Contra la Corriente, n.º 14, abril de 1944 (págs. 11-14). PDF del número completo
(Nota de la redacción. El informe dado a continuación es reproducción parcial del publicado en el órgano del Worker's Party americano, Labor Action. No significa la reproducción que nos una acuerdo ideológico con ese partido. Saludamos emocionadamente el informe y con él a nuestros camaradas italianos en quienes la revolución proletaria encontrará sus mas ardientes defensores.)
Nápoles, Italia, 6 diciembre 1943.
La guerra y veinte años de fascismo, dos ocupaciones extranjeras y ahora la continuación de la guerra y la destrucción del suelo italiano, han producido condiciones de pobreza y miseria tales que el statu quo no puede mantenerse mucho tiempo. Las fabricas son un montón de ruinas; para los trabajadores la unica perspectiva es el paro continuo. Los víveres son inencontrables y con la prolongación de la guerra la clase obrera de Napoles está viviendo a dieta, consistente en castañas y alguna fruta. El mercado negro florece y se extiende dominando completamente la economía. He aquí las cotizaciones de algunos productos alimenticios tal como regían antes de la guerra, los precios oficiales actuales y los precios verdaderos, los del mercado negro (en liras):
| ARTICULOS | ANTEGUERRA | PRECIO OFICIAL | MERCADO NEGRO |
|---|---|---|---|
| Pan | 1,65 | 4,00 | 90 a 120 |
| Macarrones | 3,05 | 3,15 | 150 a 200 |
| Judias | 3,05 | ---- | 85 a 100 |
| Carne | 12,50 | 45,00 | 120 |
| Patatas | 0,30 | ------ | 18 a 20 |
| Aroz | 2,00 | 3,15 | 130 |
| Azucar | 6,00 | 12,00 | 90 a 100 |
| Café | 32,00 | ---- | 700 |
| Mantequilla | 15,00 | 20,00 | 200 |
| Aceite Oliva | 7,00 | 17,00 | 200 |
Una enorme proporción de mujeres obreras se ha visto lanzadas a la prostitución, especialmente madres de familia. Se sabe de algunos padres que han vendido sus hijas por una ración de pan del ejército o por un paquete de tabaco americano. Las enfermedades venereas alcanzan una extensión que amenazan a toda la juventud italiana.
En Nápoles se puede encontrar trabajo únicamente en el puerto, bajo la vigilancia del ejército americano. La paga es 15 liras al dia. Solo una pequeña parte pueden encontrar empleo; para la inmensa mayoría es el paro. La clase obrera ha sido lanzada casi por completo a las filas proletarias; los campesinos están empobrecidos. Los políticos, los grandes capitalistas y los especuladores continuan viviendo bien. Las diferencias de clases son perfectamente entendidas por los trabajadores.
Aumenta la hostilidad contra ellos y el odio contra el régimen de la monarquía y Badoglio. El pueblo hace responsable a este del mantenimiento de la corrompida camarilla de funcionarios fascistas, quienes ocultamente protegen el mercado negro y se benefician de él. La prohibición de los partidos políticos y las demostraciones, así como el aplazamiento de las elecciones ha significado para el pueblo la continuación de las antiguas condiciones. Las masas empobrecidas piden elecciones inmediatas, libertad de palabra, de prensa y asamblea; una constitución y una república. Las masas comprenden que esto no será un fin sino medio para llegar a él. Lo que las masas entienden por república es simplemente un "gobierno obrero". Casi todo el mundo se dice "socialista" o "comunista", lo que significa que está por una sociedad libre de guerras y opresión. La clase obrera siente que deben hacerse cambios fundamentales en toda la sociedad.
El nacionalismo no existe ya. Para los obreros, la consigna: "Los obreros no tienen patria", tiene una realidad. ¿"Perché la patria?" se dicen -- o, ¿"Que tiene de buena la nación... para mí"? Piensan en escala europea y la idea de los "Estados Unidos Socialistas de Europa" es rapidamente aceptada. Al mismo tiempo las ideas del hombre trabajador son vagas. Sabe bien lo que NO quiere; tiene una idea general sobre lo que SI quiere, pero el camino a seguir no es claro para él. Tiene muchas simpatias por Rusia y le alegran las victorias del Ejército Rojo porque Rusia denota vagamente una sociedad de obreros, pero le repele la dictadura de Stalin.
Entretanto la guerra continua. El prinicipal enemigo sigue siendo el opresor nazi.... La guerra no es popular; el pueblo, está cansado de ella mas allá de toda descripción y tiene poca fé en los objetivos del imperialismo angloamericano. No son partidarios de una paz imperialista si no de una "paz obrera". Solo la presencia de las tropas aliadas ha obstaculizado las posibilidades de revolución y de una guerra revolucionaria consecuente contra Hitler. Los términos de la "rendición incondicional" han reducido a Italia a la condición de colonia y las masas han sido impotentes para movilizarse. Por otra parte, una paz que dejara ciertos derechos de nación al pueblo italiano habría precipitado inevitablemente la crisis revolucionaria. Por paradoja, mientras mas avancen las tropas aliadas en Italia mas impotentes serán para contener a la clase trabajadora. Nápoles, la única ciudad importante en manos aliadas, tiene una clase obrera inferior al 10% de la población; pero se producirá una enorme elevación cuando las amplias masas obreras de Roma y otras ciudades se unan al movimiento napolitano en formación. La caída de Roma puede significar muy bien el comienzo de la "Marcha a la revolución", para Italia. Y a medida que se alcancen las ciudades norteñas, mas se aproximará la unión con los obreros de Francia y los balcanes.
Este período es de espera para los obreros. Desconfiantes de los políticos no han elegido aun dirección y los lineamientos de partidos le aparecen borrosos. Al mismo tiempo los sindicatos se han emancipado de la filiación fascista y reaparecen como genuinos órganos obreros de lucha. Aunque permanecen algunas trazas de influencia anarquista, ha desaparecido por completo el anarquismo como movimiento serio. Tanto la clase obrera como la clase media dislocada, sienten necesidad de un partido.
El Comité de Liberación, que en América puede aparecer como un amplio movimiento popular, es realidad un agrupamiento de clase media, constituido por la acción de los partidos y carente en absoluto del apoyo de las masas, quienes le miran justamente como sirviente del capitalismo aliado. Los obreros no vacilan en expresarle su desprecio y oposición. Su único soporte son las filas de los profesionales, políticos y unos pocos intelectuales. No puede ser considerado propiamente como una fuerza política. La clase trabajadora le ha boicoteado por completo.
De los partidos capitalistas (liberales y republicanos) de Croce y Sforza, hay poco que decir. No son mas que vasallos del imperialismo anglo-americano que tratan de vencer la acometividad de las masas para perpetuar la dominación capitalista. Por el momento sus discursos son cada vez mas "izquierdistas", pero al punto en que su "izquierdismo" sea peligroso a los intereses capitalistas aliados, se verán forzados a aparecer bruscamente en su verdadero papel. Entre Sforza y Croche, el primero es con mucho el mas capaz, el mas a "izquierda" y el mas popular; probablemente será él quien desempeñe el papel de Kerensky en las próximas luchas. Pero los movimientos que disfrutan mayor soporte entre las masas son el comunista y el socialista.
El movimiento stalinista italiano ha efectuado un desenvolvimiento único. De tiempo atrás afiliado al Comité de Liberación, el Partido comunista se retiró de él durante el Pacto Hitler-Stalin. Al romperse las hostilidades entre Alemania y Rusia, el P.C., declarando que la salida no era el socialismo sino la democracia, disolvió oficialmente su organización en la del Comité. A la caída de Mussolini los stalinistas no tenían existencia independiente ni estructura orgánica. A las primeras semanas de dominio de Badoglio y de ocupación aliada apareció claro que el imperialismo anglo-americano trataba de gobernar sin dar provecho al Comité de Liberación. Desde el punto de vista stalinista era imperativo reconstruir un partido italiano como contrapeso a los planes de la Gran Bretaña y los Estados Unidos. Stalin se vió obligado a empezar desde arriba y designó una dirección totalmente nueva, de carácter completamente pequeño-burgués, reformista hasta lo reaccionario y con poco o ningún contacto con las masas. Inmediatamente, el viejo partido de la burocracia, con su militancia fiel al mismo, emergió de su estado semi-ilegal y organizó otro Partido comunista. El nuevo grupo, de carácter mucho mas proletario, atacó a Stalin y al otro partido acusándole de estar formado antidemocráticamente y planteó el problema de la libertad de discusión en las filas stalinistas, insinuando que Stalin trataba de mezclarse demasiado en asuntos que incumben a los italianos. Pretextando la demanda de democracia los "Stalinistas con Stalin" acusaron de "trotskista" al nuevo grupo. Los "Stalinistas sin Stalin" respondieron en un manifiesto que el trotskismo no era ni podía ser la cuestión en litigio, que éste, movimiento no opuesto a las teorías de Marx y Lenin, era cuestión rusa sin cabida en la discusión en curso y que estaba siendo empleada por Stalin para anublar la cuestión en litigio, esto es, la democracia en el interior del partido. El manifiesto acusaba tambien a los stalinistas cien por cien de procurar la colaboración con Badoglio.
Se celebró una conferencia para unir a los dos partidos, pero fracasó completamente. Ahora existen así dos partidos dichos comunistas en Italia, ambos reformistas, el uno completamente burocrático y pequeño-burgues, bajo la dominación de Stalin, el otro esencialmente obrero, menos burocrático y con cuerpo militante que tiende a empujarle a la izquierda. Queda por ver si Stalin recupera el control de su partido a la caida de Roma y las urbes del norte, pero no cabe duda que el cisma tiene un carácter fundamental y que representa una tendencia progresiva en el movimiento stalinista "de abajo", que bien pudiera tener paralelos en otros paises ocupados de Europa.
El partido socialista, constituido principalmente por clase media y a despecho de su programa completamente contradictorio y confuso, está mas a la izquierda que cualquier otro de los partidos organizados. Gana simpatías entre los obreros avanzados y particularmente entre los jóvenes. Dominado por la burocracia reformista y conteniendo en su seno elementos genuinamente revolucionarios, puede ser caracterizado mejor como "una organización centrista en movimiento a la izquierda". No hay esperanzas de convertirle en un verdadero partido revolucionario pero se pueden ganar a muchos de sus militantes para el programa revolucionario. El P.S. demanda el establecimiento del socialismo en Italia, ha tomado posicion contra la participacion en el regimen de Badoglio y contra qualquier colaboración con el stalinismo. Pero se niega a adoptar posición sobre la guerra. No tiene perspectiva revolucionaria. Pese la opresiva pobreza de sus miembros, y las condiciones semi legales en que trabaja, ha logrado publicar el único semanario radical de Italia "Avanti".
Por lo que respecta a los trotskistas en la Italia "liberada", son pocos, pero no demasiado pocos y desconocidos para ser incapaces de desempeñar un papel importante en el periodo venidero. Faltos de organización propia, hacen un gran trabajo de educación entre los elementos progresivos del P.S., de la Juventud Socialista, de los dos partidos stalinistas y de los sindicatos. Al margen e independientemente de todos los partidos existentes han organizado un centro provisional de construccion del "Partido comunista internacionalista de Italia", y en pro de la 4 Internacional. Han tomado posiciones contra la guerra y estan por una oposición revolucionaria a la misma en todos los paises incluyendo la Unión Soviética. Propugnan el establecimiento de los Estados Unidos Socialistas de Europa. Tienen verdadera perspectiva revolucionaria y hablan el lenguaje de las masas mismas. Con propaganda adecuada pueden desempeñar un importante papel, sino el decisivo, en la revolución italiana. Se enfrentan a grandes dificultades:
Ante todo su completo aislamiento de los trotskistas de Europa y el mundo. En segundo termino su aislamiento de los centros de Roma y el Norte. Tercero, la presencia de los ejercitos aliados que dificultan su funcionamiento. Lo cuarto y mas urgente es la completa falta de fondos. Las condiciones de casi inanicion reinantes en Italia fuerzan a los camaradas a dedicar sus energías a los problemas del propio sustento. No hay dinero para imprimir propaganda y apenas para papel y lapiz. Ni una máquina de escribir en todo nuestro movimiento del Sur. Se ha redactado un importante documento teórico estudiando los problemas de Italia y la 4 Internacional. El problema reside en vencer las dificultades a tiempo. Las fuerzas revolucionarias están ahí. Hay que darles una dirección; hay que organizar el partido.
Los camaradas italianos desean que los camaradas del exterior tengan consciencia de sus problemas urgentes y de las tres cosas que, en su opinion, deben realizarse inmediatamente:
- Unidad en escala internacional de todas las fuerzas, grupos y partidos genuinamente revolucionarios.
- Discusion internacional de los problemas planteados por el advenimiento de la revolucion europea, incluyendo el problema ruso y el papel de los Estados Unidos.
- Toda la ayuda posible para la organización de un partido capaz de cubrir las responsabilidades de la presente crisis.
ACLARACION.
El Partido socialista de que se habla en el informe anterior, o bien es un ala izquierda diferente de la que acaba de incorporarse al gobierno de Badoglio, o bién los burócratas se han impuesto y llevado el partido en conjunto a la colaboración con la monarquía.
Notemos también de pasada que algunos de los coceptos vertidos en el informe nos parecen criticables, si bien su defectuosidad puede deberse a la traducción inglesa, de donde nosotros retraducimos.