Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 7, 7 de junio de 1848 (Colonia), p. 3; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.

Verona, 30 de mayo. Decimotercer parte del ejército. El mariscal de campo salió de Verona con una parte del ejército la tarde del 27 del corriente y, con una marcha de flanco audaz y llevada a cabo con éxito, pasando muy cerca del enemigo, avanzó durante la noche y todo el día siguiente, 28, en tres columnas hacia Mantua, adonde las tropas imperiales y reales llegaron por la tarde. Al mismo tiempo, por orden del teniente mariscal de campo conde Lichnowsky, se emprendió en el alto valle del Adigio, al mando del coronel barón Zobel, un ataque simulado contra el flanco izquierdo del enemigo en dirección a Pastrengo, la tarde del 28 y la mañana del 29, para despistar al enemigo y ocultar la marcha del ejército hacia Mantua. Con estas maniobras el mariscal de campo ha conseguido lanzar rápidamente sus fuerzas sobre el extremo derecho del enemigo, cruzar el Mincio y rodear así todas las grandes fortificaciones que el enemigo había levantado desde hacía seis semanas, en la orilla derecha y en la izquierda, desde el lago de Garda hasta Mantua. Para alcanzar de lleno el flanco del enemigo y desembocar con el ejército en la llanura, hubo que atacar y tomar primero también su posición fortificada delante de Mantua, en torno a Curtatone. En tres horas de duro combate se tomaron las líneas de Curtatone; cerca de 2.000 hombres, entre ellos 1 coronel, 66 oficiales y un batallón entero de napolitanos, han caído prisioneros, y se han capturado 11 cañones y gran cantidad de armas.

* Milán, 1 de junio. El boletín oficial de Milán sobre el encuentro ante Mantua cuenta cosas muy distintas de las que cuenta el austriaco. Informa de que los italianos han vencido y de que Peschiera ha sido tomada. Dice así: «30.000 austriacos han atacado nuestra posición de Goito, defendida por 15.000 hombres. Se entabló un violento cañoneo que duró más de 6 horas. Al final nuestros regimientos de caballería se lanzaron con ímpetu sobre el enemigo y lo hicieron retroceder hasta Mantua. En esta batalla en campo abierto el ejército italiano batió por completo al enemigo. El rey estuvo, como de costumbre o más que de costumbre, expuesto a un fuego de artillería continuo, y recibió una herida leve en un ojo. También el duque de Saboya fue herido en un muslo; pero los dos siguieron todo el tiempo a caballo. El general Bava mandaba nuestro ejército y se comportó con gran valor. Al partir el correo, dos regimientos de caballería seguían persiguiendo al enemigo. Ahora mismo llega la noticia de la rendición de Peschiera. “¡Viva Italia, viva Carlos Alberto, viva la unión italiana!”». Una carta de la Neue Zürcher Zeitung del 1 de junio dice que Peschiera se rindió cuando la brecha se hizo practicable. Parece que la rendición fue incondicional. Los ataques de los austriacos contra Goito y otros varios puntos de la línea tenían por objeto alejar a los piamonteses de Peschiera. Pero todos estos ataques fueron rechazados sin que por ello el sitio de Peschiera sufriera interrupción alguna. Carlos Alberto puede disponer ahora de unos 20.000 hombres más y ha ganado una posición sólida en su ala izquierda.