Alarme, n.º 37-38, julio-diciembre de 1987 (pág. 25). PDF del número completo · Texto original en francés
La revista rusa Voprosy Istorii (Problemas de Historia) aclaraba en enero de 1962 que no fuera a creerse que la condena del «culto a la personalidad» significase, ni poco ni mucho, «la amnistía ideológica del trotskismo». Lo mismo había dicho poco antes el siniestro Kádár, el hombre que dio a los tanques rusos libertad de fuego sobre el proletariado de Budapest. El trotskismo continúa siendo el espanto del régimen, porque representó, de 1923 a 1936, la oposición más enérgica al Termidor y a la contrarrevolución stalinista.
Sin embargo, lo que se dice trotskismo solo aspira en realidad a ser acogido dentro de la «dirección colegial». Eso facilita una eventual maniobra de rehabilitación de Trotski.
Por nuestra parte, declaramos: LAS MANOS QUE SE NOS TENDIEREN CASO DE REHABILITACIÓN DE TROTSKI Y DEL TROTSKISMO SON MANOS QUE MERECERÍAN SER CORTADAS. NUESTRA LUCHA NO CEJARÁ SINO CON EL DESBARATE DE LA CONTRARREVOLUCIÓN Y LA INSTAURACIÓN DEL PODER PROLETARIO.
(ALARMA, 1962)
Y Natalia Sedova Trotski:
El terror policial y las calumnias de Stalin no han sido más que el aspecto político de una lucha a muerte contra la revolución, llevada a cabo por toda la burocracia. No podemos, pues, esperar el restablecimiento de toda la verdad más que de la aniquilación de esa burocracia a manos de la clase obrera, a la que ella ha reducido a la esclavitud. No espero nada del partido ruso ni de sus imitadores profundamente anticomunistas. Toda desestalinización resultará engañifa si no va hasta la toma del poder por el proletariado y la disolución de las instituciones policiacas, políticas, militares y económicas, bases de la contrarrevolución que estableció el capitalismo de Estado staliniano.
(Fue su última declaración escrita antes de su muerte.)
Nota. El texto de 1962 es el de «Verídica historia» (Alarma, n.º 9, marzo de 1962, pág. 24), que Alarme reproduce abreviado: lo damos en su redacción española, ajustada a los cortes de la versión francesa, que omite que la rehabilitación de Trotski sería obra «de Moscú» y «en servicio de la contrarrevolución». Las palabras de Natalia Sedova proceden de su carta a France-Soir del 9 de noviembre de 1961, punto 3 (véase Hoy como ayer); las dos últimas frases siguen la versión que el FOR citó en español («Los lacayos de la contrarrevolución stalinista», Alarma, tercera serie, n.º 4, marzo de 1978) y el resto la traducción del archivo, cotejada con el francés.