Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, suplemento al n.º 58, 28 de julio de 1848 (Colonia), p. 1, sección «Italia»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán

* Milán, 17 de julio. Los incendios aquí y, sobre todo, en los alrededores, en pleno campo, aumentan de un modo aterrador. Desde hace unos días se ha detenido a gran número de incendiarios. Todos ellos pertenecen a los delincuentes que se pusieron en libertad en Mantua por orden de Radetzky. Radetzky les puso por condición que se trasladaran a Lombardía y que allí prendieran fuego en pueblos y ciudades, para sembrar así el terror y el desorden. Anteayer los campesinos, no lejos de aquí, apresaron a tres de esos individuos, que estaban preparando precisamente un nuevo incendio, y los fusilaron en el acto.

Milán. El 18 de este mes los piamonteses atacaron Governolo, que está aguas abajo de Mantua, cerca de la desembocadura del Mincio en el Po, y que ocupaban los austriacos, y tras un combate breve pero encarnizado expulsaron a los austriacos. Fue la división Pava la que libró este victorioso encuentro. El boletín oficial cifra las pérdidas austriacas en 300 muertos y heridos y unos 400 prisioneros. Los piamonteses han perdido 2 oficiales. Los austriacos, que parecían querer avanzar hacia el territorio de Módena, encuentran ahora cerrado ese camino; además, Mantua queda ya cercada por todas partes. El cuartel general se ha trasladado a Marmirolo, a unas dos horas de Mantua.

△ Génova, 17 de julio. El vapor de guerra francés Sésostris, que salió de Mesina el 13 y acaba de llegar aquí, trae tristes noticias de Calabria. Según ellas, la insurrección de Calabria ha sido vencida de nuevo y Fernando prepara una expedición de 20.000 hombres contra Sicilia. Una carta de Philippeville cuenta que el Gobierno francés ha concedido a todos los italianos de la Legión Extranjera que lo han solicitado el permiso para volver a la patria. Todos los italianos se reunirán en Philippeville y el Gobierno sardo los trasladará lo antes posible al teatro de la guerra. Entre ellos hay muchísimos que huyeron desde 1831 por delitos políticos. Su valor, probado en África, será de gran provecho en la guerra contra Austria. Aquí se habla por todas partes de un ofrecimiento que la Unión norteamericana habría hecho a Carlos Alberto y que consistiría en poner a disposición del rey una división de buques de guerra en el Mediterráneo. Se dice que el capitán del vapor Princeton, llegado ayer aquí, trajo el despacho correspondiente.

Roma, 16 de julio. Ayer el mando de la Guardia Cívica volvió a repartir 120.000 cartuchos y la orden del día de que todos los guardias cívicos, estén de guardia o en cualquier otro servicio, deben llevar encima al menos 20 cargas, so pena de arresto inmediato. En la sesión de ayer del «Consiglio de' Deputati» (Cámara de Diputados), la comisión informó sobre el proyecto de ley de movilización de la Guardia Cívica. Bonaparte observó que el reglamento era una traducción literal del reglamento francés, salvo algunas modificaciones. Ciccognani, miembro de la comisión, sostiene que está tomado del reglamento piamontés. El ministro de Comercio declara en nombre del ministro del Interior que, en efecto, se ha «formado» según el reglamento francés y el piamontés. El ministro de Comercio presenta después una ley sobre «pesos y medidas». Recomienda el sistema decimal como el más racional y el que poco a poco adoptarán todas las naciones civilizadas. — Los trasteverinos, de quienes se decía desde hacía unos días que la reacción los había ganado y que estaban dispuestos a sublevarse en ese sentido, declaran en una enérgica protesta que todas esas afirmaciones son mentiras. — La crisis ministerial ha llegado hoy a su punto culminante; en 24 horas se decidirá si Mamiani se queda o se va.

* Turín, 20 de julio. En el debate que continuó ayer sobre la expulsión de los jesuitas y de sus afiliados, la Cámara de Diputados acordó la supresión y la expulsión de la orden de San Carlos, de los ligorinos y de los redentoristas.

* Mesina, 13 de julio. Estamos aquí muy preocupados por los nuestros que combaten en Calabria. Al parecer, los calabreses no los apoyan tanto como esperaban y las tropas de Fernando llevan ventaja gracias a su artillería. Se dice que los sicilianos se han retirado a uno de los puntos más extremos de la Sila. Nuestro Gobierno ha enviado al Adriático un barco con bandera prusiana para recogerlos, si es posible. Pero, por otra parte, tres vapores napolitanos acaban de salir hacia allí para impedir el embarque.