Escrito por Friedrich Engels en Berlín en agosto de 1842. Publicado sin firma en la Rheinische Zeitung, n.º 241, del 29 de agosto de 1842. El título es de los editores de 1930. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Historisch-kritische Gesamtausgabe, sección I, tomo 2 (Berlín, 1930, p. 319), por la Escuela de marxismo, 2026. La versión de los versos es literal, sin rima. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
*×* No quiero dejar de llamar la atención de los señores miembros católicos de la nobleza de linaje caballeresco1 sobre un poema que, aunque compuesto por un plebeyo, merece por eso mismo tanto más ser guardado como una perla preciosa, como un tributo debido de la humildad burguesa.
En Erfurt, en casa de F. W. Otto, ha aparecido en el año de gracia de mil ochocientos cuarenta y dos un librito: Lo más digno de saberse de la heráldica o ciencia de los blasones, de F. W. Andreä, cuya dedicatoria dice así: «Dedicado respetuosamente a toda la Alta Nobleza de Alemania2 por el editor».
«A la nobleza corresponde el primer rango en el Estado,
el gran mérito de los antepasados la ha puesto tan alto.
Y heredada y acrecentada se ha la virtud de los antepasados,
el presente no le va a la zaga al pasado.
Por eso la corona la veneración en todos los caminos,
»Y en los blasones yace oculto el hondo sentido
de lo grande que en otro tiempo ocurrió.
Cómo los príncipes honraron el mérito de la nobleza,
tanto en la guerra como en la calma de la paz.
¡Los blasones son las merecidísimas coronas de la nobleza,
consagradas solo a premiar nobles hazañas! —
»Con timidez y hondamente conmovido por la gloria,
que con sublime brillo resplandece a través de los eones,
me atrevo a consagrar aquí a los altos herederos de la virtud de aquellos héroes
un monumento de veneración.
¡Oh, aceptad clementes la débil obra por la fuerte voluntad,
os da noticia al menos de lo que he sentido en silencio!»
¿Verdad que este hombre merece que lo ennoblezcan?