Notas de la redacción publicadas sin firma en la Rheinische Zeitung (Colonia) entre noviembre de 1842 y marzo de 1843, mientras Karl Marx fue su redactor jefe (de mediados de octubre de 1842 al 17 de marzo de 1843). Atribución dudosa: los editores de la Marx-Engels-Gesamtausgabe las reunieron porque ciertos indicios hablan a favor de la autoría de Marx, pero advierten que puede ponerse en duda; casi ninguna nota de la redacción de esos meses se escribió sin que Marx la redactara, la corrigiera o al menos la encargara. Recogemos solo las que la edición reproduce literalmente, entera o en fragmentos; de otras da únicamente un resumen. Publicadas por primera vez en recopilación en la Marx-Engels-Gesamtausgabe, sección I, tomo 1, segundo semivolumen (Berlín, 1929), pp. 139-143. Traducido de esa edición, sin el aparato de los editores, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas al pie son nuestras. Texto original en alemán.
Rheinische Zeitung, n.º 321, 17 de noviembre de 1842
…«Por eso hemos acogido sin reparos la correspondencia anterior, pues ante cualquier usurpación comercial solo cabe preguntarse si los ingleses ya se han aventurado a ella o si se aventurarán todavía, si ha de calificarse de usurpación del pasado o de usurpación del futuro.»1
Rheinische Zeitung, n.º 328, 24 de noviembre de 1842, suplemento
…«como una contribución a la caracterización del partido alemán en Bélgica»… «por otra parte, todo esfuerzo por hacer reconocer en el extranjero la nacionalidad alemana, como una significativa anticipación del futuro y como prueba del sentimiento de sí mismo que ha vuelto a despertar».2
Rheinische Zeitung, n.º 342, 8 de diciembre de 1842
«Acogemos la correspondencia anterior por lo curioso de su contenido, pero hemos de encontrar llamativo que unos ciudadanos se lamenten de los atropellos de algunos junkers en lugar de devolverlos ellos mismos a sus debidos límites por los medios que legítimamente les corresponden. Coincidimos con la afirmación de que las actuales leyes de caza son inadecuadas.»3
Rheinische Zeitung, n.º 350, 16 de diciembre de 1842
«Será ahora tarea de todos los periódicos alemanes ocuparse de sus compatriotas. Es un hecho grande, honroso, inaudito para Alemania que sus miembros arrancados anhelen volver a ella. Hubo un tiempo en que una mentalidad alemana y una mentalidad liberal parecían opuestas. Para amar a la patria hay que tener una patria, pero solo un país de la libertad puede ser la patria de hombres. La resurrección interior de Alemania tendrá como consecuencia inmediata la recuperación de todos sus miembros arrancados, pues solo el letargo del cuerpo entero pudo conjurar la apariencia de una vida ajena y aislada de sus miembros singulares.»4
Rheinische Zeitung, n.º 361, 27 de diciembre de 1842, suplemento
…«un error que, por cierto, no quita a los hechos nada de su interés ni al razonamiento nada de su agudeza».5
Rheinische Zeitung, n.º 6, 6 de enero de 1843
«Por mucho que coincidamos en general con el señor corresponsal, y por mucho que consideremos una necesidad indudable de la provincia del Rin que la institución de los tribunales de jurados sea restablecida en los derechos que originariamente puede reclamar incluso según la legislación francesa, que se amplíe más allá de los límites de la legislación francesa y se depure de las interpolaciones y deformaciones suspicaces del despotismo napoleónico, en una palabra, que siga desarrollándose, no podemos, por otra parte, considerar por ahora factible su aplicación al Derecho civil. Para ello harían falta otro Derecho civil y otra organización del Estado. En cambio, confirmamos la afirmación de que la provincia del Rin no desconoce los defectos del actual tribunal de jurados, a saber, los defectos que no se derivan de la naturaleza del tribunal de jurados, sino de la existencia renana del tribunal de jurados, una existencia que no solo no corresponde en todas partes a su esencia, sino que a menudo la contradice abiertamente. Casi se ha convertido en un prejuicio renano la idea de que hasta ahora se ha impedido un desarrollo de nuestras instituciones judiciales a partir de su propio espíritu para impedir las instituciones mismas, para dejarlas morir de la contradicción entre su existencia inmóvil y las necesidades y desarrollos progresivos de la época. Por último, podemos asegurar al autor que ninguna institución, en el sentido propio de la palabra, es aquí tan popular como la institución de los jurados. ¿Acaso serían tan raros en las provincias antiguas las falsificaciones, los robos de cierta importancia y los robos con circunstancias agravantes, las heridas graves como las que se producen casi a diario en cualquier riña de campesinos, las violaciones, etc., que ofrecieran analogía con la peste y la guerra? No es tarea de la legislación producir en la provincia del Rin el sentido de una jurisdicción popular, pero sí lo es, desde luego, asignar a este sentido ya existente un terreno de acción más amplio, y para ello el medio más inmediato sería la supresión de los tribunales correccionales y la remisión de los delitos políticos al tribunal de jurados, propuestas por el señor corresponsal.»6
Rheinische Zeitung, n.º 7, 7 de enero de 1843
«El escritor socialista más consecuente y más agudo, “Proudhon”, impugna esta proposición, como también lo ha hecho el periódico “La Fraternité”.»7
Rheinische Zeitung, n.º 27/28, 28 de enero de 1843
…«Pero al publicar el folleto, el señor Von Thadden había quedado expuesto a la crítica literaria, y solo esta quisimos ejercer».8
Rheinische Zeitung, n.º 52, 21 de febrero de 1843
«Respondemos a esta parte del anuncio porque una polémica confesional contradice el principio de la Rheinische Zeitung. El pasaje incriminado dice literalmente, en su contexto: […]9
»En este artículo se separan, pues, estrictamente el ámbito del Estado y el de la Iglesia, y se reclama la integridad de cada uno frente al otro. De esta opinión fundamental del autor, expresada con palabras claras, se deduce por sí mismo cuán poco podía estar en su intención calumnia alguna contra la Iglesia católica, cuya independencia como Iglesia exige él, antes bien, del Estado.
»Así pues, si se cita como precepto de la Iglesia la adoración de los santos, se trataba de un error meramente de hecho que había que corregir.
»Si el señor pastor se hubiera limitado, pues, a semejante rectificación de hecho, si se hubiera limitado a señalar que el concilio de Trento (sesión XXV) solo habla de una invocatio et veneratio sanctorum (invocación y veneración de los santos), y no de su adoración, y que el autor del artículo en cuestión había traducido por tanto mal aquellas expresiones, las columnas de la Rheinische Zeitung habrían estado tan poco cerradas a su rectificación como a todas las demás rectificaciones de hechos. En lugar de ello, sin embargo, nos envió un largo artículo en el que se esforzaba por desvelar los supuestos “absurdos” de aquel escrito.
»Si él era libre de descubrir absurdos en aquel escrito, que procede de un reputado jurista de Colonia, nosotros éramos libres de apreciar sus descubrimientos del mismo modo. Pero no se alcanza a ver qué simple equidad debería obligar a la Rheinische Zeitung a ponerse al servicio de la actividad literaria del pastor Von Erpel.
»Por último, queremos demostrar con un argumentum ad oculos10 que no solo el autor del escrito incriminado, sino igualmente el adversario de ese autor, padece errores. El señor pastor se quejó al Gobierno Superior de la provincia de que no se hubiera publicado su escrito, pero se equivocaba si creía que la redacción abajo firmante podía ser obligada por autoridad alguna a publicar su escrito, o siquiera reprendida por no publicarlo. En efecto, el rescripto de los Ministerios del Interior y de Policía de 27 de noviembre de 1832 dispone: “Es asunto exclusivo de la redacción juzgar si los artículos sobre asuntos públicos que le comuniquen particulares le parecen adecuados para su publicación o no”.»
Rheinische Zeitung, n.º 65, 6 de marzo de 1843
«La Rheinische Zeitung da todavía cabida a esta polémica porque trata una cuestión anterior que no ha quedado resuelta11. Pero aprovechamos la ocasión para llamar la atención de nuestros corresponsales sobre la situación actual de la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, que nos advierte que no procedamos contra ella misma siguiendo su ejemplo.»12
Nota de la redacción a una correspondencia «Del Óder», muy antibritánica, sobre la ocupación de la isla de Fernando Poo por los ingleses. Según la MEGA, la nota decía antes que los ingleses habían desmentido la ocupación militar de la isla, pero que había que suponer que intentarían incorporarla de algún modo a su administración colonial. ↩
Fragmentos de la nota de la redacción al discurso del doctor Coremans «Los belgas de la Baja Alemania, su lengua, su literatura»: la redacción publica el discurso como contribución a la caracterización del partido alemán en Bélgica y, aunque no comparte los juicios literarios del orador, saluda por otra parte todo esfuerzo por hacer reconocer la nacionalidad alemana. ↩
Nota a una correspondencia de Stettin sobre la fundación de un club de caza inglés en Freienwalde (Pomerania), titulada en el sumario «Los caballeros de las liebres». ↩
Nota a una correspondencia de Schleswig-Holstein sobre la «lucha entre lo alemán y lo danés». ↩
Rectificación al artículo «El procedimiento inquisitorial secreto»: el proceso de Maguncia contra la Liga de los Proscritos y la de los Alemanes, mencionado de pasada, no se vio ante jurados, sino ante el tribunal correccional. ↩
Nota a una correspondencia de Berlín sobre la presentación de un proyecto de Código Penal a las Dietas provinciales, que sostenía que los tribunales de jurados no podían arraigar en el pueblo si solo juzgaban delitos singulares y poco frecuentes. Los tribunales correccionales (Zuchtpolizeigerichte) juzgaban sin jurado los delitos menores. Las «provincias antiguas» son las del este de Prusia, sin jurado. ↩
Nota a una correspondencia de Berlín sobre los impuestos, a propósito de la frase «el salario debe estar en proporción justa con el trabajo». La Fraternité era un periódico comunista de París (1841-1843). ↩
Nota a la «Comunicación a los miembros de la Sociedad Económica de Pomerania» de Adolf von Thadden-Trieglaff, publicada como anuncio, en la que este acusaba a la Rheinische Zeitung de haber acogido un artículo anónimo e injurioso sobre su folleto acerca del «tráfico de fincas señoriales». La redacción niega haber querido ofender su honor personal. ↩
Artículo de la redacción sobre un anuncio publicado por el pastor Von Erpel en el n.º 51 de la Kölnische Zeitung: Von Erpel afirmaba que la Rheinische Zeitung, en un artículo «de un jurista renano» sobre el proyecto de ley del divorcio (n.º 317, 13 de noviembre de 1842), había ofendido a la Iglesia católica al atribuirle el precepto de la «adoración de los santos», y que, al no publicarle la réplica, se había quejado al Gobierno Superior de la provincia. La MEGA omite aquí la cita del artículo sobre el divorcio. ↩
«Argumento a la vista», que se demuestra a los ojos. ↩
Véase el artículo de Marx «El comunismo y la Allgemeine Zeitung de Augsburgo» (octubre de 1842). ↩
Nota a una correspondencia «Del Weser» contra la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, que en sus números 11 y 12 había propuesto «un armamento general de los propietarios y de las personas cultas contra los proletarios» para prevenir «el peligro que el comunismo hace correr al Estado moderno». Según los editores de la MEGA, «siguiendo su ejemplo» quiere decir «delatándola». ↩