Alarme, n.º 33, julio-agosto-septiembre de 1986 (pág. 8). PDF del número completo · Texto original en francés
Según Le Monde: «la ley que suprime el control por la administración de la justificación de los despidos económicos se aplica desde el 3 de julio y solo tiene efectos tangibles para los despidos colectivos de menos de nueve asalariados...».
Mientras miles de obreros van a ser despedidos, el Estado, la patronal, los sindicatos y los medios de comunicación se ríen de nosotros inflando la importancia de las negociaciones sobre esta pequeña ley. De paso, la CGT, que se niega a negociar, aprovecha para hacer alarde permitiéndose una actitud intransigente a bajo precio. ¡No nos dejemos engañar! La autorización administrativa de despido y su supresión son detalles técnicos del funcionamiento capitalista rutinario. Para los grandes asuntos, del tipo Renault o los astilleros, el sistema capitalista intenta preservarse de los peligros de explosión social y, por consiguiente, lo que más cuenta para él es la autorización sindical de despido. Esta debe ser el blanco de los obreros en lucha.