Contra la Corriente, n.º 15-16, mayo-junio de 1944 (pág. 39). PDF del número completo
"... los gobiernos y las burguesías de todos los países, quieren dividir a los obreros y lanzarlos unos contra otros; la censura militar y el sistema del estado de sitio, se ensañan con ferocidad y sus medios coercitivos van dirigidos mucho mas contra el enemigo interior que contra el exterior.
Es de urgencia para el proletariado consciente defender la solidaridad obrera, defender su internacionalismo y sus ideas socialistas contra el desencadenamiento del patriotismo de la repugnante burguesía de todos los países. Si el proletariado consciente renuncia a esta lucha, renuncia, por lo mismo, a todas sus aspiraciones de libertad y de democracia, a todos sus ideales socialistas."
"Pero en todos los países de capitalismo adelantado la guerra pone a la orden del dia el santo y seña de la revolución social, tanto mas indispensable cuanto que todas las obligaciones de la guerra recaen sobre el proletariado, cuyo papel será de lo mas importante en el momento de la reconstrucción de Europa, despues de los horrores de la barbarie y del "patritismo" en las condiciones actuales de progresos técnicos gigantescos obtenidos por el gran capitalismo. Y como la burguesía utiliza las leyes militares para tapar la boca al proletariado, éste deberá necesariamente crear formas de agitación y de organización ilegales. Dejemos a los oportunistas conservar las organizaciones legales, a precio de la traición de sus convicciones; los social-demócratas revolucionarios utilizarán las costumbres de organización y las relaciones de la clase obrera, para crear, conforme a la época de crisis, formas ilegales de acción para el socialismo y la unión de los trabajadores, no con su burguesía nacional, sino con los proletarios de todos los países".
(V.I. Lenin: Moción contra la guerra)