Nota de la redacción a un artículo sobre la oposición liberal en Hannover, escrita por Karl Marx en Colonia y publicada en el suplemento de la Rheinische Zeitung, n.º 312, del 8 de noviembre de 1842. El título es de los editores de 1927. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Historisch-kritische Gesamtausgabe, sección I, tomo 1, primer semitomo (Fráncfort del Meno, 1927, pp. 305-306), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Como la expresión «oposición liberal» del título no procede del autor del artículo en cuestión, sino de la redacción, esta se ve obligada a aportar algunas aclaraciones sobre esa denominación.
Se aducen dos razones contra la expresión discutida. En lo que respecta a la forma, la oposición no sería liberal porque es conservadora, porque persigue la continuidad de una situación jurídica existente; una dialéctica según la cual la Revolución de Julio fue una revolución conservadora y, por tanto, antiliberal, ya que lo que perseguía en primer lugar era la conservación de la Carta.1 Y, sin embargo, el liberalismo ha reivindicado para sí la Revolución de Julio. El liberalismo es ciertamente conservador: conserva la libertad y, frente a los ataques de la violencia bruta y material, conserva incluso las figuras más raquíticas que la libertad tiene en el statu quo. A esto se añade que, si semejante abstracción quiere ser consecuente, su propio punto de vista tiene que encontrar progresista y liberal la oposición de una situación jurídica que data del año 1833 frente a una reacción que hace retroceder por la fuerza el año 33 al año 19.2
En lo que respecta al contenido, se alega además que el contenido de la oposición, la Ley Fundamental del Estado de 1833, no es un contenido de libertad. ¡Concedido! Por poco que la Ley Fundamental de 1833 sea una forma de la libertad si se la mide por la idea de la libertad, tanto más lo es si se la mide por la existencia de la Ley Fundamental de 1819. En general, no se trataba en primer lugar del contenido determinado de esa ley: se trataba de oponerse, en nombre de un contenido legal, a una usurpación ilegal.
La redacción estaba tanto más autorizada a llamar liberal a la oposición hannoveriana cuanto que casi todas las cámaras alemanas la aclamaron como oposición liberal, como oposición de la libertad legal. Si ante el tribunal de la crítica le corresponde ese predicado, si ha pasado de la mera opinión y la mera pretensión del liberalismo a un liberalismo real, eso era precisamente lo que tenía que examinar el artículo en cuestión.
Observamos de paso que, a nuestro juicio, el verdadero liberalismo en Hannover no tendrá que defender en el futuro la Ley Fundamental de 1833 ni volver a la ley de 1819, sino aspirar a una forma de Estado completamente nueva, que corresponda a una conciencia popular más profunda, más formada y más libre.
La redacción de la Rheinische Zeitung
La Revolución de Julio de 1830 en Francia derribó a Carlos X, que con sus ordenanzas de julio había violado la Carta constitucional de 1814. ↩
En 1837, al subir al trono de Hannover, Ernesto Augusto derogó la Ley Fundamental del Estado de 1833, de corte liberal, y restableció la constitución estamental de 1819; contra ello protestaron, entre otros, los siete profesores de Gotinga, que fueron destituidos. ↩