Alarme, n.º 37-38, julio-diciembre de 1987 (pág. 20). PDF del número completo · Texto original en francés

En los países atrasados (Tercer Mundo, en el lenguaje hipócrita y mentiroso de los oficiales) el nivel de vida ha bajado un 40 % en los últimos años. El hambre mata allí cada día a niños y adultos por centenares. En los países industrializados el paro se instala de forma permanente y el nivel de vida de quienes trabajan también cae. Son datos de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT). Y mientras los beneficios del capital suben, en todas partes los obreros aceptan las peores condiciones de trabajo y salarios reducidos.

Sometemos esto a la reflexión de quienes desde hace mucho tiempo, y como privados de sus cinco sentidos, no dejan de hablar de crisis de sobreproducción y esperan del paro una «toma de consciencia» revolucionaria. ¡Despertad la vuestra!