Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, núm. 156, del 30 de noviembre de 1848; la MEW lo recoge sin indicar cuál de los dos autores lo escribió. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, p. 76), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

*Colonia. La Neue Preußische Zeitung confirma la declaración de Manteuffel que ya comunicamos sobre el poder central y la Asamblea de Fráncfort.1 El órgano de Manteuffel dice:

«La proclama del regente del Imperio puede tener muy buena intención. Pero los prusianos debemos rechazarla decididamente, el pueblo no menos que la Corona.»2

El órgano Manteuffel habla por nuestra boca.

El mismo periódico oficial nos instruye sobre la validez de las resoluciones de Fráncfort del modo siguiente:

«Los prusianos no tenemos otro señor que nuestro rey. Y solo lo que él apruebe de las resoluciones de Fráncfort, solo eso nos obligará, porque Él» (estilo prusiano) «lo aprueba y por ninguna otra razón».

¡Nosotros, los «prusianos»!!! Nosotros, los renanos, tenemos la suerte de haber ganado en el gran chalaneo de hombres de Viena3 un «gran duque» del Bajo Rin que no ha cumplido las condiciones con las que llegó a ser «gran duque».4 Un «rey de Prusia» solo existe para nosotros a través de la Asamblea Nacional de Berlín, y como para nuestro «gran duque» del Bajo Rin no existe ninguna Asamblea Nacional de Berlín, para nosotros no existe ningún «rey de Prusia». ¡Al gran duque del Bajo Rin hemos ido a parar por el chalaneo de pueblos! En cuanto estemos lo bastante avanzados para no reconocer ya la venta de almas, preguntaremos al «gran duque del Bajo Rin» por su «título de propiedad».

  1. Véase «Manteuffel y el poder central». ↩

  2. El archiduque Juan de Austria (1782-1859), regente del Imperio (Reichsverweser) elegido por la Asamblea de Fráncfort en junio de 1848, al que alude el «Johannes» del título, había dirigido al pueblo alemán una proclama sobre el conflicto prusiano. ↩

  3. El Congreso de Viena de 1815, que entregó a Prusia las tierras renanas. ↩

  4. El rey de Prusia llevaba entre sus títulos el de gran duque del Bajo Rin; Federico Guillermo III había prometido en 1815 una Constitución que nunca se dio. ↩