Escrito en Colonia el 11 de agosto de 1848 y publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 73, del 12 de agosto de 1848; la MEW no lo atribuye en particular a Marx ni a Engels. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 5 (Berlín, 1959, pp. 364-365), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Colonia, 11 de agosto. Ya se sabe cómo rindió homenaje el ejército prusiano a la unidad alemana el 6 de agosto.1 La policía prusiana no puede quedarse atrás del ejército prusiano. Nunca hubo para ella en Prusia más extranjeros alemanes o alemanes extranjeros que desde que en Fráncfort tienen sus sesiones una Asamblea Nacional alemana indivisible, un regente del Imperio alemán y un ministerio del Imperio alemán.
El señor Geiger,2 director interino de la policía, cuya subida al trono saludamos de antemano con un presentimiento, parece haber recibido la orden expresa de limpiar Colonia de extranjeros alemanes y de no tolerar dentro de los muros de la vieja ciudad imperial más que a súbditos prusianos. Si procede con coherencia, ¿quién salvará su derecho de residencia, aparte de la policía, el ejército, la burocracia y las madres patrias? Al propio señor Geiger no se le echará de menos entre esos «últimos mohicanos».
Sobre los conflictos entre el redactor jefe de la Neue Rheinische Zeitung, Karl Marx, y la condición de súbdito prusiano informaremos más adelante. Hoy se trata del colaborador y corrector de la Neue Rheinische Zeitung, el señor Karl Schapper.3
El señor Schapper había recibido para esta mañana una citación del comisario de policía de su distrito. El señor comisario le comunicó que, según un rescripto del señor Geiger, ya mañana tenía que abandonar, como extranjero, Colonia y el Estado prusiano. El señor comisario le comunicó al mismo tiempo que, por cortesía, prorrogaba el plazo ocho días.
El señor Schapper no solo es alemán, sino además nasoviano, y está provisto de un pasaporte de Nassau en debida forma. El señor Schapper vive en Colonia con su mujer y tres hijos. Su delito consiste en ser miembro de la Sociedad Democrática y de la Asociación Obrera y corrector de la Neue Rheinische Zeitung: tres delitos a la vez, en efecto.
«Todo alemán tiene el derecho general de ciudadanía alemana»: así dice el primer párrafo, ya votado, de los derechos fundamentales alemanes.4 El señor Geiger parece entenderlo en el sentido de que todo alemán tiene derecho a ser expulsado de 37 Estados alemanes. ¡Junto a la legislación de la Asamblea Nacional, la legislación Geiger!
Pero al señor Hansemann,5 el ministro de la acción, le damos un consejo: que mande a sus constables6 contra los diputados cuanto le venga en gana, pero con la prensa no se juega. La prensa puede abrir los sellos del libro del pasado burgués y…
Si el señor conde quiere bailar,
que lo diga,
¡yo le tocaré la música!
… por muchos Geiger que amenacen con su violín.7
El ministro de la Guerra del Imperio había ordenado que el 6 de agosto de 1848 las tropas de todos los Estados alemanes desfilaran en honor del regente del Imperio, el archiduque Juan de Austria; el gobierno prusiano no permitió que el ejército de Prusia lo hiciera. ↩
Wilhelm Arnold Geiger, juez de instrucción en Colonia y, desde el verano de 1848, director interino de la policía de la ciudad. ↩
Karl Schapper (1812-1870), natural de Nassau, dirigente de la Liga de los Comunistas; en 1848, en Colonia, uno de los dirigentes de la Asociación Obrera y corrector de la Neue Rheinische Zeitung. ↩
Los derechos fundamentales del pueblo alemán, que la Asamblea Nacional de Fráncfort discutía desde julio de 1848. ↩
David Hansemann (1790-1864), banquero de Aquisgrán, ministro de Hacienda de Prusia de marzo a septiembre de 1848 y figura principal del gabinete Auerswald-Hansemann, al que él mismo llamó «ministerio de la acción» (Ministerium der Tat). ↩
La policía uniformada (Schutzmannschaft) creada en Berlín en el verano de 1848 según el modelo de los constables londinenses. ↩
Los versos son de Las bodas de Fígaro de Mozart, acto I, en la versión alemana. Juego de palabras con el apellido Geiger («violinista») y el francés violon, que significa «violín» y también «calabozo». ↩