Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 165, 10 de diciembre de 1848 (Colonia), p. 4; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.
** Berna, 5 de diciembre. El Consejo Federal, en parte para quitar al poder del Imperio todo pretexto para medidas hostiles, en parte para mostrar su imparcialidad respecto del Tesino y para llevar también a la práctica en los cantones del norte el triunfo de la política de estricta neutralidad conseguido en el debate del Tesino, ha tomado ahora también medidas respecto de los refugiados alemanes. La política Furrer-Munzinger-Ochsenbein se impone en todas partes. Una circular del Consejo Federal a los cantones fronterizos afectados repite los principios proclamados por el Vorort e insiste de nuevo en el internamiento de todos los refugiados que tomaron parte en la expedición de Struve, y para dar fuerza a esta exigencia el presidente de la Asamblea Federal, Dr. Steiger, ha partido ya ayer como representante federal hacia los cantones del norte.
Contra la medida en sí no hay nada que objetar. Nadie reprochará a Suiza que no quiera exponerse a disgustos por unos cuantos guerrilleros con ganas de aventuras que se aburren soberanamente en su exilio. Pero entonces, ¿por qué antes aquel lenguaje osado frente a Alemania, aquella afirmación categórica de que se había cumplido con el deber, si ahora se admite indirectamente que no se cumplió, si solo ahora se quiere comprobar hasta qué punto los cantones han seguido las instrucciones del Vorort? No se puede negar: este acuerdo del Consejo Federal, un acto de justicia respecto del Tesino, es un desmentido completo del último acto oficial del Vorort, y cuanto más unánime fue el aplauso que recibió la nota, tanto menos alegría causará este comienzo de desautorización de la nota.
Del cierre de la frontera alemana no se vuelve a oír nada, salvo que toda Suabia protesta contra él. Si llegará a aplicarse o no, queda de nuevo en manos de Dios. En todo caso, el Consejo Federal ha acordado no desplegar por el momento tropas frente a la división del Imperio.
El consejo federal de guerra ha despachado ya los asuntos en curso y ahora ha quedado definitivamente disuelto. Ocupará su lugar una oficina de guerra, que Ochsenbein organizará y dirigirá como jefe del departamento militar.
El nuevo enviado de España, el Sr. Neviez, que llegó aquí hace unos días con credenciales para el Vorort, las ha entregado ahora al vicepresidente del Consejo Federal, el Sr. Druey, y con ello ha entrado inmediatamente en relación con las nuevas autoridades.
La prensa está muy indignada por el trato dado a los suizos en Viena, del que hace poco le di algunas muestras. Exige que el Consejo Federal pida a Austria satisfacción e indemnización. Causa aquí en especial indignación general la conducta del general bernés Wyß. El hermano de este general es arquitecto aquí en Berna.