Contra la Corriente, n.º 18, agosto de 1944 (págs. 33-36). PDF del número completo

España

Falanje pide nuevos amos.

Días pasados, la prensa mexicana reprodujo unas declaraciones hechas en España por el partido único de los señoritos fascistas. Cierta ya la derrota de sus arquetipos de Berlín, Falanje trata de situarse y quedar bien con los vencedores. Falanje declara su amistad entrañable hacia Inglaterra y los Estados Unidos. Para quien entienda el lenguaje de la burguesía, se pone bajo la protección de aquellos. A nosotros no nos extraña, puesto que siempre hemos negado que existiese incompatibilidad entre los unos y la otra. Sólo nos cabe reafirmar que los nuevos amos del mundo tomarán bajo su protección a Falanje hasta que las masas españolas lo impidan. Entonces quizás venga el turno —no por mucho tiempo— de los señores de las juntas de esto o lo otro.

La emigración. ¡Qué socialistas!

El órgano del Partido Socialista, "Adelante", del día 1 del actual mes, escribe a toda plana: "Cuando se cierran los caminos de la razón, se abren los de la violencia". Para esta clase de "socialistas", en la sociedad capitalista no se produce la lucha de clases sino por error, la división en explotados y explotadores, en poseedores de los medios de producción y desposeídos, no es para ellos un estado de violencia permanente, es el estado de la razón; por consecuencia, ¿para qué la revolución?

En el artículo que sigue al titular, el mismo periódico dice: "... los gobernantes de las NN. UU. hacen todo lo posible para que en nuestro ánimo arraigue" la sospecha de que esta guerra es imperialista. ¿Irá también a arraigarse en su ánimo la idea de que se precisa la toma del poder político por el proletariado y la destrucción completa del capitalismo? ¡A que no! Una cosa son las sospechas y otra la fidelidad al marxismo, al proletariado, a la revolución.

Alemania

Hambre para los pobres.

El principal alimento en el mercado alemán es una salchicha hecha de sangre y patatas que es necesario comer en el lapso de 24 horas. En las fábricas de acero, los obreros roban aceite de las máquinas para freír los alimentos en casa. Directores de fábricas, como contramedida, ordenaron mezclar venenos a todos los lubricantes, provocando numerosas muertes. Casi todo el pan está mezclado con harina de patatas y de nabos y algo de harina de madera, lo que también ha provocado algunas muertes.

Lucha de clases.

En víspera de los desembarcos aliados en Normandía, 30.000 obreros de las fábricas de herramientas Schwarzkopf, en Wildau, afueras de Berlín, se declararon en huelga. Otras fábricas fueron también a la huelga. El movimiento duró diez días y fué acompañado de demostraciones pro-paz, durante las cuales la policía mató a siete obreros.

Rusia

Redención mariscalina.

Nuevamente se habla, siguiendo lo dicho hace meses por la prensa moscovita, de condenar a trabajos forzados a todo el ejército alemán. Los gobiernos de Inglaterra y Estados Unidos procuran salvar las apariencias no incurriendo en violación de la Convención de La Haya. La Unión Soviética, en su época revolucionaria, se negó a firmar esa convención, denunciándola como engañifa jurídica. Esa circunstancia sirve ahora a Stalin para comportarse aun más reaccionariamente que los gobiernos capitalistas. Y, no se dude, estos encontrarán cualquier recurso legal para satisfacer el bestial designio del mariscal e imitarle ellos mismos, dejando virgen la famosa convención.

Proyecto reaccionario.

La embajada soviética en Washington, en su publicación oficial, reclama, "justicia y venganza" no solamente contra los jefes alemanes sino también contra los soldados. La embajada hace una lista de los crímenes y atrocidades cometidos por el ejército alemán, pidiendo ojo por ojo y diente por diente. ¿Se pretende castigar a los verdaderos responsables? Afirmamos que no. El procedimiento stalinista de represalias servirá, en general, para cargar la mano sobre los pobres diablos. Los grandes responsables quedarán a salvo y se entenderán perfectamente con la alta burocracia de Moscú y con los hombres de Washington y Londres. Miembros del partido nazi y altos jefes del ejército alemán figuran en Moscú como representantes de Alemania Libre y de la Asociación de Generales Alemanes. Mientras tanto, en Odesa, se ha encontrado responsables y colgado y dos soldados alemanes. Ese será el esquema general de las represalias. Los generales y los nazis arrepentidos irán pasando a Alemania Libre para tomar, junto con Stalin, medidas en contra de la creciente revolución alemana. Cuando Hitler subió al poder para salvar a la burguesía, Stalin asestó un último golpe a la voluntad revolucionaria de las masas, declarando: "La subida de Hitler al poder acelerará la revolución en Alemania". Después de haber contribuido poderosamente a la victoria política de Hitler, Stalin quiere tomar represalias sobre todo el pueblo alemán y se alía a la burguesía y a los generales que llamaron a Hitler, no ya para acelerar, sino para destruir la revolución alemana.

Ejemplo moralizador.

La prensa cotidiana ha señalado el paso al campo ruso del general Lindeman, uno de los jefes militares alemanes del Báltico. En la época de Lenin y Trotsky, eran los soldados y los obreros quienes se pasaban al Ejército Rojo; ahora son los generales, los terratenientes, la gran burguesía. De seguro que Lindeman está ya en Moscú haciendo listas de "responsables". Por lo demás, la mayoría de los jefes nazis y militares que han ejecutado las bestiales represiones de Europa, no se encuentran en Alemania Libre porque les ha faltado ocasión. Pero ingresarán no pocos de ellos, téngase la seguridad.

Orden, capitalismo y stalinismo.

En el territorio de Rumania ocupado por el Ejército rojo, el gobierno del Kremlin tiende la mano y salva de la destrucción por los trabajadores a la burguesía y a las mismas autoridades que gozaron de la confianza de Hitler. H. C. Cassidy, corresponsal de la A. P., distinguido por su simpatía por Stalin, escribe: "La ocupación rusa es administrada por comandantes militares, cuya sola preocupación es el mantenimiento del orden.... Los funcionarios locales, incluyendo alcaldes de pueblo y jefes de policía, de regiones, continúan desempeñando sus funciones habituales."

"Las leyes locales —continúa Cassidy— incluyendo las de medidas antisemitas, siguen en vigor... Esta actitud se aplica incluso a la ley rumana que declara ilegal al Partido comunista".

Naturalmente, capitalistas y gobernantes no han dejado de expresar su sincera apreciación por "el respeto de Stalin a nuestras leyes", según expresión de la cámara de comercio de Botosani.

La ley del embudo capitalista

Aquelarre financiero.

Copiamos de War Commentary, citando al "Daily Express" (23-5-44): "Bale, lunes. Una extraña reunión de fantasmas se celebró hoy en el banco de inversiones internacionales de Bale, del cual son miembros Inglaterra, Alemania, Italia, Japón, Bélgica y Holanda, Suecia y Suiza. Solamente hizo aparición el presidente suizo, Ernest Weber. Abrió cartas certificadas de Londres, Berlín, Tokio, Roma, Bruselas, Amsterdam y Estocolmo. Contenían los votos de estos países sobre la futura política del banco y fijaban el 5 % el dividendo anual. Antes de 1939, habrían ido a Bale cabezas financieras tales como Montague Norman, del banco de Inglaterra y Hjalmar Schact, del banco del Reich.

Otra asamblea se celebra semanalmente desde 1939, en el despacho del director del banco internacional. Se sientan en ella cara a cara, para discutir los asuntos financieros corrientes, el presidente yanki del banco, MacKitrik, el francés Roger Auboin, el alemán Paul Heschler, el Italiano Rafael Piloti, y el holandés van Zeland."

Los provocadores y los beneficiarios de la guerra se entienden mientras millones de hombres caen muertos por "la patria". Y si los obreros de cualquier país reclaman aumento de salario, o declaran una huelga, son "saboteadores", "traidores" y enviados a la cárcel o ante el pelotón de ejecución. Pero pronto serán los trabajadores internacionales quienes se entiendan contra los burgueses y carniceros imperialistas de todo el orbe.

Y para los pueblos, inflación.

Mientras los grandes financieros de los bandos imperialistas se entienden entre sí, cada grupo descarga las consecuencias económicas de la guerra sobre los pueblos, aliados u ocupados, por medio de una tremenda inflación.

En China, según editorial del "News Cronicles" (Londres 16-5-44) la vida ha aumentado en 5,974 %, desde julio de 1939 hasta el mismo mes de 1943. El aumento de los precios ha continuado desde entonces y según informaciones oficiosas, el aumento del costo de la vida es ahora de 9.900 % respecto a la pre-guerra.

En la India, sin llegar a las proporciones de China, la inflación adquiere también grandes proporciones, agravando el espantoso problema del hambre.

Panorama igual en los países ocupados por Alemania o amigos de ella. Particularmente en Grecia y los balcanes la inflación alcanza proporciones tan fabulosas como en China. En Grecia un pequeño viaje en tranvía cuesta millones de dracmas; una comida miles de millones. La política monetaria de la burguesía es el sistema moderno de saqueo.

Los Estados Unidos poseen el 80 % del oro mundial. Podrían al menos correr en auxilio de sus aliados, China y Francia. Pero la amistad es una cosa y los negocios otra. La burguesía americana —business is business—, no está dispuesta a salvar la vida de ningún chino a costa de la disminución de su oro.

También en Estados Unidos, el mercado de combustibles se encuentra abarrotado. Existen, según el "Wall Street Journal", 8 millones de cajas de huevos, 130 de libras de legumbres congeladas, 1.600 millones de libras de carne y aves y 180 millones de libras de mantequilla y queso. Algunas de esas mercancías amenazan podrirse. Entre tanto, los chinos, los indús, los africanos, etc., mueren de hambre. Pero, podrida y todo, los capitalistas americanos esperan vender esa mercancía a los mejores precios posibles, en la Europa hambrienta también. ¡La ayuda de la "democracia" americana será grande, generosa, noble!

Inglaterra.

Solidaridad de clase.

War Commentary, órgano de un grupo de camaradas anarquistas ingleses, dedica la última página de su número julio a defender a un grupo de trotskistas condenados y encarcelados. "Hemos puesto siempre claro nuestras divergencias con los trotskistas —dice—, pero extendemos enérgicamente a ellos nuestra solidaridad en ese proceso de clase, y advertimos a los trabajadores que esto sólo es el preludio del ataque de la clase capitalista a las libertades de los trabajadores". Justo y revolucionario. Brindamos lo dicho por los anarquistas ingleses a los anarquistas españoles, que se asustan fácilmente del contacto con los trotskistas.