Contra la Corriente, n.º 17, julio de 1944 (pág. 20). PDF del número completo

"..... se puede decir con plena certidumbre: una vez que estalle a plena luz, el movimiento revolucionario en los países fascistas tomará súbitamente una extensión grandiosa y en ningún caso se detendrá en tentativas de revivir cualquier cadaver de Weimar.

En este punto comienza la divergencia irreductible entre la Cuarta Internacional y los viejos partidos que sobreviven físicamente a su bancarrota. El "Frente Popular" en la emigración es una de las variedades mas nefastas y mas traicioneras de todos los Frentes Populares posibles. En el fondo significa la nostalgia impotente de una coalición con una burguesía liberal inexistente. Si tuviera algún éxito, no haría mas que preparar una nueva serie de quiebras al proletariado, a la manera española. Por eso, combatir implacablemente la teoría y la práctica del Frente Popular es la primera condición de la lucha revolucionaria contra el fascismo.

Eso no significa, evidentemente, que la IV Internacional rechace las consignas democráticas. Al contrario, pueden desempeñar un papel enorme en determinado momento. Pero las fórmulas de la democracia (libertad de asociación, de prensa, etc.) no son para nosotros mas que consignas pasajeras o episódicas, en el movimiento independiente del proletariado, no un nudo corredizo democrático echado al cuello del proletariado por los agentes de la burguesía. (España)".

(Del programa de la IV Internacional - 1938-)