Boletín, n.º 2, Barcelona, febrero de 1937 (págs. 17-18). PDF del número completo

La Conferencia nacional aprueba las iniciativas y proposiciones de frente único del C.C. del P.O.I. por la defensa del P.O.U.M. contra los ataques contrarrevolucionarios de socialistas y stalinianos y considera que el P.O.I., sin dejar de contraponer de un modo crítico y positivo la política bolchevique-leninista a la política centrista de la dirección del P.O.U.M., tiene el deber de llamar la atención del proletariado revolucionario contra los antedichos ataques. El stalinismo, aliado de la burguesía, quiere romper todas las realizaciones revolucionarias impuestas por el proletariado ibérico y sobre todo catalán, con el fin de restaurar íntegramente la podrida república burguesa anterior al 19 de julio. Con este objeto, el stalinismo arrecia sus golpes contra las organizaciones que mayormente aceptan la voluntad revolucionaria de los obreros: el P.O.U.M. y la C.N.T.

Solamente una ofensiva nacional e internacional puede impedir a los stalinianos y burgueses coaligados, preparar la matanza de los obreros revolucionarios. El P.O.I. hace un llamamiento en favor de esta ofensiva, en Francia y en el mundo entero, única condición del desarrollo revolucionario que llevará a la victoria completa sobre las tropas de Franco y el aniquilamiento del capitalismo.

La C. N. aprueba la participación en la Conferencia de Barcelona, según el espíritu de la resolución del Bureau International por la IV Internacional.

Acuerda asimismo dirigir a los obreros armados de España su más caluroso saludo e intensificar la lucha emprendida desde los primeros días con el fin de enviar directamente a los milicianos armas, municiones y voluntarios; redoblar sus esfuerzos para romper el bloqueo que los gobiernos de París y Londres, con la ayuda de Moscou, tratan de imponer al proletariado español, mientras Hitler y Mussolini surten a los fascistas de Franco de todo lo necesario.

Los bolcheviques leninistas, que con todas sus fuerzas luchan por impedir el estrangulamiento de la revolución, que a cambio de su ayuda "moral" y material exigen los estados capitalistas y la U.R.S.S., apelan a los trabajadores para que cooperen con el mayor denuedo a sostener los sacrificios de los heroicos milicianos. Un servicio especial del Partido ha sido creado con el fin de recoger suscripciones, de enviar a los milicianos ropas y paquetes, de distribuir entre los camaradas que lo pidan, niños españoles refugiados.

La conferencia del P.O.I. saluda con orgullo a los militantes bolcheviques-leninistas que luchan heroicamente en los frentes de España contra los ejércitos de Franco. Los milicianos, miembros de la IV Internacional, que están en lo más duro de la lucha armada y que, perseguidos por la represión staliniana, reformista, burguesa, y molestados por las torpezas centristas, tratan de llevar a la clase trabajadora a la revolución socialista, cumplen su deber con un valor físico y político que constituye la satisfacción y la honra de la vanguardia revolucionaria internacional.

La conferencia dedica su recuerdo fraternal a los que cayeron ya en los distintos frentes, en particular al antiguo secretario del radio de Marsella, camarada Robert de Fauconnet, y su simpatía ardiente a los que siguen la lucha.