Escrito en Colonia el 3 de febrero de 1849. Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, núm. 213, del 4 de febrero de 1849; la MEW lo atribuye a Karl Marx. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 218-220), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

*Colonia, 3 de febrero. Sabemos por fuente del todo segura que antes de la apertura de la Cámara dimitirá el ministerio Brandenburg1 y el señor Camphausen2 se presentará ante las Cámaras, en su apertura, como nuevo presidente del Consejo de Ministros.

Estábamos seguros de que se tramaba algo así cuando hace unos días los amigos que el experimentado estadista tiene aquí hicieron correr el rumor de que estaba harto del movimiento político:

¡Ay, estoy cansado del trajín!
¿De qué sirven tanto dolor y tanto gozo?
Dulce paz,
¡ven, ven a mi pecho!3

y de que por eso quería retirarse de nuevo a su apacible vida doméstica para limitar sus meditaciones al terreno, menos excitante, de la especulación con grasas y aceites.4

Para cualquier persona con juicio tenía que estar claro: el señor Camphausen sentía la necesidad de que se le pidiera otra vez que salvara a la Corona y, «conmovido por su propia magnanimidad», de representar por segunda vez, con el decoro que se le conoce, el papel de «comadrona del trono constitucional».

La oposición burguesa de la Cámara celebrará esta «victoria» parlamentaria. Los alemanes son olvidadizos y perdonan con facilidad. La misma izquierda que el año pasado hacía oposición al señor Camphausen saludará agradecida su entrada en el cargo como una gran concesión de la Corona.

Pero para que el pueblo no se deje engañar otra vez, vamos a recordar brevemente las principales hazañas del estadista pensador.

El señor Camphausen resucitó la Dieta Unida, enterrada el 18 de marzo,5 y pactó con ella algunas bases de la futura Constitución.

El señor Camphausen pactó con ello el terreno del derecho,6 es decir, la negación indirecta de la revolución.

El señor Camphausen nos obsequió además con las elecciones indirectas.

El señor Camphausen volvió a renegar de la revolución en uno de sus resultados principales al convertir la huida del príncipe de Prusia en un viaje de estudios y hacerle volver de Londres.7

El señor Camphausen organizó la milicia ciudadana de tal modo que desde el principio pasó de ser el armamento del pueblo a ser un armamento de clase y enfrentó como enemigos al pueblo y a la milicia ciudadana.

El señor Camphausen consintió al mismo tiempo que la vieja burocracia y el viejo ejército prusianos se reconstituyeran y fueran cada día más capaces de preparar golpes de Estado contrarrevolucionarios.

El señor Camphausen dejó que se llevaran a cabo las memorables matanzas con metralla contra campesinos polacos poco menos que desarmados.8

El señor Camphausen empezó la guerra de Dinamarca para librarse del exceso de fuerza patriótica y volver a hacer popular a la guardia prusiana. Conseguido este fin, ayudó con todas sus fuerzas a que en Fráncfort se aprobara el sucio armisticio de Malmö, que era necesario para la marcha de Wrangel sobre Berlín.9

El señor Camphausen se limitó a abolir en la provincia del Rin algunas viejas leyes prusianas reaccionarias, pero dejó en pie en todas las provincias antiguas la legislación policíaca del Landrecht.10

El señor Camphausen fue el primero en intrigar contra la unidad de Alemania, entonces todavía decididamente revolucionaria, al convocar primero, junto a la Asamblea Nacional de Fráncfort, su parlamento pactista de Berlín,11 y al trabajar después de todas las maneras contra las resoluciones y la influencia de la Asamblea de Fráncfort.

El señor Camphausen exigió a su Asamblea que redujera su mandato constituyente a uno meramente «pactista».

El señor Camphausen le exigió además que dirigiera a la Corona un mensaje en el que lo reconociera, como si fuera una Cámara constitucional que se puede aplazar y disolver a voluntad.

El señor Camphausen le exigió además que renegara de la revolución, e hizo de ello incluso una cuestión de gabinete.12

El señor Camphausen presentó a su Asamblea aquel proyecto de Constitución que está más o menos a la altura de la Constitución otorgada y que provocó entonces una tempestad general de indignación.

El señor Camphausen se jactó de haber sido el ministro de la mediación, mediación que no fue otra que la mediación entre la Corona y la burguesía para traicionar juntas al pueblo.

El señor Camphausen dimitió por fin cuando esa traición estuvo completamente mediada y madura para que el ministerio de la acción y sus Konstabler la llevaran a la práctica.13

El señor Camphausen se convirtió en plenipotenciario ante el llamado poder central14 y siguió siéndolo bajo todos los ministerios. Siguió siendo plenipotenciario mientras en Viena tropas croatas, rutenas y valacas violaban territorio alemán, cañoneaban e incendiaban la primera ciudad de Alemania y la trataban de un modo tan indignante como ningún Tilly trató a Magdeburgo.15 Siguió siendo plenipotenciario y no movió un dedo.

El señor Camphausen siguió siendo plenipotenciario bajo Brandenburg, tomó así su parte en la contrarrevolución prusiana y prestó su nombre a la última nota circular prusiana, que exige abiertamente y sin disimulo el restablecimiento de la antigua Dieta Federal.16

El señor Camphausen se hace cargo por fin ahora del ministerio para cubrir la retirada de los contrarrevolucionarios y asegurarnos por más tiempo las conquistas de noviembre y diciembre.17

Estas son algunas de las hazañas de Camphausen. Si ahora llega a ministro, se apresurará a alargar la lista. Nosotros, por nuestra parte, llevaremos de ello cuenta y razón con la mayor exactitud posible.

  1. Gabinete presidido desde el 8 de noviembre de 1848 por el conde Friedrich Wilhelm von Brandenburg (1792-1850), que trasladó a la ciudad de Brandeburgo y luego disolvió la Asamblea Nacional prusiana y otorgó la Constitución del 5 de diciembre de 1848. El anuncio de su dimisión resultó falso: Brandenburg siguió en el cargo y Camphausen no volvió al ministerio. ↩

  2. Ludolf Camphausen (1803-1890), banquero y comerciante de Colonia, jefe del liberalismo renano, presidente del Consejo de Ministros de Prusia de marzo a junio de 1848 y después plenipotenciario de Prusia ante el poder central de Fráncfort. ↩

  3. Versos del poema de Goethe «Wandrers Nachtlied» («Canción nocturna del caminante», 1776). ↩

  4. Camphausen había hecho fortuna en el comercio de aceites y granos. ↩

  5. La Dieta Unida (Vereinigter Landtag), reunión de las dietas provinciales prusianas, organizadas por estamentos, convocada por primera vez en 1847. Camphausen volvió a reunirla en abril de 1848, después de la revolución del 18 de marzo en Berlín, para que aprobara la ley electoral de la Asamblea Nacional prusiana. ↩

  6. Rechtsboden: la doctrina de la continuidad jurídica entre el viejo Estado y el nuevo orden constitucional, con la que los liberales negaban que la revolución hubiera creado un derecho propio. ↩

  7. Guillermo, príncipe de Prusia (1797-1888), hermano del rey y futuro Guillermo I, tenido por responsable de la represión del 18 de marzo, huyó a Inglaterra; el gobierno Camphausen presentó la huida como un viaje de estudios y lo hizo volver en junio de 1848. ↩

  8. La represión del levantamiento polaco del gran ducado de Posen en abril y mayo de 1848, en la que las tropas prusianas emplearon metralla contra los insurrectos. ↩

  9. La guerra con Dinamarca por el Schleswig-Holstein empezó en abril de 1848; el armisticio de Malmö, firmado por Prusia el 26 de agosto, fue aprobado por la Asamblea Nacional de Fráncfort el 16 de septiembre. El general Friedrich von Wrangel (1784-1877), que había mandado las tropas en Schleswig-Holstein, entró en Berlín con su ejército el 10 de noviembre de 1848. ↩

  10. El Allgemeines Landrecht (1794), código general prusiano, vigente en las provincias orientales; en la del Rin regía el derecho francés. ↩

  11. La Asamblea Nacional prusiana, reunida en Berlín desde el 22 de mayo de 1848, a la que el gobierno Camphausen asignó la tarea de «pactar» (vereinbaren) la Constitución con la Corona; de ahí que la Neue Rheinische Zeitung la llamara Asamblea pactista. ↩

  12. Alusión al debate de la propuesta del diputado Berends de reconocer la revolución (8-9 de junio de 1848), que la Asamblea esquivó con una fórmula de compromiso. ↩

  13. El ministerio Auerswald-Hansemann (junio-septiembre de 1848), que se dio a sí mismo el nombre de «ministerio de la acción». Hansemann creó en Berlín un cuerpo de policía uniformada, los Konstabler, a imitación de la policía inglesa. ↩

  14. El poder central provisional del Imperio, creado por la Asamblea Nacional de Fráncfort en junio de 1848, con el archiduque Juan de Austria como regente del Imperio. ↩

  15. Las tropas imperiales de Windischgrätz y Jellachich bombardearon y tomaron Viena a finales de octubre de 1848. Tilly, general de la Liga Católica en la guerra de los Treinta Años, tomó y saqueó Magdeburgo en 1631. ↩

  16. La Dieta Federal (Bundestag) de la Confederación Germánica, órgano de los gobiernos alemanes desde 1815, disuelta en julio de 1848. ↩

  17. El golpe de Estado de noviembre (traslado y aplazamiento de la Asamblea Nacional, estado de sitio en Berlín) y la disolución de la Asamblea con la Constitución otorgada del 5 de diciembre de 1848. «Conquistas» (Errungenschaften) alude irónicamente a las «conquistas de marzo». ↩