DAMEN rompió y se opuso revolucionariamente al Partido “Comunista” Italiano, del que había sido, sin embargo, uno de los fundadores, continuando con esa ruptura la obra que había comenzado ya antes de la primera guerra mundial, es decir, la entrega de su vida a la causa obrera.
»Nuestras posiciones difieren sensiblemente de las defendidas por Onorato DAMEN, y que sigue defendiendo el Partido Comunista Internacionalista. Sin embargo, hemos querido hacer esta rectificación para que la memoria de Onorato DAMEN no quede manchada en modo alguno.»
Esta carta, o una rectificación inspirada en ella, no ha aparecido nunca en las columnas del periódico antes nombrado. Eso vale por todos los discursos teóricos que demuestran que la gran prensa, como los diversos medios de información (radio, televisión), están al servicio de la clase dominante explotadora, al servicio del capital. Todo el alboroto que se ha armado en torno a «Radio Riposte» (radio clandestina del P«S») ha intentado hacernos olvidar esta verdad, tratando de hacernos creer que poner en cuestión el monopolio estatal de la radiodifusión sería poner en cuestión el monopolio de los medios de expresión que detenta el capital. Ahora bien, es fácil sospechar que quienes tendrían más posibilidades de hacerse oír serían los que no se verían afectados por las restricciones legales, por formar parte del dispositivo de defensa del capitalismo con las mentiras y los medios que pueden poner en juego contra la clase obrera (y, entre ellos, principalmente el P«S» y el P«C»). En cuanto a los revolucionarios, quedarían fuera de juego y su voz se perdería todavía más en el hormigueo de las mentiras de la propaganda procapitalista. Del mismo modo, la gran prensa, esté en manos de Hersant, que nos agitan como un espantajo, o de la supuesta «oposición», «moderada» o «extremista», está de todos modos en manos que no son las del proletariado. El proletariado solo tendrá de veras derecho a la palabra apretando el cuello al capitalismo mundial y haciéndole devolver las riquezas que ha arrancado a su trabajo, clavando el puñal de la revolución en su centro nervioso, porque corazón no tiene ninguno.1
Hay una versión española posterior de este artículo, no debida al FOR, en el archivo de la Escuela, en «Perfiles revolucionarios», apartado «Honorato Damen» («Respuesta a Le Monde»); traducimos de nuevo del francés, porque aquella versión invierte el sentido de una frase de la carta («Nuestras opiniones no difieren significativamente…»). La sección española del FOR publicó un artículo distinto en homenaje a Damen, firmado «G. M.»: «Honorato Damen ha muerto», Alarma, tercera serie, n.º 8, primer trimestre de 1980. ↩