Alarme, n.º 37-38, julio-diciembre de 1987 (pág. 21). PDF del número completo · Texto original en francés

La pena de muerte ya no pueden imponerla los tribunales en Francia, pero el gobierno puede empujar a la tumba a bastante gente con una simple modificación administrativa. Es lo que acaba de hacer al decidir que la Seguridad Social ya no reembolsará al 100 por 100 a los enfermos que tenían derecho a ello hasta ahora, y que solo se tendrán en cuenta al 100 % los cuidados relativos a la enfermedad principal. Los demás se declaran «cuidados de confort», como quien se compra un sillón para ver la televisión. La vida de miles y miles de enfermos graves insolventes quedará así acortada. Era, sin duda, indispensable para salvar a la patria de la quiebra. Y el cuerpo médico... ¡chitón!