Nuevo Curso, n.º 1, 12 de mayo de 1939 (págs. 23-25). PDF del número completo
El C.C. del P.O.U.M. ha aprobado una resolución politica en la que se dice "que la clarificación y afirmación de las posiciones tacticas y politicas fundamentales no se habia podido realizar con la amplitud necesaria en el seno del P.O.U.M. cuando estalló la sublevación militar-fascista".
Añade que el "Partido se vió abrumado durante el curso de la revolución española con inmensas tareas que le privaron de hacer un anàlisis politico de ciertas situaciones revolucionarias concretas".
Agrega "que el Partido se esforzó por actuar con arreglo a las enseñanzas de la Revolución Rusa, teniendo en cuenta las particularidades de la Revolución española para adaptarlas a ella".
Y sienta, en fin, la afirmación de que la politica del P.O.U.M. "ha sido COMPLETAMENTE justa".
A lo largo de esta resolución se descubre el "mea culpa" de la dirección del P.O.U.M. pero tambien sus contradicciones. En el fondo, viene a reconocer, despues de muchos rodeos, que el Partido si fracasó fue precisamente porque no supo actuar, aunque lo intentara, con arreglo a las enseñanzas de la Revolución Rusa. Pero no se atreve a proclamarlo abiertamente. ¿A que espera todabia?
En realidad, la dirección no espera a realizar lo que no realizó antes del 18 de Julio: a clarificar y afirmar las posiciones teóricas fundamentales para, partiendo de ellas, obtener un conocimiento exacto de su politica y de su falibilidad o infalibilidad. A lo que espera, por el contrario, es a que el confusionismo ideológico se desarrolle todabia mas en la base del Partido con objeto de obtener un clima favorable al centrismo dirigente. Este proposito se descubre en la afirmación hecha por el C.C. de que la politica seguida por la dirección del P.O.U.M. ha sido COMPLETAMENTE justa.
Ahora bien. ¿Como se puede sentar la afirmación de que una politica ha sido completamente justa si el Partido no habia podido clarificar ni sentar los principios fundamentales de su politica ni antes del 18 de Julio ni después del 18 de Julio.... a causa de abrumadoras "tareas practicas"?
¿Es en esta razón - la de no haber sido aùn afirmadas las teorias fundamentales - donde descansa el silencio sobre la participación en el Gobierno de la Generalidad? ¿O es que se silencia porque la participación fue COMPLETAMENTE justa también?
El C.C. hace una descriminación extensa del papel de los partidos pequeños burgueses, del Frente Popular, de la traición de los socialdemocratas, de los stalinianos y anarcosindicalistas acusandoles de haber renegado de sus programas de origen para colaborar en los Gobiernos Burgueses. Sin embargo, el P.O.U.M. también cayó en el pozo de la colaboración gubernamental. Sobre ello, el P.O.U.M. no dice ni palabra.
Y no dice ni palabra porque la dirección centrista sigue cogida a las socorridas peculiaridades de la Revolución española, puerta de escape de los que quieren huir de los principios. En las "peculiaridades" quieren justificar toda su desgraciada politica. Las "peculiaridades" es la columna vertebral del centrismo.
Evidentemente, las "peculiaridades" no deben de ser objeto de desconocimiento por parte de un Partido revolucionario. Pero para un Partido marxista, las peculiaridades son ni mas ni menos que la correlación de fuerzas, la interdependencia de los factores que intervienen en el proceso revolucionario. En ningùn modo, la peculiaridad puede ser causa bastante para abandonar posiciones politicas de principio ni menos para olvidar las enseñanzas de la Revolución de Octubre. Los postulados de la Revolución rusa pueden ser ampliados por las particularidades pero nunca negados ni destruidos.
Y las peculiaridades de la revolución española consistian en que el Estado republicano era un montón de escombros el 19 de Julio; que la clase obrera estaba en armas; que los partidos pequeño burgueses fueron rebasados; que el F.P. se habia mostrado como lo que es, un factor contrarrevolucionario; que los trabajadores -supliendo al Partido, ausente- organizaban su justicia, la lucha militar y la economia, por medio de los Comités. Eran, pues, unas peculiaridades revolucionarias, una correlación de fuerzas con mayor peso en la parte del campo obrero. Si el P.O.U.M. se hubiera esforzado, como dice, para actuar con arreglo a las enseñanzas de la Revolución rusa, la revolución española no habria sido victima de ninguna particularidad.
La resolución del C.C. ofrece bastante material para una discusión extensa. Pero, por falta de espacio, no podemos continuarla. Hemos querido señalar las contradicciones mas salientes.
Con ello contribuimos a lo que el P.O.U.M. desea: a aceptar toda critica "porque el P.O.U.M." no pretende aferrarse tercamente, por motivos de amor propio, a una presunta infalibilidad"....