Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 159, 3 de diciembre de 1848 (Colonia), p. 2 de la segunda edición; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.

** Berna, 29 de noviembre. En la sesión de ayer del Consejo de los Estados se debatió y aprobó sin cambios la ley, ya aprobada por el Consejo Nacional, sobre la centralización de los correos en manos del poder federal a partir del 1 de enero de 1849. En el orden del día figuraba el acuerdo sobre la sede federal. Pero como el Consejo Nacional se ocupaba al mismo tiempo de este acuerdo y ya había tomado la iniciativa, la sesión se aplazó hasta las 4. A las 4 el consejo procedió a la votación. En la primera votación Berna obtuvo 21 votos, Zúrich 13 y Lucerna 3: mayoría absoluta para Berna. Berna es, pues, definitivamente la sede de las autoridades federales suizas.

Esta mañana se reúnen los dos consejos para tomar juramento al consejero federal Franscini. Franscini pronunció en esa ocasión un discurso bastante largo en lengua italiana, que fue acogido con aplauso general. A continuación la Asamblea Federal se aplazó por tiempo indefinido, dejando al Consejo Federal que la vuelva a convocar en el momento oportuno.

El Consejo Federal se ha repartido los distintos departamentos del modo siguiente: Furrer, como presidente, asuntos exteriores y dirección general de la política federal; Druey, justicia y policía; Ochsenbein, guerra; Franscini, interior; Munzinger, finanzas; Frei-Herose, comercio y peajes (péages); Näff, correos y obras públicas.

Las dos últimas elecciones bernesas para el Consejo Nacional han salido liberales: en el Mittelland ha sido elegido Weingart, en el Emmental el prefecto Karrer.

No necesito decirle que los berneses están de júbilo por haber sido elevados a capitalinos de Suiza. Anoche, marcha de antorchas y serenatas a montones. Y además el inevitable tronar de cañones; el repique de campanas parece que se lo dejan al «poder del Imperio». Delante del Erlacher Hof se dio, naturalmente, una gran serenata; allí tiene su sede el Consejo Federal, y Steiger y Furrer pronunciaron discursos.

Acabo de oír que Luvini se ha batido en duelo con el coronel Berg por las manifestaciones provocadoras que este hizo en la discusión sobre el Tesino. Parece que nadie ha resultado herido; pero todavía no puedo decir nada seguro al respecto.