Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 58, 28 de julio de 1848 (Colonia), p. 1; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán
*Colonia, 27 de julio. Acabamos de recibir cartas de Copenhague según las cuales las negociaciones de armisticio se han roto, pues, de verdad. El 21 de julio, los ministros plenipotenciarios sueco y británico, así como los demás diplomáticos que habían ido al cuartel general, regresaron a Copenhague sin haber logrado nada. Aunque el general Naumann había entregado al general Wrangel la orden terminante del rey de Prusia de firmar el armisticio, y aunque este ya estaba ratificado por parte prusiana y danesa, Wrangel se negó con la misma firmeza y planteó en su lugar nuevas condiciones, que fueron rechazadas resueltamente por parte danesa. Ni siquiera habría concedido audiencia a los diplomáticos extranjeros. A los daneses les repugnaba sobre todo la condición de Wrangel de reservar la aprobación definitiva al regente del Imperio.
Así pues, solo a la firmeza del general Wrangel debemos que Alemania se libre esta vez de uno de los tratados más ignominiosos que conoce la historia.