Escrito por Friedrich Engels en Colonia el 3 de mayo de 1849 y publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 289 (suplemento), del 4 de mayo de 1849. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 469-470), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es de los editores de la MEW. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

*Colonia, 3 de mayo. Cien veces hemos señalado el hecho de que el señor de Hohenzollern y su ministerio son «el tercero en la alianza»1 en la coalición de Rusia y Austria. Cien veces el honrado burgués alemán lo ha rechazado con indignación.

Pues bien: ahora consta que entre los motivos secretos de la disolución de la Cámara estaba también este: que, según un tratado secreto con el kniaz de Olmütz2 y con el altísimo pravoslavny zar de Petersburgo, el subkniaz ruso de Sanssouci3 se ha comprometido a poner 40.000 soldados prusianos en Bohemia para tener sujeto al pueblo y como reserva contra los húngaros. Hasta en la Paulskirche se ha hablado de ello abiertamente. Ni siquiera los centros y una parte de la derecha de Berlín se dejaron convencer para callarlo. Así que se los echó.

Y no basta con eso: la National-Zeitung de Berlín escribe desde Berlín el 1 de mayo:

«Acabamos de enterarnos por una fuente completamente fidedigna: "Ayer por la mañana la dirección del Ferrocarril de la Alta Silesia recibió del ministro del Interior el despacho telegráfico de que 30.000 hombres de tropas rusas serían transportados desde Cracovia a Austria por medio del ferrocarril de la Alta Silesia (es decir, desde Cracovia por Mislowitz, Kosel, Ratibor y Oderberg). Se informa a la dirección del ferrocarril de la Alta Silesia de que el gobierno real prusiano no tiene nada que objetar a ello y espera que la dirección del ferrocarril no obstaculice en nada este transporte".

»El despacho estaba firmado: V. Manteuffel».

A esto, pues, hemos llegado: el gobierno de los subkniazes imperiales rusos de Potsdam no solo dicta órdenes de busca y captura contra Kossuth, Bem y Görgey,4 no, sino que incluso deja que 30.000 esbirros rusos sean transportados en ferrocarril por territorio prusiano hacia Hungría; más aún, ¡envía 40.000 soldados prusianos a Bohemia para tener sometido a un pueblo vilmente pisoteado y sediento de venganza!

¡Escuchadlo, renanos! Para esto se nos ha metido a la fuerza bajo la tiranía ruso-prusiana: ¡para que nuestros hijos y hermanos, renanos como nosotros, sean enviados a Bohemia y quizá a Hungría a ayudar, al servicio del zar ruso, a aplastar al último pueblo que defiende con las armas en la mano la revolución de 1848!

Para esto se nos vendió en 1815 a Prusia:5 para que también caiga sobre nosotros la vergüenza de haber tolerado que por nuestro territorio, por un país unido con nosotros en el mismo Estado, los rusos marcharan a son de música y con banderas desplegadas contra el ejército revolucionario magiar.

Solo por la violencia hemos llegado a ser súbditos de Prusia y hemos seguido siendo súbditos. Nunca hemos sido prusianos. Pero ahora, cuando se nos lleva contra Hungría, cuando bandas de ladrones rusos pisan territorio prusiano, ahora nos sentimos prusianos, ¡sí, sentimos qué vergüenza es llevar el nombre de prusiano!

  1. Palabras de la balada de Schiller «La fianza»: el tirano pide a los dos amigos ser «el tercero en vuestra alianza». ↩

  2. El emperador Francisco José I de Austria, cuya corte residía en Olmütz. ↩

  3. Federico Guillermo IV, cuya residencia favorita era el palacio de Sanssouci, en Potsdam. ↩

  4. Artúr Görgey (1818-1916), general en jefe del ejército húngaro en la primavera de 1849. ↩

  5. El Congreso de Viena atribuyó en 1815 a Prusia la mayor parte de la Renania. ↩