Contra la Corriente, n.º 9, noviembre de 1943 (pág. 35). PDF del número completo

El PSUC ha celebrado un Pleno en el que la nota mas importante la dió un militante que propuso el nombramiento de una Comisión para la revisión de las expulsiones. La proposición mereció el aplauso de siete de los asistentes y causó el pánico entre los Comoreras. Tal audacia exigía violento y ejemplar castigo. Con la premura que el caso requería, se procedió a la expulsión fulminante del osado "trotskista contrarrevolucionario" (estas palabras son muy empleadas por los burócratas stalinistas ya que las repiten a todo militante de base que se atreve a hacer una pregunta) y, además, para aplicar estrictamente la justicia stalinista se expulsaron a dos militantes mas porque no quiesieron reconocer el gravísimo error que habían cometido al aplaudir.

Nada de extraño tiene el acontecimiento. Entre los stalinistas solo tienen derecho a hablar los altos burocratas para decir inmundicias contrarrevolucionarias. Y en cuanto a los aplausos, solo se premian los que se tributan al que paga a la alta burocracia, la que le llama indefectiblemente "el amadisimo".