Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, suplemento del n.º 289, 4 de mayo de 1849 (Colonia), p. 1, sección «Alemania», con la data «Colonia, 3 de mayo, por la tarde»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. En el original alemán, las letras perdidas en el lomo del ejemplar al principio de las líneas se completan entre corchetes. Texto original en alemán
* Colonia, 3 de mayo, por la tarde. Cuanto más salvaje se vuelve la huida de los imperiales de Hungría y más implacable la persecución de los magiares, tanto más confusos y contradictorios se vuelven también los informes sobre los acontecimientos del teatro de la guerra. Solo en una cosa coinciden: en que los imperiales sufren cada día nuevas derrotas.
Los siguientes hechos aparecen, sin embargo, como prácticamente seguros:
Primero: el combate de Ács, que los imperiales presentaron como una victoria, fue una derrota. Así se desprende de que Schlick, que pretende haber vencido allí, se replegara inmediatamente después a Raab. También la correspondencia litografiada informa de que el encuentro de Ács terminó en perjuicio de los imperiales y de que el regimiento Zanini se pasó a los húngaros con excepción de unos pocos oficiales.
Segundo: en la región de Altenburg húngara (a medio camino entre Raab y Presburgo), los austriacos fueron derrotados de nuevo el 28 de abril. Esto lo comunican de forma coincidente diversos informes. Muchos heridos son llevados al otro lado del Leitha, y toda la comarca está llena de ellos. A la misma Viena se habrían llevado el 29 y el 30 unos […]000. El cuartel general de Welden estaría, según unos, en Presburgo y, según otros, en Bruck an der Leitha (en suelo austriaco). También junto a Raab, donde se dice que estuvo Schlick el 27, los húngaros que lo perseguían le habrían librado un combate sangriento.
Con ello el grueso del ejército austriaco habría sido expulsado ya de Hungría. Que en su mayor parte se encuentra ya en suelo austriaco y que en Hungría solo ocupa Presburgo y Ödenburg está fuera de duda. Además, está ahora confirmado lo que nosotros predijimos: que los húngaros cruzaron el Danubio junto a Komárom y avanzan sobre Viena por ambas orillas del río en un movimiento concéntrico. La limpieza de Eslovaquia por los húngaros la confirma ahora también la Wiener Zeitung.
Tercero: es prácticamente seguro que también Jelačić ha sido completamente derrotado. Él mismo, según informa la Wiener Zeitung, ha llegado ya a Esseg, y como no salió de Pest hasta el 23 o el 24 y el 26 estaba ya en Esseg, ha hecho en todo caso un viaje mucho más rápido que su cuerpo de ejército. Se dice que este ha sido aniquilado por completo y que la mayor parte de los supervivientes se ha pasado a los magiares. Un informe dice que la batalla tuvo lugar en Kisbér, lo cual es imposible, porque esta localidad, situada a pocas millas al sur de Komárom, queda completamente fuera de la ruta de Jelačić. Este informe contiene también otras imposibilidades de todo tipo. Pero la noticia de su derrota corre por todos los periódicos y correspondencias.
Un manifiesto de Kossuth proclama la independencia de Hungría y de sus territorios anexos respecto de Austria y los desliga de la dinastía de Habsburgo-Lorena por haber provocado una guerra tan funesta contra Hungría.
Del sur, ninguna noticia de nuevos avances de los magiares. Perczel habría marchado con su ejército principal sobre Pest. Rukavina ha pedido ayuda a los serbios para fortificar Temesvár, pero los serbios se la han negado. Exigen, por el contrario, la convocatoria inmediata de la Asamblea nacional serbia para elegir al voivoda y constituir la Voivodina.
Los húngaros habrían recibido de Inglaterra, a través de Turquía, 80.000 fusiles. La fábrica de Gran Varadino les suministra 300 al día.
Entretanto, en Viena reina alegría y agitación en el pueblo, consternación en el gobierno. En la Bolsa se notó el 30 un desánimo indescriptible. De los arrabales llegaban pequeños comerciantes contando que la inquietud crecía. Por la tarde se vieron por las calles caras conocidas de las barricadas.
El ministerio está en plena descomposición. No solo ha dimitido Stadion: el turno ha llegado ya a Schwarzenberg, a quien debe sustituir Colloredo-Wallsee.
Los rusos llegan. El general ruso von Berg ha pasado ya por Cracovia camino de Viena. Entre 12.000 y 15.000 rusos de todas las armas, entre ellos 4 escuadrones de caballería y 2 baterías de artillería, eran esperados en Cracovia el 1 y el 2 de mayo. El zar ortodoxo querría acercarse él mismo y vigilar las operaciones.
En la Bucovina los rusos han entrado ya, según informa una carta de Czernowitz del 28 de abril.
(Los periódicos de Viena y de Praga no nos han llegado esta tarde.)