Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 220, 13 de febrero de 1849 (Colonia), pp. 2-3 (sin la noticia de Hermannstadt del 25 de enero, tomada del Siebenbürger Bote); atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.
* Reproducimos a continuación el quinto parte del cuerpo de ejército de Galitzia. Según él, los partes de victoria magiares quedan en parte confirmados. Está claro que Schlick sufrió una derrota ante el Tisza, en Tarczal y Tokaj; de lo contrario no se habría retirado hasta Boldoykö-Varalya, a 5 millas del campo de batalla. También la descripción del combate adolece de una notable inseguridad. Lo seguro es que Schlick, tras un violento combate, se retiró del Tisza. Que después haya rechazado a los húngaros al otro lado del Tisza no es más que un rumor de consejo de guerra.
De Transilvania llegan noticias muy distintas de las que cabía esperar según los últimos partes de victoria de Puchner. Bem, en vez de huir hacia Thorenburg, después de la batalla de Hermannstadt volvió a amenazar esta ciudad el 26 de enero. Puchner, aunque reforzado, se vio obligado a retirar todas sus tropas y concentrarlas ante Hermannstadt. Según esto, parece como si la batalla de Hermannstadt y todos los combates posteriores no fueran más que el preludio y la batalla decisiva estuviera aún por librarse. En Bucovina tiemblan ya ante una nueva incursión de Bem, que, según informes austriacos, llevaría consigo nada menos que 40.000 hombres.
En el sur, según cartas de Agram publicadas en el antimagiar C. Bl. a. B., la ciudad de Esseg habría sido tomada al asalto por los imperiales. La guarnición magiar, sin embargo, sigue resistiendo en la fortaleza. Las desavenencias entre Stratimirović y Rajačić continúan.
* Viena, 8 de febrero. Las autoridades de los consejos de guerra no saben hablar más que de victorias en Hungría. Con ello, desde luego, dan desde hace tiempo una gran alegría a los contrarrevolucionarios de todos los países. Así, la Wiener Zeitung publica hoy el siguiente quinto parte del cuerpo de ejército de Galitzia que opera en la Alta Hungría. Dice así:
Cuartel general de Boldogkö-Varalja, 25 de enero de 1849.
Tras la victoria decisiva que el cuerpo de ejército de Galitzia, a las órdenes del teniente mariscal de campo conde Schlick, obtuvo el 4 de enero del corriente año en Barcza sobre el numeroso ejército rebelde mandado por el ex ministro de la Guerra Messaros, y que tuvo como consecuencia la disolución de la mayor parte del ejército derrotado, el condado de Zips fue recorrido por columnas móviles; el señor comandante del cuerpo expulsó y destituyó en Leutschau al gobierno revolucionario, desarmó a la población, instaló nuevos órganos de gobierno y dispuso todo lo demás necesario para el restablecimiento de la calma, el orden y la seguridad.
De regreso de Leutschau a Kaschau el 14 del corriente, el señor comandante del cuerpo tomó las disposiciones necesarias para restablecer también un estado de legalidad en el condado de Zemplin, adonde se habían retirado, tras los acontecimientos anteriores, varias hordas de insurgentes.
El 18 y el 19 del corriente partieron de Kaschau 3 columnas hacia Forro, Szanto y Dargo.
La vanguardia de la columna principal destacada hacia Szanto, formada por las brigadas Fiedler y conde Pergen, tropezó el 20 ante Szanto con un destacamento enemigo de 2000 a 3000 hombres con algunos cañones, situado en una posición fuerte.
El mayor Piatoli, del regimiento de infantería Hartmann, que mandaba la vanguardia formada por el 3.er batallón de ese mismo regimiento, medio escuadrón de cazadores a caballo y dos cañones de caballería tomados al enemigo en Kaschau, ordenó atacar de inmediato, rechazó al enemigo tras un breve combate a través de Szanto hasta Talya y ocupó Szanto.
El 21 de enero las brigadas Fiedler y Pergen avanzaron hasta Ker y Visoly; el 22, esta columna emprendió la marcha por Szanto, Talya y Maad hacia Tarczal.
Una niebla espesa, que cubría toda la comarca y apenas dejaba ver a cien pasos, impedía advertir la proximidad del enemigo.
A un cuarto de milla de Tarczal, la cabeza de la vanguardia tropezó con húsares enemigos que, tiroteando, se replegaron sobre una cadena de tiradores de infantería.
La extensión del fuego de esta última dejó ver que había allí un cuerpo enemigo dispuesto a mantenerse firme.
En consecuencia se adelantaron tiradores y se dispusieron las unidades de las distintas armas para el ataque y el apoyo mutuo.
Una altura situada a la izquierda de la carretera de Tokay fue reconocida como la clave de la posición enemiga y escalada por los tiradores enviados por delante; pero estos fueron recibidos por algunos batallones de tropas regulares situados al otro lado con un fuego tan violento que tuvieron que retroceder.
El tercer batallón Hartmann, dispuesto en el centro en tres masas de división para cubrir los cañones, a las órdenes del mayor Piatoli, aguantó con valor y respondió con sus tiradores al fuego enemigo, mientras a su derecha la batería de cohetes intentaba desalojar al enemigo, lo que, sin embargo, no se consiguió por la ventajosa posición de este y por lo poco que se distinguían los objetivos.
El enemigo puso entonces en combate siete cañones también frente a las masas del batallón Hartmann y a la batería de cohetes, que, sin embargo, no causaron ningún daño y fueron pronto reducidos al silencio por algunos disparos de la batería de doce libras adelantada sobre la carretera.
En el ala derecha, un escuadrón de cazadores a caballo del Emperador atacó a los tiradores enemigos, compuestos en su mayor parte por fusileros con carabinas de recámara, y el ataque tuvo éxito. Pero los enemigos en fuga recibieron el apoyo de algunos escuadrones de húsares, que a su vez fueron puestos en fuga por unos cuantos cohetes bien dirigidos.
En esta ocasión cayó, para pesar de todo el cuerpo, el caballeroso capitán de caballería barón Böhm. Él y su caballo fueron atravesados por las balas; murió como un héroe.
Reconociendo la importancia de la colina situada a la izquierda de la carretera, el comandante del cuerpo condujo él mismo un batallón de infantería al asalto, que tuvo éxito.
Los enemigos acosados, compuestos en su mayor parte por polacos y desertores de los antiguos regimientos húngaros, recurrieron en ese momento a la astucia de hacer señales de que querían rendirse, y se acercaron a la columna de asalto, a la que intentaron rodear e intimaron a deponer las armas.
Disparos de fusil respondieron a esta pretensión infame. — El combate volvió a empezar, pero la columna de asalto tuvo que retirarse de nuevo ante la superioridad numérica.
Entonces el señor comandante del cuerpo hizo avanzar a los coraceros a las órdenes del mayor Gorizzutti y del capitán de caballería barón Hornstein, que cumplieron caballerosamente esta misión, desbarataron dos masas de infantería enemigas y acuchillaron a todo lo que no huyó a los viñedos, tras lo cual la brigada Pergen ocupó esta posición.
Después el enemigo emprendió la retirada; pero la espesa niebla no permitió perseguirlo. — El cuerpo de ejército mantuvo la posición tomada hasta que se hizo de noche y luego volvió a Maad sin ver nada más del enemigo.
El 23 de enero, la columna que había marchado por Dargo llegó a Kereßtur, expulsó al enemigo, pero allí fue engañada del mismo modo por una astucia infame, con el pretexto de una supuesta intención de deponer las armas, y fue rodeada; y el tercer batallón Archiduque Esteban, apoyado por 4 cañones de la 36.ª batería a pie a las órdenes del teniente primero Bartelmus, tuvo que arrollar a la bayoneta a un enemigo infinitamente superior y abrirse paso, en lo que fueron atravesados un oficial de Estado Mayor y varios oficiales de la infantería húngara, y tras lo cual la columna, con muchos prisioneros, armas y banderas capturadas, se reunió en Maad con la columna principal.
En este terrible combate murió el teniente primero Herping, del regimiento Archiduque Esteban, con la muerte de los valientes.
Convencido de que el enemigo contaba con más de 15.000 hombres, en su mayoría tropas regulares, el señor comandante del cuerpo decidió replegarse sobre Szanto, Ker y Boldogkö-Varalja, atraer hacia sí también la columna que había avanzado por Forro hasta Szikszo y esperar en esta posición al cuerpo del general Schulzig, que avanzaba desde Pest hacia Miskolcz y estaba destinado a reforzarlo; lo que se llevó a cabo el día 24 del corriente sin que el enemigo se atreviera a acercarse de nuevo, a lo que, además de las pérdidas y humillaciones ya sufridas, habrá contribuido sin duda la noticia recibida de la llegada del importante refuerzo.