Escrito por Karl Marx en Londres el 3 de febrero de 1855 y publicado en la Neue Oder-Zeitung (Breslau), núm. 63, del 7 de febrero de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 40-43), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Londres, 3 de febrero. El 16 de diciembre de 1852 el primer punto del presupuesto de Disraeli, la extensión del impuesto directo, empezando por el impuesto sobre las casas, fue rechazado por una mayoría de 19 votos. El ministerio tory dimitió. Tras diez días de intrigas se había formado el ministerio de coalición. Lo componían una parte de la oligarquía whig (el clan de los Grey quedó excluido esta vez), la burocracia de los peelitas,1 un añadido de los llamados radicales de Mayfair, como Molesworth y Osborne,2 y por último los corredores de la Brigada Irlandesa,3 que el 16 de diciembre habían inclinado la balanza (Sadleir, Keogh, Monsell)4 y a los que se colocó en puestos ministeriales subalternos. El ministerio se designaba a sí mismo como el «gabinete de todos los talentos». Comprendía, en efecto, casi todos los talentos que se habían relevado en el gobierno desde hacía treinta años o más. El Times anunció el «gabinete de todos los talentos» con estas palabras: «Hemos llegado ahora al comienzo del milenio político». El «milenio político» había llegado, en efecto, para las clases gobernantes desde el momento en que descubrieron que sus agrupaciones de partido se habían disuelto, que sus contradicciones internas ya solo descansaban en caprichos y vanidades personales y que sus roces mutuos ya no eran capaces de poner en tensión el interés nacional. El ministerio de coalición no representaba a ninguna fracción en particular. Representaba a «todos los talentos» de la clase que hasta ahora ha gobernado Inglaterra. Por eso es importante echar una mirada retrospectiva a sus realizaciones.
Tras la caída del ministerio Derby, el Parlamento suspendió sus sesiones por las vacaciones de Navidad. Luego volvió a suspenderlas por las vacaciones de Pascua. Solo entonces empezó la verdadera legislatura de 1853, absorbida casi por entero por los debates sobre el presupuesto de Gladstone, el proyecto de ley de sir Charles Wood sobre la India y el de Young5 para regular las relaciones entre terratenientes y arrendatarios en Irlanda.
Antes de presentar su presupuesto, Gladstone anunció grandes operaciones para reducir la deuda pública, tanto la flotante como la consolidada. La operación sobre la primera consistió en rebajar el interés de las letras del Tesoro de 1½ peniques diarios a 1 penique, y precisamente en un momento en que el tipo de interés del mercado subía. El resultado fue que tuvo primero que reembolsar 3 millones de letras del Tesoro y luego volver a emitirlas a un interés más alto. Más importante aún fue su experimento con el monstruo de la deuda pública consolidada. El fin declarado era reducirla. Operó con tanta habilidad que al final del año financiero tuvo que recomprar a la par 8 millones de títulos de los Mares del Sur, que según la cotización de la bolsa de entonces solo valían el 85 por ciento. Al mismo tiempo lanza a la bolsa un papel nuevo, inventado por él: los bonos del Tesoro. Se hizo autorizar por el Parlamento a emitir 30 millones de libras esterlinas de estos papeles. A duras penas consigue colocar 400.000 libras. En una palabra: sus operaciones para reducir la deuda pública acaban aumentando el capital de la deuda consolidada y el tipo de interés de la flotante.
Su presupuesto, el orgullo de la coalición, se compone de diversos elementos heterogéneos. Partes de él, como la rebaja del impuesto sobre el té y de los impuestos sobre el consumo (solo que él los rebajó sobre el jabón y Disraeli sobre la malta) y el aumento del impuesto directo, están tomadas del presupuesto de su predecesor. Otras disposiciones, las más importantes, como la imposición del impuesto de sucesiones a la tierra, la abolición del impuesto sobre los anuncios de los periódicos, etc., se le impusieron al perder dos veces en la Cámara con sus contrapropuestas. Otras partes de su plan, como por ejemplo la nueva regulación del sistema de patentes, tiene que retirarlas del todo. Lo que llevó a la Cámara como un sistema enciclopédico sale de ella como un batiburrillo de partidas heterogéneas y contradictorias. Original solo le queda un rincón del presupuesto: aquel en que se le condonan al Times 30.000-40.000 libras anuales al abolir el timbre de los suplementos, que de todos los periódicos solo publica el Times. Tanto más firmemente insistió —y tanto se ha ganado con ello el favor del Times, que no quiere echarlo de menos tampoco en un nuevo ministerio— en mantener el timbre del periódico principal.6 Esas fueron las obras maestras de Gladstone, de las que vivió la coalición durante toda la legislatura de 1853.
La carta de la Compañía de las Indias Orientales expiraba el 30 de abril de 1854. Había, pues, que regular de nuevo la relación de Inglaterra con la India. La coalición se proponía renovar la carta de la Compañía de las Indias Orientales por otros veinte años. Fracasó. La India no ha vuelto a «arrendarse» a la Compañía por décadas. Esta solo la conserva ya hasta un «aviso» que el Parlamento puede enviarle cualquier día. Esto, el único punto importante del proyecto de ley sobre la India, se impuso contra el ministerio. Salvo algunas reformas de poca monta en la administración de justicia de la India y la apertura de los puestos civiles y de los puestos militares científicos a todos los capacitados, el verdadero meollo del proyecto de reforma de la India puede resumirse así: el sueldo del ministro para la India que gobierna en Londres (el presidente del Board of Control)7 sube de 1.200 a 5.000 libras anuales. De los 18 directores, el gobierno elegirá en adelante 6, y la asamblea de accionistas de la Compañía de las Indias Orientales solo 12. El sueldo de estos directores sube de 300 a 900 libras, y el de sus 2 presidentes de 400 a 1.000. Además, el cargo de gobernador de Bengala (con su consejo de gobierno) se separará en adelante del de gobernador general de la India; y se creará también un nuevo presidente con su consejo para el distrito del Indo propiamente dicho. A este aumento de sueldos y creación de nuevas sinecuras se limita la reforma de la India del gabinete de todos los talentos.
Los proyectos de ley sobre las relaciones entre terratenientes y arrendatarios en Irlanda el ministerio de coalición los había heredado de sus predecesores tories. No podía dejarse superar por ellos. Los hizo suyos y los sacó adelante en la Cámara de los Comunes, o más bien les permitió pasar allí, poco antes del cierre de la legislatura, tras diez meses de debate. En la Cámara de los Lores, en cambio, Aberdeen aprobó que esos mismos proyectos se rechazaran, con el pretexto de examinarlos más a fondo y volver a presentarlos en la legislatura siguiente.
Los proyectos ministeriales de reforma parlamentaria, enseñanza nacional, reforma de las leyes y de los tribunales, etc., se aplazaron a la legislatura siguiente a petición del gabinete. La gran obra de «todos los talentos», el proyecto de ley para regular a los cocheros de punto de Londres, se convirtió realmente en ley, pero apenas había cruzado el umbral del Parlamento cuando tuvo que volver atrás para que se hiciera de nuevo. Había resultado inaplicable.
Por fin, el 20 de agosto, se suspendieron las sesiones del Parlamento. La política exterior del ministerio durante esta legislatura la resumió Palmerston al despedir al Parlamento con estas palabras: podía suspender sus sesiones tranquilo. «Tenía plena confianza en el honor y el carácter del emperador ruso», que evacuaría voluntariamente los Principados del Danubio.
La intervención pública de Palmerston en la política exterior durante la legislatura de 1853 se limitó a esta declaración; a un discurso parlamentario, unos días antes de que la Cámara de los Comunes suspendiera sus sesiones, en el que trató como una broma de mal gusto la obstrucción por los rusos de la desembocadura del Danubio en Sulina, y por último a la confesión que se le arrancó en la sesión del 15 de abril de 1853, con ocasión de la llamada conspiración de la pólvora de Kossuth,8 de que empleaba la policía inglesa por encargo de cortes continentales para vigilar a los refugiados políticos.
Los conservadores partidarios del librecambio que siguieron a Robert Peel (1788-1850) tras la derogación de las leyes de cereales en 1846. ↩
Sir William Molesworth (1810-1855), radical, ministro de Obras Públicas en el gabinete Aberdeen; Ralph Bernal Osborne (1808-1882), secretario del Almirantazgo. Mayfair es un barrio aristocrático de Londres. ↩
Grupo de diputados irlandeses católicos de la Cámara de los Comunes. ↩
John Sadleir (1813-1856), lord comisario del Tesoro; William Keogh (1817-1878), procurador general de Irlanda; William Monsell (1812-1894), intendente de artillería (Clerk of the Ordnance). ↩
Sir John Young (1807-1876), secretario principal para Irlanda en el gabinete Aberdeen. ↩
El impuesto del timbre sobre los periódicos, que encarecía la prensa, se abolió en junio de 1855. ↩
El Board of Control, órgano del gobierno británico que supervisaba la administración de la Compañía de las Indias Orientales. ↩
En abril de 1853 la policía registró la fábrica de cohetes de William Hale en Rotherhithe, cerca de Londres, y lo acusó de fabricarlos para los emigrados húngaros de Kossuth. ↩