Nuevo Curso, n.º 1, 12 de mayo de 1939 (pág. 12). PDF del número completo

La suprema direccion del Partido Comunista de España ha lanzado otro amazacotado manifiesto a los trabajadores con el motivo del 1º de Mayo. Desde luego, nada de lucha de clases. Por el contrario, alianza estrecha y abrazos apretados con los hombres progresivos que amen la libertad, la paz y otros postulados de la Revolución Francesa.

Los burocratas del stalinismo español culpan de la victoria de Franco, 1º A los Caballeristas-Totskistas (?). 2º A los paises democraticos y a sus gobiernos reaccionarios. 3º A los Jefes reaccionarios de la II Internacional.

Y vuelven a insistir que la victoria sobre Franco ha de hacerse unicamente bajo la bandera del Frente Popular.

Ahora bien: Si el "Lenin Español" es hoy para los comunistas oficiales un trotskista, la conclusion que debe sacarse de aqui es que si Lenin viviera tendria la misma posicion que mantienen los trotskistas. A estas consecuencias llegan las premisas del stalinismo. Sin embargo, para nosotros Largo Caballero no fue nunca un Lenin, ni, por tanto, puede nunca llegar a ser trotskista; es decir, no fue nunca un revolucionario, ni podra serlo jamas.

Si los paises democraticos son conducidos por la politica del Frente Popular, y estos paises se renuevan constantemente los Gobiernos reaccionarios, hay que deducir de aqui que la politica de los Frentes Populares es una politica reaccionaria, o, al menos, que los F.P. son incapaces para la lucha contra la reaccion y sus Gobiernos. Y si el F.P. es reaccionario o impotente para combatir a la reaccion los trabajadores españoles no comprenderan por que se vincula en el F.P. una victoria sobre Franco.

Y, en fin, si los Jefes reaccionarios de la II Internacional pueden mas que un Internacional Comunista -la III- es que la Internacional Comunista ha dejado de ser comunista y ha dejado de ser revolucionaria, pues contando con un Estado obrero y con fuertes secciones nacionales de Partidos en el mundo, ha dejado que el proletariado español sea vencido por unos jefes, dos o tres, de la II Internacional.

Lo evidente es que la traicion de la II no es la traicion de un par de lideres, sino la traicion de una politica reformista y ferozmente enemiga de los intereses del proletariado. Y lo evidente es que esta traicion se ha llevado en pleno por todos los jefes de la III Internacional para corroborar, si no estuviera ya bien conocido, que la linea politica del stalinismo es la linea del abandono de la revolucion socialista.

Todo lo demas es confusion; pero con el confusionismo organizado, el Partido Comunista español no evitara tampoco que los obreros comunistas de base, vean a los verdaderos traidores y se separen de ellos.-