Alarme, n.º 37-38, julio-diciembre de 1987 (pág. 28). PDF del número completo · Texto original en francés
Nos obligan a tratarlos a interjección y risotada, ya que un grano de locura los hace delirar contra nosotros.
Es delirio, y casi delirium tremens. Acaban de pronunciar contra nosotros una sentencia de muerte política, por implosión inexorable un día de estos. Rápido, echémosles un tonel de agua fría en la cabeza: desinflad vuestra alegría, tan cercana a la rabia, aves de mal agüero de la CCI, porque, por enojoso que os resulte, tendréis que tragaros el sapo de nuestra existencia hasta el final, que no será el nuestro. Lo que es erróneo e incoherente desaparece más o menos deprisa; ese es vuestro caso, al contrario del nuestro. Por nuestra parte, podríamos morir fulminados todos juntos y nuestros textos teóricos seguirían sirviendo para la formación de jóvenes revolucionarios. Los vuestros, especie de molinos de palabras para dormir de pie, desorientan desde todo punto de vista y solo pueden retener a diletantes de radicalismo verboso y satisfechos de serlo. Que quienes quieran ver las cosas de frente comparen los textos respectivos punto por punto.
Una diferencia importante juega por el momento contra el FOR. Cada uno de nosotros puede volverse los bolsillos del revés y no sale más que polvo, mientras que vosotros, CCI, sois capitalistas en comparación. Y lo que os anima contra nosotros es la arrogancia del nuevo rico. Esa ha sido una de las bases de vuestro engrandecimiento; la otra, la del tuerto en el país de los ciegos. Pero con el tiempo los ciegos acabarán abriendo los ojos y verán mejor que los tuertos.
Enero de 1988
F.O.R.