Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, núm. 242, del 10 de marzo de 1849; la MEW lo recoge entre los escritos de Marx y Engels sin precisar el autor. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 323-325), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Colonia, 9 de marzo. La Deutsche Allgemeine Zeitung1 contiene la siguiente declaración de su antiguo colaborador Arnold Ruge,2 el carácter pomerano y pensador sajón:
«Berlín, 5 de marzo. Los actuales miembros del Comité Central de los Demócratas de Alemania, d'Ester, Reichenbach y Hexamer,3 anuncian un nuevo periódico democrático que “en realidad” sería un órgano del partido en Berlín, con el nombre de Allgemeine demokratische Zeitung. Este anuncio podría hacer sospechar que los periódicos Die Reform y Die Zeitungs-Halle4 no son realmente órganos del partido, y al comienzo del anuncio incluso se designa a ambos con bastante claridad como suprimidos. El pasaje en el que el Comité Central proclama y acepta la suspensión por Wrangel como supresión definitiva dice literalmente: “Las duras pruebas que el partido democrático ha tenido que superar en todas partes de Alemania durante los últimos meses le han demostrado, además de la necesidad de una organización firme, la necesidad de una representación en la prensa mediante determinados órganos que pertenezcan al partido. El régimen del sable de los poderosos ha logrado suprimir los órganos democráticos en muchos lugares” (¡el “régimen del sable” solo existe en Berlín!) “porque los particulares no estaban en condiciones de hacer sacrificios tan grandes como para dejar sin efecto estas medidas de fuerza”. Por lo del régimen del sable, todo el mundo piensa, cuando se habla de “muchos lugares”, solo en Berlín. Ni siquiera la democracia entera habría podido dejar “sin efecto” estas medidas de otro modo que eliminando el sable, porque Wrangel cerró a los órganos democráticos Berlín y el correo de Berlín. Que el Comité Central nombre los medios, o los “sacrificios”, con los que él habría estado en condiciones, en nuestra situación, de dejar sin efecto esa violencia. Pero la Reform y la Zeitungs-Halle no están “suprimidas” ni siquiera en opinión de Wrangel. Sin embargo, he comprobado que demócratas a los que ha llegado aquella circular del Comité Central la entienden como si la Reform y la Zeitungs-Halle fueran a dejar de publicarse y la Allgemeine demokratische Zeitung fuera a ocupar su lugar. Me veo obligado a aclarar este malentendido. La Reform no está suprimida definitivamente y, en cuanto termine el sitio de Berlín, seguirá publicándose en Berlín, y además como un órgano real del partido democrático, que, en virtud de resoluciones expresas de la izquierda de la disuelta Asamblea Nacional y del anterior Comité Central de los demócratas alemanes, “pertenece” al partido no menos que el nuevo periódico otorgado con la más alta autoridad por dos miembros del actual Comité Central (d'Ester y Hexamer).
La redacción de Die Reform:
Arnold Ruge».
P. D. del autor: «Ruego a todas las honorables redacciones de periódicos alemanes que acojan en sus columnas esta declaración nuestra».
Nos enteramos por esta memorable declaración, para gran satisfacción nuestra, de que el ci-devant5 «redactor de la razón de los acontecimientos»6 de Fráncfort y actual impresor —sin duda «como tal»— no se declara en absoluto satisfecho con el otorgamiento de un nuevo periódico democrático «en Berlín», de un periódico que «en realidad» ha de ser un órgano del «partido en Berlín».
El señor Arnold Ruge, «redactor de la razón de los acontecimientos» en Fráncfort y redactor de Die Reform en Berlín, afirma haber sido «como tal» también órgano del «partido en Berlín»; Die Reform había sido «perteneciente al partido» por resolución del «anterior» Comité Central de los demócratas (elle avait été, como dice el francés).7 Es cierto que el «anterior» Comité Central ya no existe «en realidad», pero no por eso deja de poder ser Die Reform, que resucita, un órgano «real» del difunto Comité Central y de la izquierda relevada de la Asamblea Nacional «disuelta».
Puede que el señor Arnold Ruge combata, desde luego, en la Allgemeine demokratische Zeitung de Berlín, recién otorgada, una competencia librera; fuera de Berlín se encontrarán sin duda menos aspirantes al título honorífico de órgano del «partido en Berlín». Nosotros, al menos, nunca hemos desconocido que Die Reform era un órgano «real» del «partido en Berlín»; sabemos también apreciar en todo su valor la abnegación del patriota Ruge en lo que toca a los mencionados «sacrificios». En todo caso, queda una contradicción de lo más extraña. El buen propietario de imprenta Ruge se coloca en el terreno del derecho para sostener que su periódico, Die Reform, es un órgano «real» (patentado sans garantie du gouvernement)8 del partido.
Por otra parte, el filósofo Ruge se coloca en el terreno de la rebelión contra el Comité Central democrático «real» para poder hacer «realmente» nuevos «sacrificios» en su sentido (librero).
Un dato para resolver esta contradicción podría ser el siguiente:
El Comité Central democrático había declarado a Ruge que quería nombrar a Die Reform su Moniteur,9 con la condición de que el mismo Ruge se abstuviera de todo razonamiento y de todo escrito.
Diario liberal de Leipzig. ↩
Arnold Ruge (1802-1880), joven hegeliano, editor con Marx de los Deutsch-Französische Jahrbücher (1844), diputado de la izquierda en la Asamblea Nacional de Fráncfort y en 1848 editor en Berlín del diario Die Reform. Había nacido en la isla de Rügen, en Pomerania, y vivido largos años en Sajonia. ↩
Karl d'Ester (1813-1859), Eduard von Reichenbach (1812-1869) y Adolph Hexamer, elegidos por el segundo Congreso Democrático (Berlín, octubre de 1848) para el Comité Central de los Demócratas de Alemania. ↩
Die Reform, de Ruge, y la Berliner Zeitungs-Halle, de Gustav Julius, diarios democráticos de Berlín suspendidos por el general Wrangel al declarar el estado de sitio en noviembre de 1848. ↩
«Antiguo» (francés). ↩
Expresión con la que Ruge se había definido a sí mismo en la Asamblea Nacional de Fráncfort. ↩
«Había sido» (francés). ↩
«Sin garantía del gobierno» (francés), fórmula de las patentes de invención francesas. ↩
El Moniteur universel era el periódico oficial del gobierno francés; aquí, su órgano oficial. ↩