Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, suplemento extraordinario del n.º 287, 2 de mayo de 1849 (Colonia), p. 1, sección «Alemania», con la data «Colonia, 1 de mayo, por la tarde»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán

* Colonia, 1 de mayo, por la tarde. Los informes de Berlín y de Viena que acaban de llegar confirman que la retirada de los imperiales continúa. En Presburgo, donde el 27 todavía no se sabía nada de ataques de los húngaros, apretujamiento, desorden y retirada constantes.

Junto a Komárom ha habido un combate. Los imperiales a las órdenes de Schlick, con una fuerza de dos divisiones, han desalojado a los húngaros del Sandberg, junto a Ács, y ahora lo presentan como una victoria. Pero si se busca en el mapa y se ve que Ács está a una milla de Komárom, en la orilla derecha del Danubio, resulta que, aun según este parte oficial, los húngaros habían cruzado el Danubio junto a Komárom y son dueños de la carretera de Gran a Presburgo. ¡Y Schlick sigue hablando de las tropas imperiales y reales que rodean (!) Komárom!

El cuartel general de Welden, trasladado de Pest a Kápolna y de Kápolna a Raab, emigra ahora todavía más atrás, a Ödenburg, pegado a la frontera de Estiria y a un lado de Viena.

Jelačić ha recibido efectivamente la orden de abrirse paso hasta Croacia y de reclutar a golpe de tambor tantos acompañantes como pueda.

Al norte del Danubio, Wohlgemuth se ha perdido de momento. Ha sido expulsado de la Schütt (la gran isla del Danubio), y los csikós (jinetes de la leva en masa) recorrían impunemente desde Komárom la región hasta Szerdahely, a medio camino de Presburgo. Wohlgemuth ha debido de replegarse hacia Presburgo y el March.

De Presburgo y de Viena huyen ya tropeles de negroamarillos, unos Danubio arriba, otros hacia Praga.

La intervención rusa se describe como inminente. Un periódico llega a afirmar que ya están en Lundenburg, en la frontera austro-morava-húngara, lo cual es evidentemente pura invención. Deben servir, como en Transilvania, de reserva y de guarnición de las ciudades, y dejar así libres a todas las tropas austriacas para concentrarse contra los húngaros. A Viena han de llegar 15.000 rusos como guarnición.

También ha llegado a Olmütz un oficial de Estado Mayor prusiano «a fin de entenderse con el gobierno austriaco». ¡Pronto sabrán los bohemios, por la entrada de «Mi magnífico ejército», en qué se han «entendido»!

Mañana por la tarde tendremos probablemente noticias de nuevos éxitos decisivos de los magiares.