Contra la Corriente, n.º 9, noviembre de 1943 (págs. 33-34). PDF del número completo

La India.

Mientras que los gobiernos democráticos tratan de covencer de su buena causa a sus respectivas clases obreras, ¿que espectáculo ofrece la India inglesa? A despecho de la discreción de la prensa capitalista, se ve que la agitación política por la libertad, al mismo tiempo que las turbulencias producidas automáticamente por el hambre, no desaparecen. Decenas de pueblos "rebeldes" han sido bombardeados. La brutal represión alemana sobre Lydice no vale mas ni menos.

Sobre los organismos debilitados por un hambre ya crónica, el cólera, endémico que era, se ha transformado en epidémico. Algunos viajeros declaran que en las calles de Bombay no es raro ver cadáveres devorados por los zopilotes.

La conducta inglesa en la India, es idéntica o peor aun que la conducta alemana en los países ocupados. El imperialismo no puede escapar a su propia lógica interna : los dominadores sacan sus riquezas de la miseria, de la salud, de la vida misma de los pueblos subyugados; su propio proletariado no puede sacrificarse por la lucha armada para semejante objeto; sólo la revolución mundial requiere su abnegación y vale la pena de morir por ella.

Como será la "paz".

En la revista que se publica en Moscú "La Guerra y la Clase Trabajadora", el profesor stalinista E. Varga, dice que las reclamaciones que los aliados presentarán a Alemania y sus satélites, ascenderán a ochocientos mil millones o a un billón de rublos oro. El rublo, que en la actualidad no tiene cotización en los mercados de cambio, se pretende que puede equipararse a diez y nueve centavos de dollar.

Varga considera que la mayor parte de esta indemnización será reclamada por la Unión Soviética, cuyo pago, no exigirá que sea en "efectivo, sino en especie".

Aclarando aun mas los propósitos del stalinismo para la "paz", Varga escribe en el mismo artículo : "Sería un buen recurso el traer trabajadores de Alemania a fin de que reparen las provincias devastadas, en el período de la postguerra". Y añade : "Los alemanes tendrán que reconstruir los puentes, vías férreas y plantas".

Lo citado se comenta por sí sólo. La "paz" que pretende la burocracia stalinista, es una paz de explotación, una paz capitalista. Al pueblo alemán, víctima como todos los pueblos del imperialismo y de la guerra, se le hará responsable de las ambiciones y de las rivalidades de su burguesía nacional y de la burguesía aliada. Los obreros, en esa "paz", seguirán conociendo la explotación, la miseria y la injusticia. Stalin y demás burócratas, en la pendiente de la degeneración, no pueden ofrecer otra cosa a la clase trabajadora europea, que lo que le ofrecieron y la ofrecerán los gobiernos defensores del sistema capitalista.

La Independencia de Syria y del Líbano.

La Sociedad de Naciones, surgida de la victoria militar de los imperialistas franco-ingleses de 1918, dió a Francia un mandato protectoral sobre los estados del Levante (Syria y Líbano). Desde entonces esos estados no han dejado de exigir su independencia y los veinte años de ocupacion francesa, no han sido mas que una revuelta casi ininterrumpida.

Los ingleses y los gaullistas, habiendo arrojado en 1941 la gente de Vichy de esas regiones, proclamaron la independencia de Syria y del Líbano; es decir que según la costumbre empleada por los ingleses en la India, el gral. DeGaulle proclamó a estos paises independientes, bajo reserva de un entendimiento previo con Francia, quien, mandataria de la SDN debía de responder de su gestión ante ella. Inglaterra aprobó esta proclamación. Las negociaciones entre los mandatarios levantinos y los representantes franceses todavia duran. Cansado de tanto esperar el resultado de palabras sin fin, los libanaeses han eligido un parlamento democrático burgués, elcual votó una constitución, proclamando la independencia del pais, nombrando al mismo tiempo un gobierno encargado de su aplicación. Inmediatamente, el alto comisario francés en Beyrouth hizo arrestar al presidente de la república libanesa y sus ministros acusándolos de germanofilia. Y para hacer comprender a las masas libanesas, que justamente indignadas, se lanzaron a la calle, que la independencia no era un derecho estricto del pueblo libanés sino un favor que el imperialismo francés podía acordarle de ser este sumiso a las exigencias francesas, arrojó contra esas masas, tanques y soldados senegaleses.

El comité de Argel se inquietó por el cariz que tomaban los acontecimientos, por la declaración del delegado inglés en Beyrouth condenando la actitud francesa y por la emoción despertada en todo el mundo arabe del cercano-oriente. Mandó al gral Catroux como pacificador. Desde ahora se puede estar seguro ya, que la insurrección libenesa dará su fruto y que el control francés sobre estos territorios sera relajado, incluso suprimido. ¿Pero, será el pueblo libanés mas libre por eso? Se puede asegurar lo contrario, porque los imperialistas ingleses no pueden permitir la independencia real de los estados del Levante termino de un oleoducto que parte de los yacimientos petroliferos del Irak, de una importancia primordial para el conflicto actual. La burguesia y la pequeña burguesía que conducen el movimiento, no se apoyan mas que en las "democracias" anglo-saxonas, la carta del Atlantico y otras chacharas, arrastrando las masas engañadas. De ahí proviene que esta independencia sera de todos modos ficticia, sea controlada por los imperialistas franceses o bien por los anglo-saxones. Para apuntar a una independencia real se hubiera necesitado que el movimiento partiera de la masa de los trabajadores organizados, adjuntándosela pequeña burguesia, y se puede estar seguro que no es asi, la actitud favorable de la burguesia inglesa lo atestigua.

De todos modos las repercusiones quizás agrandadas por la propaganda anglo-saxona, que ha tenido el movimiento en todo el mundo arabe ( el primer ministro libanés era musulmán) muestran que las masas arabes de Asia-menor y de Egypto están yá en un estado de efervescencia latente que no necesita mas que circunstancias favorables para tratar de sacudir el yugo de los imperialistas occidentales. La revolución europea que se anuncia, provocará sin ninguna duda el despertar de las masas arabes y su rebelión, no solamente contra el imperialismo extranjero, sino también contra las burguesias y las feodalidades nacionales; les indicará al mismo tiempo el camino de la verdadera liberación, a lacual los revolucionarios de Europa deberan ayudar y sostener con todas sus fuerzas.