Alarme, n.º 11, enero-febrero-marzo de 1981 (pág. 11). PDF del número completo · Texto original en francés

Unión Soviética

Falso arenque y verdadero caviar

De nuestro corresponsal

Moscú. — El señor Alexandr Akímovich Ishkov ha perdido discretamente su puesto de suplente del comité central, su último cargo oficial, con ocasión del XXVI congreso del P.C. soviético. Había sido, sin embargo, ministro de Pesca desde 1946 hasta aquel día de febrero de 1970 en que se descubrió el escándalo: su ministerio albergaba desde hacía casi diez años un vasto tráfico de caviar que reportó varios millones de dólares —dólares de verdad, puesto que el tráfico se hacía en divisas— a sus autores. Aunque al señor Ishkov simplemente se le jubiló, varios centenares de personas fueron detenidas: viceministros y otros colaboradores del ministerio, directores de la cadena de tiendas Okean, simples pescadores del mar Caspio y, más recientemente, colaboradores del ministerio de Comercio Exterior.

El principio era muy sencillo: el caviar se metía en latas de 3 a 5 kilos marcadas «arenques ahumados» y se vendía como tal a una firma occidental (gran cantidad de esas latas se expidió al Japón). Esa sociedad volvía a envasar el caviar, lo vendía a precio alto y repartía los beneficios con sus cómplices soviéticos, a los que se pagaba en divisas en cuentas en Suiza. Los altos funcionarios soviéticos que tenían que viajar al extranjero por razones de servicio podían así aprovecharse del filón.

Sus cómplices de los escalones bajos recibían lo suyo en caviar, que podían revender en el mercado negro a amigos o, mejor aún, a extranjeros de paso (el caviar prácticamente ha desaparecido en los últimos años de las tiendas del Estado); la organización estaba muy compartimentada, y cada participante solo conocía a sus cómplices más inmediatos. Según ciertas informaciones, un alto funcionario del ministerio de Pesca habría acusado, sin embargo, a sus colegas. Un viceministro, el señor Rykov, implicado por uno de sus subordinados, murió en la cárcel el pasado mes de mayo, y en Moscú corre el rumor de que se suicidó. Otro alto funcionario se habría negado a cooperar con el juez de instrucción mientras no se procesara al señor Ishkov. Pero el exministro no ha sido molestado hasta ahora. Los primeros juicios podrían empezar de un momento a otro en Leningrado.

El pastel se descubrió cuando un cliente soviético, que creía comprar arenques ahumados en una tienda corriente, encontró una lata llena de huevecillos negros. La prensa soviética nunca ha hablado de este escándalo, aunque los principales acusados se exponen a la pena de muerte por delito económico. Pero cuando llama a redoblar la vigilancia contra las «violaciones de la legalidad socialista», ya se sabe que no alude solamente a las tropelías de algunos jóvenes gamberros. D.V.

El capitalismo de Estado ruso, como los demás capitalismos, tiene su ración de tráficos... Cuanto más se sube en el aparato del Partido, más se topa uno con tráficos, podredumbre y privilegios, hasta no toparse muy pronto más que con eso. Algunos de esos tráficos están codificados por la ley: los burócratas, a partir de cierto rango, pueden en efecto obtener dachas con todas las comodidades «de tipo occidental», coche con chófer (eventualmente del KGB), redes de prostitutas...

Si, pese a todos esos tráficos, quieren hacer otros chanchullos, tienen que ser discretos y asegurarse los servicios de otros burócratas. La mayoría de las veces no se arriesgan más que a la destitución; los mandados, en cambio, se arriesgan a visitar Siberia.

Los privilegios de la alta burocracia se obtienen como algo debido a los amos de Rusia. Sí: la canalla capitalista internacional seguirá traficando mientras la revolución social no haya vencido.

Pero lo esencial no está ahí; lo importante es que todos esos tráficos, chanchullos, etc., los permite un robo, la expropiación del sobretrabajo social por parte de la capa capitalista internacional.

Mientras ese robo, base del capitalismo, no sea atacado por el proletariado revolucionario, los tráficos seguirán desarrollándose, los permitan o no las leyes. Y quienes hablan de eliminarlos dentro de este sistema no son, en el mejor de los casos, más que charlatanes.


ACTUALMENTE, UNA PARTE DEL FOR SE PRONUNCIA POR ROMPER TODO VÍNCULO POLÍTICO CON FOCUS EN ESPERA DE UNA DECISIÓN INTERNACIONAL; LA DISCUSIÓN CONTINÚA.1

  1. FOCUS, grupo norteamericano vinculado al FOR, que publicaba la revista The Alarm. La ruptura se consumó en 1982: véase la resolución de los grupos del FOR publicada en Alarma. ↩