Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, suplemento al n.º 32, 2 de julio de 1848 (Colonia), pp. 1-2, sección «Italia»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.
* Módena, 20 de junio. El gobierno provisional ha tenido que dimitir y dejar paso a otro. Impopular desde hacía tiempo, sobre todo por algunos miembros conocidos como amigos de los jesuitas, dio con la detención de un ciudadano popular el motivo inmediato de su caída. Toda la Guardia Nacional se pronunció contra aquel gobierno provisional. Ayer a las 3 de la tarde un cartel de la autoridad municipal anunció los nombres de las personas elegidas miembros del nuevo gobierno provisional.
* Venecia, 22 de junio. El presidente de la República (Manin) ha publicado la siguiente proclama: «Venecianos, sean como sean los acontecimientos futuros de la guerra, el mar es nuestro, nuestra ciudad y nuestras lagunas están suficientemente fortificadas y, como sabéis, son inexpugnables. Solo se necesita por vuestra parte confianza, concordia, orden y calma». Los austriacos atacaron el fuerte de Malghera, pero tuvieron que retroceder con pérdidas. Pepe ha expuesto, en un escrito publicado por la prensa, qué medios empleó el gobierno de Nápoles para hacerle volver con sus tropas poco después del 15 de mayo, y cómo él, por su parte, lo puso todo en juego para mantener fieles a la causa italiana al mayor número posible de soldados y llevarlos a través del Po contra los austriacos.
* Roma, 20 de junio. En la primera Cámara (Alto Consiglio) se aprobaron ayer, entre el entusiasmo de las tribunas, las mismas resoluciones que habían tomado los diputados (elogio de los combatientes romanos y recompensa de los suizos en Vicenza, y continuación enérgica de la guerra). El discurso que pronunció con este motivo el ministro Mamiani provocó una verdadera tempestad de aplausos, y el entusiasmo creado dentro de la sala de sesiones se extendió pronto hacia fuera, de modo que Mamiani, al volver a casa, fue acompañado hasta su domicilio por una multitud incontable entre gritos de júbilo y festivos evviva.
* Niza, 21 de junio. El general Garibaldi ha llegado aquí con 85 hombres de su legión. Son todos soldados de élite. El general declaró que está dispuesto a sacrificar hasta la última gota de su sangre por la causa de Italia. De todas partes acuden voluntarios para marchar con él a Lombardía.
* Génova, 22 de junio. La tranquilidad se vio aquí seriamente alterada anoche. El motivo fue el siguiente: un jesuita, el padre Gastaldi, había llegado aquí el lunes, disfrazado, desde la isla de Cerdeña con un pasaporte falso que, por lo demás, había recibido gratis de la policía. Lo reconocieron y lo arrestaron; en su baúl llevaba el uniforme de un guardia cívico. Se reunió una gran multitud y quería que este agente del partido reaccionario fuera entregado a la justicia popular. Se tocó generala, y la milicia ciudadana logró a duras penas calmar al pueblo.
‹ Mantua, 18 de junio. El gobernador, en un bando, ha aconsejado a los forasteros que abandonen la ciudad sin demora; a los ciudadanos que no tengan para vivir 6 meses les da la misma indicación. Siguió a esto una verdadera emigración. De la mañana a la noche, largas filas de carros, de gente a pie cargada de equipaje, etc. En varias iglesias se han instalado hospitales. Otras iglesias están cerradas porque han servido de cuartel a los croatas y estos las han profanado de todas las maneras.
† Desde la Alta Italia. En todo el territorio veneciano, hasta donde lo han ocupado los austriacos, se ha disuelto la guardia cívica y se ha desarmado a la población. Radetzky ha embargado todas las posesiones de los italianos huidos. Pepe, que ha recibido del gobierno provisional de Venecia el mando supremo de todas las fuerzas de la República, ha llegado a Venecia con 6000 napolitanos, etc. También Rovigo ha tenido que rendirse a los austriacos. Que triunfen todavía algún tiempo; pero su alegría no durará mucho.