Boletín, n.º 1, Barcelona, enero de 1937 (págs. 8-9). PDF del número completo

Casetas de Quicena 25-12-36.

SITUACION MILITAR: La situacion es perfectamente estacionaria a pesar de que los medios tecnicos han aumentado y la coordinacion del frente es mayor que en los primeros tiempos. En nuestro sector contamos hoy con una extensa red de trincheras guarnecida por varios miles de hombres y suficientes ametralladoras. Sin embargo, lo mejor en hombres y material de los bandos se halla concentrado actualmente al rededor de Madrid, clave de la situacion, no hay ninguna actividad de la aviacion ni por parte nuestra ni por parte de los fascistas. Toda la prensa es unanime en la campaña de invenciones sobre la supuesta actividad del frente; habla de continuos ataques y contraataques, queriendo evidentemente dar la impresion de un gran empuje de todas las fuerzas de este frente, pero la verdad es otra. Pasan semanas y semanas y no se produce operacion importante alguna, y esto seria de la mayor importancia, ya sea para obligar a los fascistas a aflojar su presion sobre Madrid y hacer que se vean en la necesidad de dividir su atencion y sus medios, sea para impedir que, como consecuencia de la inactividad cunda la desmoralizacion en el frente. Una actitud agresiva reportaria los mayores beneficios tanto desde el punto de vista militar como del politico, pero es evidente que cada actitud depende de la orientacion politica del conjunto de nuestra revolucion y esta intimamente ligada con la situacion politica en el frente.

SITUACION POLITICA EN EL FRENTE: Entre los milicianos se nota un fuerte descontento porque el avituallamiento no se efectua con normalidad, sobre todo son deficientes los suministros de tabaco y ropas. Se nota una fuerte diferenciacion entre los milicianos de la base y los militantes afectos a la direccion militar, en lo que respecta al tren de vida. La burocracia procura impedir toda actividad nuestra. Esta compuesta en su mayor parte por individuos que afirman que es necesario batirse y no hacer politica y no se preocupan de la revolucion. Si consideramos que lo mejor de los militantes obreros se halla en el frente, para el que salio inmediatamente despues del 19 de Julio, vemos que la actuacion de la burocracia del frente constituye un grave peligro para la revolucion y para la guerra civil misma, pues no hay que olvidar que nuestras milicias son tropas revolucionarias, son un ejercito politico, que el 19 de Julio se lanzo a la calle para defender su politica, la politica de la emancipacion del proletariado, y que despues del 19 de Julio, vencida en la calle la insurreccion fascista, marcho a tierras de Aragon a continuar "con otros medios" segun la feliz expresion de Clausewitz, su politica. Las necesidades de la politica burguesa exigen que se suprima en la filas del ejercito burgues, compuesto de obreros y campesinos, la politica, la discusion de los fines y objetivos de la guerra; la burguesia discute estos en el seno de las camarillas dirigentes y el mayor peligro para ella es precisamente que estas discusiones lleguen a las filas del ejercito, que se daria cuenta del engaño de que es victima y se negaria a seguir adelante. Mas los milicianos que luchan en el frente de Aragon, luchan por su politica, por sus objetivos de clase, contra los intereses de la burguesia democratica que precisamente intenta disminuir la fuerza del ejercito proletario en interes propio, lanzando por medio de sus agentes reformistas la consigna de "primero ganar la guerra, despues hacer la revolucion". La actitud de la burocracia es francamente antirrevolucionaria; debilita ideologica y moralmente a las fuerzas armadas del proletariado, sirve directamente los intereses de la pequeña burguesia y contribuye por consiguiente a que la correlacion de fuerzas en la revolucion se torne favorable al fascismo.

Desde el principio el POUM ha lanzado las consignas de gobierno obrero y campesino y de ejercito rojo. Pero lo que no han dicho es la manera de llegar a que la consigna "ejercito rojo" sea una realidad.

El ejercito rojo esta compuesto de obreros y campesinos y tiene por mision aniquilar al enemigo de clase en el interior y en el exterior. No puede existir mientras el proletariado no ejerza el poder politico con sus propios organos, para lo que hay que empezar por la formacion de estos en el seno de la milicias. Lo mismo pasa en la parte que corresponde a los obreros y campesinos. Hay que decirles como se forman sus organos de poder. Nada de esto se dice en "La Batalla" sino que se lanza la consigna de gobierno obrero y ejercito rojo como simple consigna de agitacion, sin ninguna intencion de pasar a los hechos. En la practica lo que se hace es llevar negociaciones con las direcciones de los demas partidos y organizaciones con el fin de llegar a la formacion de un nuevo consejo de la Generalidad, compuesto en su totalidad de elementos obreros. Se trata en una palabra, de la actuacion tipica del centrismo; lanzar consignas revolucionarias y en la practica operar un cambio de personas, conservando las viejas instituciones burguesas. Es esta politica la que ha contribuido en la mayor medida a la resurreccion de la pequeña burguesia, como fuerza politica y al reforzamiento de las tendencias al estrangulamiento de la revolucion socialista y a la transformacion de la guerra civil española en guerra mundial imperialista."

Relata el camarada en su carta que la base y sobre todo las juventudes se dan cuenta de la situacion y ejercen una poderosa presion sobre los circulos dirigentes del partido. La actividad politica de los camaradas del grupo en el frente, ha pesar de su numero reducido, ha conseguido que su voz sea escuchada por los camaradas combatientes y por el comite de guerra de la columna. Esta ultima circunstacia, puede poderosamente contribuir a la difusion de nuestros puntos de vista en el frente. Termina la carta expresando la firme decision de sobrepasar los obstaculos y llegar a la formacion del partido revolucionario de la revolucion española.