Contra la Corriente, n.º 2-3, marzo-abril de 1943 (págs. 28-29). PDF del número completo

En la noche del jueves 8 de Abril, una banda stalinista trató de impedir la celebración de un mitin anunciado en honor de Carlo Tresca, Henrik Ehrlich y Victor Alter, anarquista italiano el primero y socialistas polacos los últimos; los tres las mas recientes víctimas del stalinismo. Carlo Tresca, asesinado en Nueva York -según los cargos del agente fiscal la pista conduce a la GPU-, Ehrlich y Alter fusilados en la URSS.

Politicamente estábamos en desacuerdo con los tres, pero al mismo tiempo reconocemos que han sido calumniados y asesinados por el stalinismo, por defender posiciones revolucionarias frente al terror contrarrevolucionario y antiproletario de la burocracia stalinista que actúa dentro y fuera de la URSS, mediante la GPU.

A pesar de la agresión -que fué repelida- el mitin se realizó. Ninguno de los oradores representó a la IV Internacional, pero el Grupo español en México de la IV Internacional se adhirió al acto con un manifiesto titulado "Viva la URSS, abajo Stalin", del cual transcribimos lo que sigue:

"En el extranjero y en la URSS, el terror stalinista es reaccionario, sirve interiormente a la contrarrevolución y exteriormente conviene a la burguesía y al fascismo. El terror stalinista perjudica la defensa de la Unión Soviética. Los obreros y soldados alemanes no pueden simpatizar con el gobierno de un país que fusila a los viejos bolcheviques y a los socialistas y anarquistas que luchan contra el fascismo por medios mas revolucionarios. Y la simpatía de los soldados y obreros alemanes hacia el país de la revolución proletaria, es el arma mas eficaz de la Unión Soviética contra Hitler. Inutilizándola, Stalin obliga al Ejército Rojo a hacer mayores sacrificios y perder decenas de miles de hombres más, en su lucha contra el capitalismo alemán. ¡Stalin actúa como enemigo de la defensa soviética! ¡Qué perezcan mas soldados rojos pero que se salve el parasitismo burocrático! -es su lema". "El gobierno termidoriano stalinista es el principal obstáculo a la defensa soviética. ¡Vivan los soviets democráticos; abajo la contrarrevolución burocrática! ¡Viva la URSS y la Revolución Mundial! Estos son los motivos claves del éxito militar, no solo contra Hitler, sino contra la conspiración antisocialista del capital internacional!"

Después de la agresión stalinista reafirmamos lo dicho: ¡Viva la URSS, abajo Stalin! Nuestro criterio político no se tuerce ni cambia por un accidente en la lucha revolucionaria. En todo caso la agresión stalinista justifica nuestra posición. Ahora mas que nunca es necesario combatir implacablemente al stalinismo como medio efectivo de ayudar al heroico esfuerzo que realizan el Ejército Rojo y el pueblo soviético para aplastar al imperialismo alemán.

Como consecuencia de la agresión stalinista resultaron heridos algunos militantes de diversas tendencias políticas, con los cuales nos solidarizamos en la lucha revolucionaria contra el stalinismo en un frente único de acción. A los heridos, que están en pleno restablecimiento, enviamos nuestro saludo y les reafirmamos nuestra fraternidad -ya demostrada-, en la lucha contra el terror y la calumnia stalinistas, al igual que la continuación de nuestra crítica marxista-leninista a su línea política. No hay contradicción entre lo uno y lo otro. El frente único es eso: atacar juntos, marchar separados; solidaridad en la acción, independencia en la línea política.

Bien sabemos que el stalinismo carece de armas ideológicas para defender su traición. Los recursos que emplea contra sus enemigos revolucionarios los conocemos mejor que nadie ya que el mayor número de víctimas corresponde al trotskismo. La agresión al CENTRO IBERO MEXICANO no nos ha causado extrañeza. Pero queremos insistir sobre la actual modalidad de las calumnias stalinistas. Los agresores declararon ante la policía que en el Centro Ibero Mexicano se habían dado vivas a Hitler y Falange. La intención miserable de los stalinistas está clara: tratan de presentar a diversas tendencias del movimiento revolucionario -la trotskista a la cabeza- como agentes del nazi-fascismo. Los canallas que formulan tal calumnia ahora elogian al imperialismo democrático, olvidando que recientemente sostenían que el único enemigo era el imperialismo anglo-americano, cuando tenían buen cuidado de no atacar al imperialismo alemán, aliado entonces de Stalin. Para nosotros, hoy como ayer, todo imperialismo sigue siendo imperialismo. Nosotros confiamos en la acción revolucionaria del proletariado y queremos la sociedad socialista. La estúpida maniobra stalinista, de presentar a los revolucionarios internacionalistas como amigos del nazi-fascismo no engañará a nadie. Tenemos confianza en que ante el proletariado ella servirá a aumentar el desprestigio político, moral y humano del stalinismo, sumido en la mayor abyección.

La IV Internacional es la organización que ha estudiado con mayor prolijidad todos los pasos de la degeneración stalinista. Nuestra crítica ha sido constante, implacable, constructiva, basada unicamente en los principios del marxismo revolucionario. Hemos afirmado y afirmamos que la burocracia stalinista es contrarrevolucionaria y antiproletaria particularmente en la URSS y en general internacionalmente. Necesariamente, en defensa de la Unión Soviética y en provecho de la Revolución Mundial es urgente combatir al stalinismo. Por ésto, consecuentes con nuestra tradición y nuestra aspiración revolucionarias, volvemos a insistir ahora ante las organizaciones obreras revolucionarias sobre la necesidad de constituir un organismo de frente único que denuncie las calumnias y el terror stalinistas y garantice la libertad de expresión en el movimiento obrero.

Particularmente en la emigración española, la mas numerosa residente en México, debe cuanto antes formarse un Comité de Frente Unico, integrado por representantes de las organizaciones obreras -sindicales y políticas- que tenga por objeto garantizar la libertad de expresión en el movimiento obrero y luchar contra el terror y la calumnia stalinistas. Los asesinatos de Tresca, Ehrlich y Alter han hecho reaccionar ya internacionalmente a las masas trabajadoras contra el stalinismo. En los Estados Unidos, el 30 de Marzo se ha celebrado un mitin en el cual los oradores representaban a 250.000 obreros. El acto del CENTRO IBERO MEXICANO ha sido un buen principio en México, de él debe salir algo constructivo. ¡Quien esté en contra de la libertad de expresión en el movimiento obrero no es un revolucionario clasista! ¡Quien recurre a la calumnia y el terror en el movimiento obrero es un enemigo de la clase trabajadora!

La marcha de la guerra avanza a su desenlace. La responsabilidad de los revolucionarios se hace cada vez mayor. La lucha política en el movimiento obrero será cada vez mas fuerte. Todos los revolucionarios consecuentes estamos obligados a tomar medidas necesarias, urgentes, que garanticen la acción revolucionaria dentro de la mayor honradez y libertad proletarias. La medida mas urgente que debemos tomar no es otra que la constitución de un Comité de Frente Unico, que garantice la libertad de expresión en el movimiento obrero y que denuncie la calumnia y el terror stalinistas. No hay tiempo que perder.