Contra la Corriente, n.º 9, noviembre de 1943 (págs. 31-32). PDF del número completo
¡Camaradas! La revolución de los obreros y los campesinos, cuya necesidad proclamaban los bolcheviques sin cesar, se ha cumplido.
¿Esta revolución de obreros y campesinos, qué significa? Ante todo, la de proporcionarnos un gobierno soviético, nuestro propio órgano del poder en el que no hay la menor participación de la burguesía. Las masas oprimidas constituirán ellas mismas el poder. El antiguo aparato será roto en sus cimientos y un nuevo aparato de administración, será fundado bajo la forma de las organizaciones soviéticas.
Una nueva era se abre en la historia de Rusia y esta tercera revolución debe conducir, en su desarrollo, al triunfo del socialismo.
Una de nuestras primeras tareas, consiste en la necesidad de poner fin inmediato a la guerra. Pero, para terminar esta guerra, ligada intimamente a todo el régimen capitalista, está claro para todos que es necesario vencer al capitalismo mismo. En la tarea nos ayudará el movimiento obrero mundial, que comienza a desarrollarse en Italia, en Inglaterra y en Alemania.
La paz equitativa e inmediata, que nosotros ofreceremos a la democracia internacional, encontrará por todas partes un eco caluroso entre las masas proletarias del mundo. Para fortificar esta confianza en el proletariado, es necesario publicar inmediatamente todos los tratados secretos.
En Rusia, una gran parte de los campesinos se ha dicho: ¡basta ya de coqueteos con los capitalistas, vamos con los obreros! Nosotros ganaremos la confianza de estos campesinos por un decreto que abolirá la propiedad de la tierra perteneciente a los terratenientes. Los campesinos van a comprender que su bienestar reside unicamente en su alianza con los trabajadores.
Nosotros vamos a instituir un control obrero efectivo sobre la producción.
Ahora, habeis aprendido a trabajar de común acuerdo, la revolución que acaba de realizarse lo testimonia. En nuestras manos está la fuerza de la organización de las masas, con la que venceremos todo y conduciremos al proletariado a la Revolución Mundial.
Rusia, debe ponerse a trabajar inmediatamente en la construcción de un estado proletario socialista.
¡Viva la Revolución Socialista Mundial!