Contra la Corriente, n.º 1, febrero de 1943 (pág. 26). PDF del número completo

Noticias no confirmadas aún, aseguran que el conocido stalinista francés, Marcel Cachin, está colaborando con los nazis ocupantes. "Si no es verdad puede haber sucedido". En la guerra de 1914-18, Cachin rompió francamente con el internacionalismo para convertirse en un patriota furioso, hecho éste que ha merecido la glorificación del stalinista español llamado "Perucho" y que debía llamarse con más razón perjuro. Por otro lado, las peruchadas que desde Moscú envía Jesús Hernández están inspiradas en las crónicas que escribe este individuo para ayudar a corromper la consciencia revolucionaria de las masas, afirmando que el patriotismo es una característica revolucionaria. La educación y las costumbres de los líderes stalinistas, su ausencia total de ideología, es lo más propio para convertirles en fascistas en un santiamén. La evolución de Doriot no fué casual sino producto del totalitarismo stalinista. Un líder stalinista, llegado el caso, se inclinará a donde está el poder, lo cual quizá haya hecho ya Cachin. El monopolio burgués de la información no permite que se sepa todo lo que pasa en Francia, pero puede tenerse la seguridad de que más de un furibundo antitrotskista está al servicio de Hitler, mientras los trotskistas son víctimas de la Gestapo.