Contra la Corriente, n.º 1, febrero de 1943 (pág. 28). PDF del número completo
También los pioneros, como ya había ocurrido con los soldados, han sido privados de su antiguo juramento revolucionario. He aquí el nuevo: "Odio al fascismo ocupante de todo corazón y me prepararé sin temor para la defensa de la patria. En nombre de los guerreros que sacrificaron sus vidas por nuestra felicidad, juro recordar eternamente que su sangre arde en nuestra corbata de pionero y en nuestra bandera roja".
El "Manchester Guardian" del 19 de Octubre, de donde tomamos la información, hace el siguiente comentario: "La inculcación del odio es una parte importante de la educación de guerra, mucho mas necesaria en la Unión Soviética por la ausencia de todo nacionalismo u orgullo racial en la educación del tiempo de paz". En otras palabras, a la educación revolucionaria el stalinismo substituye una educación racial.