Contra la Corriente, n.º 9, noviembre de 1943 (suplemento, págs. 1-2). PDF del número completo
El Pacto de San sebastián en 1930, aglutinó la mayor parte de los sectores burgueses españoles y junto con la colaboración del Partido socialista, propició la tabla de salvación a la que desesperadamente se agarró el capitalismo español, el 14 de abril de 1931.
La presencia de los socialista en el Pacto de San Sebastián y por ende su participación junto con la burguesía "liberal" en la proclamación de la República, logró salvar, tras las promesas de un régimen de "libertad" "igualdad" y "fraternidad", al capitalismo español, de una de sus crisis mas agudas. Propiciando la tan manoseada evolución pacífica hasta una sociedad mas justa, la pequeña burguesía "jacobina" española y el socialismo, distrajeron a las masas de sus tareas fundamentales de clase, y sumándolas, no sin cierto trabajo, a una tarea de "unidad nacional", las traicionaron y las combatieron sucesivamente.
El primer gobierno de la República, gobierno de coalición republicano-socialista, y los que le siguieron, centraron su misión a defender, encubierta o descaradamente, los intereses de las clases poseedoras españolas. La clase trabajadora recibió, durante la época en que estuvieron sus "representantes" socialistas en el poder, consejos para que depusiera la defensa de sus intereses, en beneficio de la república burguesa y, cuando pese a eso trató de defenderlos, palos tiros y cárcel. Sin los socialistas en el Gobierno, no se diferenció el trato sino en la falta de "consejos". El resultado del Pacto de San Sebastián, de la intervención de los socialistas en el primer gobierno de la república, en fín, de la táctica de colaboración de clases y evolución pacífica, todos lo conocemos : leyes de excepción contra la clase trabajadora, libertad de acción para los manejos monárquicos y fascistas; liberalidad sospechosa para con los sublevados del 10 de agosto; brutalidad represiva con los obreros de Arnedo, Zorita, Figols y Asturias; complicidad, al menos por omisión de medidas de seguridad en garantía del régimen, con los generales que preparaban la dictadura, y durante la guerra civil, que dió el tiunfo a Franco, traición a los intereses revolucionarios que defendía el pueblo, exasperado y provocado por sus enemigos de clase. Tal fué para el proletariado español la triste experiencia del primer Pacto de San Sebastián.
¿ Que promete el segundo Pacto de San Sebastián firmado en México ? Lo mismo. La burguesía, inteligente cuando se trata de la defensa de sus intereses, aunque sea española, prepara su solución de continuidad a costa de la clase trabajadora y con ayuda de los representantes de un determinado sector obrero. El propósito es claro : encargarse, cuando Franco o Don Juán no lo puedan hacer, de la defensa del sistema capitalista español. La "unidad nacional" para la defensa de los "sagrados intereses de la patria", no significa otra cosa que el sacrificio del pueblo en beneficio de las oligarquías explotadoras. Con monarquía o república el hecho es ese. Prieto, Martínez Barrio, Albornoz y compañía pretenden de nuevo impedir que el pueblo español salde su cuenta histórica con sus explotadores. La triste misión de los llamados demócratas y liberales españoles comienza una vez mas hacer imposible el triunfo de la democracia y de la libertad.
Franco y su régimen, como no importa que situación política, no es un producto de generación espontánea. Su existencia es la resultante de una serie de situaciones políticas y económicas anteriores. Estos antecedentes los encontramos, en el terreno económico dentro de nuestra paupérrima economía feudal agraria, economía de miseria que durante siglos ha hecho de España un país hambriento a la cola de los países "civilizados". En el terreno político, los precursores han sido --aparte de todo el antiguo régimen, resultante de nuestra infraeconomía-- , los hombres de los pactos de San Sebastián, animadores de un cretinismo político-social, cuando no traidor temeroso, que no ha propiciado mas que derrotas.
El hecho real a que condujo el primer Pacto de San Sebastián, fué, resumiéndolo en tres palabras : el tiunfo de Franco . Entre el primer Pacto, Franco y el segundo, se encuentran dos fechas preñadas de significados adversos para los hombres de San Sebastián y Burgos : 6 de Octubre de 1934 y 19 de Julio de 1936. Como anticipo en la primera fecha y decididamente en la segunda, el verdadero pueblo español, los obreros y los campesinos, lucharon firmemente por tres valores que no han entrado jamás en la cuenta de los burgueses totalitarios o "demócratas" : una existencia económica justa de toda la población; una democracia obrera y una libertad real. Testimonios irrecusables de su voluntad son : las medidas político-sociales que adoptó la clase trabajadora en Julio de 1936, la guerra y los muertos y presos, que en la defensa de tales conquistas se dejó. Pretender realizar una política sin tener en cuenta esto es firmar pactos en blanco.
¡ Señores del período republicano español !, al igual que a vuestros congéneres monárquicos y franquistas, el futuro histórico inmediato español no os pertenece. La clase trabajadora española sabe donde empieza la defensa de sus intereses : ¡ mas allá de la república ! ¡ No habeis sabido escuchar sus advertencias el 6 de Octubre de 1934 y el 19 de Julio de 1936 !
De la resolució del Grupo Español en México de la IV Internacional :
Vosotros ceeis poder instaurar la República como régimen durable; nosotros estamos convencidos, por la propia experiencia de la República, que sólo la revolución proletaria puede dar soluciones radicales y terminar con el peligro fascista. La dictadura falangista de Franco es el primer y principal obstáculo en nuestro camino. Os proponemos el combate para derribar ese obstáculo común. Si no aceptais mas que "unificándonos" en torno a vuestro programa burgués, es evidente que no os interesa la lucha contra Franco y Falange sino condicionalmente, y la condición es mantener a obreros y campesinos sometidos al yugo del capitalismo. Nosotros no os pedimos ninguna condición para ir juntos al combate por los siguientes puntos :
Amnistía para todos los presos políticos, sin restricciones ni condiciones. Reintegración a sus trabajos de todos los despedidos por represalias políticas. Libertad de palabra, reunión, asociación, manifestación e imprenta. Abajo los asesinos falangistas, abajo Franco. Por unas elecciones generales municipales convocadas por un Gobierno provisional". Véase "Contra la Corriente", número 6.