Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 70, 9 de agosto de 1848 (Colonia), p. 3, sección «Italia»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán
* Un nuevo boletín de Radetzky, fechado en el cuartel general de Cicognolo, cerca de Cremona, el 30 de julio, contiene en lo esencial lo siguiente:
«El 28 de julio hice partir al ejército en persecución del enemigo, y el 29 llegué felizmente al Oglio, mientras el enemigo se retiraba en fuga sin oponer resistencia en ninguna parte. Hoy, 30 de julio, he cruzado el Oglio sin obstáculos con el ejército en dos columnas, a saber: con el 1.er cuerpo de ejército por Isola Dovarese, y con el 2.º y el cuerpo de reserva por Canneto. El 4.º cuerpo lo he hecho avanzar enseguida desde Marcaria, por Bozzolo, hasta Solarolo. Los tres primeros cuerpos han tomado posición a 2 millas de este lado de Cremona, junto a Gadesco y San Ambrogio. Mañana se atacará Cremona».
En un segundo boletín, fechado en el cuartel general de Sesto, 5 millas por delante de Cremona, el 31 de julio, se dice:
«Esta mañana, al acercarse mis tropas, la ciudad de Cremona, que el enemigo había abandonado durante la noche retirándose por Pizzighettone al otro lado del Adda, se sometió sin resistencia alguna mediante una diputación que me envió. Dejé allí una brigada del cuerpo de reserva como guarnición, mientras mis cuatro cuerpos de ejército marchan a toda prisa hacia el Adda, que, si el enemigo no opone una resistencia considerable, quizá pueda cruzar ya mañana. La población campesina nos salió al encuentro por los caminos con alegres gritos de “i nostri liberatori”. En las ciudades, en cambio, reina un mal espíritu que habrá que castigar. En Cremona encontramos 5 cañones y nos apoderamos de muchas provisiones de víveres y de varios carros con piezas de uniforme y zapatos — . . . .»
El boletín oficial de Milán del 31 de julio asegura que «el Ministerio piamontés y el Gobierno provisional de Lombardía han pedido expresamente la ayuda francesa».
Milán, 1 de agosto. Según cartas de esta fecha, el Journal des Débats comunica que Cremona ha sido tomada por los austriacos y que los piamonteses se han retirado a Codogno. Esta pequeña ciudad está a 2 horas de la fortaleza de Pizzighettone, situada sobre el bajo Adda. Desde Codogno, el ejército piamontés puede dirigirse a Lodi por la carretera de Milán, o hacia Pavía, o hacia Piacenza.
Carlos Alberto ha nombrado a Gioberti ministro sin cartera. Su primera obra en este nuevo cargo es una proclama a los pueblos de Italia. En Brescia el republicano Griffini ha sido nombrado dictador. Se fortifica toda la línea del Adda. De Florencia se comunica, con fecha 30 de julio, que las noticias de la guerra provocaron allí una agitación que, de no haber sobrevenido una terrible tormenta con aguacero, habría desembocado en una insurrección. Pasada la tormenta volvieron a formarse grupos de gente, pero se mostraron menos amenazadores que antes. Exigieron, eso sí, que se tomaran cuanto antes medidas enérgicas. Al parecer los diputados las habrían votado y, por otra parte, los ministros habrían presentado la dimisión.
Milán, 2 de agosto. Carlos Alberto pasó la noche del 1 al 2 de agosto en Lodi (a 7 horas de Milán), y para la mañana del 3 de agosto se esperaba ya ante las puertas de Milán a la vanguardia del ejército austriaco.
* Turín, 1 de agosto. Pocos son aquí los que, en las circunstancias actuales, escatiman actividad y sacrificios. Se envían a toda prisa en auxilio de Carlos Alberto tropas, dinero, etc. El 31 de julio trasladó su cuartel general a Pizzighettone. Según informes de Milán, allí reina una situación tristísima. Tres partidos luchan entre sí: uno austriaco, débil en número, pero fuerte por el dinero, las intrigas y la cercanía de sus aliados; los partidarios de Carlos Alberto o constitucionales, y los republicanos. Pese a ello, el comité de guerra (republicano) ha organizado ya 21 000 hombres y los ha enviado a Brescia al mando de Pron, a quien se han agregado los generales Garibaldi y Antonini. El ducado de Módena está ahora abandonado a sí mismo, de modo que bien podría cumplirse el deseo del segundo verdugo coronado de Italia de volver y restaurar a la conocida manera legítima, aunque su alegría en ningún caso durará mucho. El valioso parque de asedio de Carlos Alberto se habría salvado y se encontraría en parte en Brescia y en parte en Peschiera.
* Liorna, 1 de agosto. Corre el rumor de que el famoso Pronio, comandante de la ciudadela de Mesina, se ha visto obligado por las escuadras de Inglaterra y Francia a rendir la ciudadela y de que esta se encuentra ya en manos de tropas sicilianas.
* Venecia, 28 de julio. El Gobierno provisional tuvo la primera noticia de la derrota de los italianos por Welden, que añadió la intimación a rendirse, haciendo ver la inutilidad de proseguir la lucha y la posibilidad actual de condiciones favorables. Se respondió a Welden que Venecia no podía entablar negociaciones por sí sola; que era un asunto que concernía también al resto de Italia, y que no había que pensar en una rendición.
* Roma, 27 de julio. Anoche el sacerdote Ximenes, redactor del Labaro y del Giornale Cassandrino, dos periódicos del Sonderbund o sanfedistas, fue muerto de una puñalada en el cuello cerca del convento de los jesuitas y no lejos de un centinela de la guardia cívica. No se conoce el motivo del hecho, ni hasta ahora al autor. Pero entre la masa del pueblo se afirma y se cree que un bandido a sueldo del partido del Sonderbund tenía el encargo de apuñalar al primer sacerdote que encontrara, para que pareciera que el asesinato había salido de la legión romana, cuyo centinela se hallaba cerca.
‖ Nápoles, 25 de julio. Se ha suspendido por el momento la recaudación del empréstito voluntario. El ministro de Hacienda ha ordenado un inventario general de todos los dominios, de todos los mayorazgos de los príncipes reales y de los bienes de la Orden de Malta. Ahora se dice que el empréstito voluntario solo se cobrará a algunas clases, a los funcionarios civiles y a los propietarios. — A la lucha insurreccional de los calabreses contra la tiranía de Fernando parece haber seguido otra entre pobres y ricos. En el Cilento y en Ariano los insurgentes saben mantenerse en sus posiciones. En Apulia continúa la guerra civil. En la sesión de la Cámara de Diputados del 24 de julio, Dragonetti interpeló al ministro de Justicia sobre el asesinato del antiguo diputado Carducci. El asesino, dijo, se pasea con la frente alta por las calles de la capital y, según se asegura, ha venido aquí a cobrar el precio de su infamia. Como se han dado muchos otros casos semejantes sin que los tribunales abrieran una investigación, que el ministro declare en qué casos han de callar las leyes que protegen al ciudadano (varios diputados gritan: ¡benissimo!, ¡benissimo!, ¡muy bien!, ¡muy bien!). El ministro promete una investigación. Ya sabemos bastante lo que valen tales promesas. Al informe sobre las crueldades cometidas por las tropas reales en Pizzo, Filadelfia, el Cilento, etc., el ministro Ischitella ha respondido que no hay que poner obstáculos al entusiasmo militar, porque sin él no se puede conseguir nada.