Alarme, n.º 15, enero-febrero-marzo de 1982 (págs. 12-13). PDF del número completo · Texto original en francés
Pronto, el Mundial de fútbol en España. ¿Dónde está el C.O.B.E. (Comité Organizador del Boicot al Mundial en España)? ¿No lo hay todavía? Pero bueno, ¿qué pasa? Pues tuvimos el COBA y el COBOM para Argentina y para Moscú.1 ¡Ah!... ¡De acuerdo! Haberlo dicho antes: España es una Democracia, así que, por fuerza: nada de boicot.
Por lo demás, en España hay tanta democracia que el ejército desfila allí como en un estadio chino y los proletarios tienen más miedo del uniforme que del paro o del aceite adulterado; con eso está dicho todo...2
España es un país donde el ejército ha recuperado el poder tras el fracaso de un golpe de Estado militar (¡que sí, que se puede!). Como dijo en esa ocasión una desdichada pared aislada: «Siempre se puede militarizar a un civil; jamás se podrá civilizar a un militar». Ante semejante evidencia, los dirigentes españoles no pudieron sino inclinarse, y la militarización por la vía democrática se efectuó con presteza.
Aunque esta democracia sea un poco demasiado católica para no ser inquisitorial, ¿no habrá quizá presos políticos en España? En tal caso, un C.O.B.E. no se impondría.
Pues sí, hay presos «políticos» (¿existirán, por casualidad, cárceles apolíticas?) en España. Uno está en la cárcel Modelo de Barcelona y otros cinco en la cárcel de Segovia (a este propósito, se ha publicado un «llamamiento de Segovia» en Éditions Champ Libre).3
Se pudren por largos años en el talego por haber formado, en los años setenta, el E.R.A.T. (Ejército Revolucionario de Ayuda a los Trabajadores). No son buenos presos «políticos», dignos de un C.O.B.E., porque no son buenos demócratas, y los preferimos mil veces, aunque no tengamos una concepción idéntica de la lucha de clases,4 a unos derechohumanistas envueltos en rojo o en rosa.
Esos presos no tienen derecho a la publicidad porque están encerrados por atentados terroristas. Pero ese es también el caso de los irlandeses del IRA o de los alemanes de la «Banda Baader», que sí han dado que hablar. Y es que el verdadero crimen de los miembros del ERAT es haber querido luchar tanto contra el franquismo como contra la democracia o el stalinismo; es haber querido «ayudar al proletariado a abolir el trabajo asalariado».4
La Democracia5 produce críticas... democráticas (burguesas) del stalinismo, de las dictaduras, de la «arbitrariedad», etc. Pero no puede producir apoyo alguno a quienes quieren poner en tela de juicio el Capital.
Ella misma es la Dictadura del Capital, que reparte con equidad la estupidez, la mediocridad y la miseria. Por eso la despreciamos. Su fuerza es la producción y la reproducción cotidiana, rutinaria y esclavizante del capital y de unas relaciones sociales que son a las relaciones humanas lo que un partido de fútbol, rodeado de 100.000 histéricos, es al juego, a la actividad lúdica del hombre. Por eso nos asquea. Su riqueza es el despojo de nuestra humanidad. Por eso la odiamos.
Domina siniestramente hoy, pero, si el proletariado revolucionario no abre todavía la boca contra ella, solo será para aplastarla pronto con más fuerza y más placer.
El COBA, Comité para el Boicot del Mundial de Argentina (1978), y el COBOM, Comité para el Boicot de los Juegos Olímpicos de Moscú (1980). El título francés juega con foot (fútbol) y la expresión rien à foutre («importar un pito»). ↩
El aceite de colza desnaturalizado vendido como aceite comestible intoxicó en España, a partir de mayo de 1981, a decenas de miles de personas y mató a varios centenares. El golpe de Estado militar fracasado es el del 23 de febrero de 1981. ↩
(Nota de Alarme.) Para cualquier contacto: AFAPP, Ronda de Sant Pere 32, Barcelona 10, España. ↩
(Nota de Alarme.) Sobre el terrorismo, véase Alarme, n.os 2 y 8. ↩ ↩
En francés, Démocrassie, juego de palabras con crasse («mugre»). ↩